La cuenca del Ebro termina el invierno con buenas perspectivas de cara a la campaña de riego
La cuenca del Ebro encara la recta final del invierno con unas reservas de agua notablemente elevadas. Los embalses gestionados por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) almacenan actualmente 6.579 hectómetros cúbicos, lo que supone el 84% de la capacidad total de la cuenca y sitúa las reservas claramente por encima de los registros habituales para estas fechas.
Según los datos facilitados por la propia CHE, el volumen actual supera tanto el nivel registrado hace un año como el promedio de los últimos cinco ejercicios. En la misma fecha de 2025, los embalses acumulaban 6.245 hectómetros cúbicos (80%), mientras que la media del periodo comprendido entre 2021 y 2025 se sitúa en 5.555 hectómetros cúbicos, equivalente al 71% de la capacidad total.
La diferencia resulta aún más evidente si se compara con el peor registro reciente. En 2023, considerado el mínimo del último lustro, las reservas descendieron hasta 4.593 hectómetros cúbicos, apenas el 59% de la capacidad de los embalses en un verano que terminó siendo aciago y seco.
MARGEN DERECHA DE LA CUENCA
En el caso de la margen derecha de la cuenca, donde se integran ríos como el Guadalope, el Martín o el Aguasvivas, la situación también se mantiene en niveles favorables. Actualmente se almacenan 514 hectómetros cúbicos, lo que representa el 76% de su capacidad máxima.
Aunque esta cifra es ligeramente inferior a la registrada el año pasado -cuando se alcanzaban 542 hectómetros cúbicos (80%)- sí supera con claridad la media de los últimos cinco años, situada en 445 hectómetros cúbicos (66%), y queda muy por encima del mínimo reciente de 339 hectómetros cúbicos (50%), registrado en 2024.
A esta buena situación hídrica se suma además el potencial energético acumulado en los embalses. La energía hidroeléctrica potencial almacenada en el sistema alcanza actualmente 3.379 gigavatios hora, lo que equivale al 74% de la capacidad máxima de la cuenca. Con estos niveles, la cuenca del Ebro encara con relativa tranquilidad el inicio de la campaña de riegos de primavera y verano, a la espera de cómo evolucione la meteorología en las próximas semanas.