COAG señala a la almendra española como la "víctima silenciosa" del acuerdo arancelario UE-EEUU

Creen que los productores nacionales quedan en desventaja frente a las almendras de California tras los aranceles acordados por EEUU y la UE esta semana
Almendra en el árbol. Foto: Imagen de archivo.
photo_camera Almendra en el árbol. Foto: Imagen de archivo.

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), en la que se integra la aragonesa UAGA, ha denunciado este miércoles la grave situación de desprotección que sufre el sector de la almendra española como consecuencia directa de las decisiones tomadas en el marco de la guerra arancelaria entre Estados Unidos y la Unión Europea.

Según ha explicado Javier Fatás, miembro de la Comisión Ejecutiva de COAG y responsable del sector de frutos secos, la situación ha empeorado tras el anuncio de la UE sobre los “ridículos aranceles aplicados a la importación de almendra californiana". La almendra española queda como "la gran sacrificada dentro del contexto de intereses entorno a la guerra arancelaria protagonizada por ambos titanes geopolíticos”, ha añadido.

La organización agraria habla de una “traición” por parte de las autoridades europeas, al permitir que la almendra procedente de California entre al mercado comunitario con tarifas que oscilan entre el 2% y el 5,8%, "muy por debajo de los costes que deben asumir los productores nacionales". Esto ha provocado, según Fatás, que “la desprotección esté consumiendo al sector y lo expone a una intensificación en la entrada de almendra californiana, derivada de un excedente de stock, como viene ocurriendo de forma periódica desde 2022, lo que puede derivar, a su vez, en un nuevo cataclismo de precios, con graves consecuencias para la rentabilidad de las explotaciones”.

DENUNCIAN DESVENTAJAS COMPETITIVAS

Desde COAG señalan además la falta de igualdad en las condiciones de producción. Mientras en California se cultiva en explotaciones intensivas de regadío, con amplio acceso a recursos hídricos, suelos fértiles y un uso masivo de fitosanitarios, los agricultores españoles "están sometidos a estrictas restricciones ambientales, lo que encarece sus explotaciones". A pesar de ello, la calidad de la almendra nacional es “muy superior respecto a la californiana”, aunque esta ventaja competitiva no ha sido tenida en cuenta por la UE.

Fatás ha sido tajante: “La almendra española es la moneda de cambio de estos intereses pues se está viendo obligada a pagar aranceles que, en el mejor de los casos, triplican los que soporta la americana al entrar en Europa”, lo que en su opinión supone una “clara desventaja comercial que está terminando de catapultar al sector hacia una competencia desleal difícil de sostener”.

COAG exige al Gobierno de España y a las instituciones comunitarias que, si no se corrige esta desigualdad, se habiliten compensaciones económicas directas al sector. “Si Europa opta por sacrificar al sector de la almendra, al menos debe asumir su responsabilidad y proteger a quienes sostienen nuestras zonas rurales”, ha defendido Fatás.