Las D.O. del sector vinícola aragonés suman una producción anual de 100 millones de kilos de uva

Barbastro ha sido epicentro nacional este viernes con la celebración de la Asamblea General de la Conferencia Española de Consejos Reguladores del Vino
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Barbastro ha sido el epicentro del sector vinícola español este viernes con la celebración de la XXXIV Asamblea General de la Conferencia Española de Consejos Reguladores del Vino (CECRV) en una bodega de la Denominación de Origen Somontano, que este 2024 celebra su 40 aniversario. En Aragón, las denominaciones de origen de Cariñena, Campo de Borja, Calatayud y Somontano suman una producción anual de más de 100 millones de kilos de uva y generan 4.000 empleos directos, consolidándose como motores económicos y sociales del medio rural.

Más de una treintena de responsables de consejos reguladores, en representación de 3.000 bodegas, han abordado en Barbastro los principales desafíos que enfrenta el sector, como el aumento de costes, la adversidad climática y la necesidad de captar nuevos consumidores.

Durante la jornada, se ha destacado el papel fundamental de estas figuras de calidad como garantes de la excelencia y promotores de la vertebración territorial. “Son defensores del modelo de vida en el medio rural. Los aragoneses podemos sentirnos muy orgullosos”; ha incidido el consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Javier Rincón.

CARIÑENA Y SOMONTANO, EN EL FOCO

La asamblea ha sido también ocasión para reconocer los logros recientes de las denominaciones aragonesas. Por un lado, Cariñena ha sido nombrada Ciudad Europea del Vino 2025, un hito que refuerza su posición como referente en el sector.

Por otro, el 40 aniversario de la DO Somontano ha puesto en valor su evolución desde sus inicios hasta convertirse en un modelo a seguir, con 27 bodegas que cultivan cerca de 4.000 hectáreas y posicionan sus vinos en mercados nacionales e internacionales.

Se ha destacado además las inversiones públicas y privadas destinadas a mejorar la competitividad y sostenibilidad del sector, como las ayudas para la promoción y modernización de bodegas.

En palabras de los organizadores, estas acciones refuerzan el compromiso de los consejos reguladores para mantener la calidad y el prestigio de los vinos españoles en un mercado cada vez más competitivo.