China brinda con vino aragonés

El mercado chino se confirma cada año como una atractiva vía de negocio para los vinos de las denominaciones de origen de Aragón. El número de bodegas que exporta al gigante asiático se ha duplicado desde 2011 y sigue en aumento, pese al frenazo provisional provocado por la amenaza china de posibles medidas contra los vinos europeos.

Zaragoza.- La tradición vinícola china se remonta al año 212 antes de Cristo. Así lo han demostrado pruebas aportadas por diversas excavaciones arqueológicas allí realizadas. Sin embargo, a pesar de sus orígenes remotos, los caldos extraídos de los viñedos de China no han gozado históricamente de un especial prestigio. Antiguamente, las vides se empleaban allí sobre todo para la producción de zumo de uva o para la elaboración de vinos poco fiables.

Los vinos de alta gama nunca han tenido hueco pese a la inmensidad del territorio chino, o al menos esto sucedía hasta la anterior década. Y es que el consumo de vinos de calidad ha aumentado en los últimos años de manera muy destacada entre la población de este país. El crecimiento exponencial de la economía china está dando paso al surgimiento de una clase más acomodada en su sociedad, un colectivo con mayor poder adquisitivo, que va interesándose cada vez más por el mundo de los vinos de calidad.

Cada año, el mercado de caldos extranjeros en el gigante asiático se está viendo incrementado de media en un 7%. Aunque existen bodegas chinas que están empezando a comercializar vinos de alta gama, el interés por nuevas variedades occidentales es sin duda lo que atrae el mayor número de clientes. Se estima que en un futuro no muy lejano China se convertirá en el mayor consumidor de vino del mundo, lo que hace que sea un mercado muy deseado por los productores europeos.

En el caso de España, el actual escenario de crisis y la contracción del consumo en el mercado nacional han provocado la búsqueda de nuevos mercados y un aumento generalizado en las ventas al exterior. Concretamente, el ascenso en las exportaciones de vino español embotellado a China fue del 40% en 2012, tanto en valor como en volumen.

Esta tendencia se ve sin duda reflejada en las denominaciones de origen de vino en Aragón, cuyas ventas en el mercado chino están creciendo de forma destacada. Según datos de la Cámara de Comercio de Zaragoza, son 42 las bodegas aragonesas que en 2013 han llevado a cabo negocios en China, frente a las 22 del año 2011. Así, un 38% de las bodegas aragonesas exportan al país asiático y se espera que pronto sean más.

Bien es cierto que en los últimos meses, esta dinámica al alza se ha visto en cierto modo interrumpida por el surgimiento de un conflicto entre Europa y el Gobierno de China, a raíz de las medidas adoptadas por la Comisión Europea contra los paneles solares chinos. A principios de junio, la UE decidió gravar con el 11,8% la entrada de estos paneles por presuntas prácticas comerciales desleales por parte de las empresas chinas de este sector, al exportar sus productos por debajo del precio de coste en Europa (dumping), y avisó con que lo aumentaría al 47,6% en agosto en caso de no resultar acuerdo con China para poner fin a la disputa comercial.

Los vinos de Cariñena, referente aragonés en China

Ante esta situación, Pekín lanzó como contrapartida la amenaza de poner impuestos a la importación de vinos europeos como medida antidumping, a pesar de tener poco que ver el sector vinícola con el de los paneles solares. Finalmente, el organismo europeo ha decidido no imponer nuevos aranceles temporales, pero ha mantenido la investigación sobre los subsidios a las compañías denunciadas. El Gobierno chino tampoco ha gravado por el momento la entrada de vino, aunque sí ha abierto expediente para investigar próximamente a varias bodegas europeas.

Frente a este complejo escenario y, concretamente en Aragón, las empresas que se encuentran en conversaciones para iniciar sus primeros negocios con importadores del país asiático han visto frenadas sus acciones allí y se encuentran a la espera de la resolución del conflicto. Mientras tanto, las bodegas ya consolidadas en el mercado chino no se han visto afectadas debido a la confianza asentada con sus clientes.

Cariñena, la más presente

Los vinos de la Denominación de Origen Cariñena son actualmente los que ocupan un puesto más afianzado en el mercado chino, aunque queriendo expandirse más. En 2012, esta denominación exportó allí alrededor de 1.630.000 botellas, que supusieron un 3,7% del total de su volumen de ventas al exterior. La proporción todavía sigue siendo bastante pequeña respecto a la comercialización de botellas en otros países como Reino Unido, Alemania, Estados Unidos o Canadá. Sin embargo, resulta significativo teniendo en cuenta que hace un lustro la exportación de la D.O. al país del sol naciente apenas existía.

Como muestra de esta rápida progresión, cabe destacar que en el ejercicio 2010 la exportación de Cariñena a China superó las 600.000 botellas, lo que en comparación con las cifras de 2012 significa que su volumen de ventas a este mercado se ha visto más que duplicado en tan solo dos años. Sin embargo, el presidente de la D.O. Cariñena, Antonio Ubide, piensa que a partir de ahora “irá habiendo un aumento más paulatino, no del 50% como hubo en estos dos últimos ejercicios”. Ubide ve este importante crecimiento como el principio de un largo camino y ha definido a China todavía como “un mercado de futuro, que tardará un tiempo en madurar para el tipo de vinos que queremos vender allí”.

Un mercado considerado de futuro, pero que también es de presente. Muestra de ello es la actividad que en el gigante asiático lleva a cabo desde hace cinco años Bodegas San Valero. Esta empresa cariñenense es actualmente la bodega aragonesa más asentada en el país oriental, con una facturación en 2012 de 600.000 euros. Este año, espera un desarrollo del 56% en el valor de sus exportaciones a China, lo que significará una facturación cercana al millón de euros.

El presidente de Bodegas San Valero, José Antonio Ruiz, define al mercado chino como “bastante complicado” y explica que “allí trabajan mucho las empresas del Gobierno”, que son con las que comenzaron a establecer negocios. Sin embargo, no es en ellas donde está el futuro puesto que están surgiendo clientes privados, “los que nos están dando más valor añadido”. En 2012, la bodega exportó 600.000 botellas, a un euro de beneficio por cada una. “Este año vendemos muchas menos unidades, pero más caras porque hemos actualizado mucho el mercado, hemos metido marcas ya de alto standing de la bodega”, explica Ruiz. Esta mejora de la rentabilidad hará que en 2013 la exportación a China suponga el 13-15% de la facturación total de la bodega, frente al 9% del año pasado.

Aragón ha duplicado el número de bodegas exportadoras a China

El contacto directo como una de las claves

Si las ferias internacionales como por ejemplo Vinexpo en Burdeos, en la que bienalmente se reúnen numerosos comerciantes del sector vinícola mundial, son importantes para entablar negocios con importadores, aún lo es más en este caso si se tiene en cuenta la tremenda lejanía existente entre España y China. Los primeros clientes chinos suelen surgir dentro de estas muestras en las que los empresarios venidos del lejano oriente buscan nuevos aromas y sabores. También se hacen promociones, viajes comerciales e incluso vienen importadores de visita de la mano del Instituto de Comercio Exterior o de Aragón Exterior.

Por cualquiera de estas vías surgen los primeros clientes, que como bien afirma el presidente de la Denominación de Origen Somontano, Mariano Beroz, “son los que poco a poco van introduciendo el vino en China” y a los que hay que seguir apoyando para que posteriormente “vayan teniendo un efecto multiplicador con nuevos clientes que se incorporen a la venta”.

Pero además, a veces, surgen oportunidades extraordinarias. Es el caso de la propia D.O. Somontano, que a principios del pasado mes de junio recibió la visita del embajador chino en España, Zhu Bangzao. Las 32 bodegas de esta denominación han centrado tradicionalmente su actividad en el mercado nacional, dentro del cual han gozado y siguen gozando de éxito. Sin embargo, cuando la crisis económica aprieta fuerte, la D.O está potenciando la exportación y en su estrategia incorporó hace tres años las ventas al mercado chino, en el que ya comercializa cerca de medio millón de botellas, un significativo 10% del volumen total de exportaciones teniendo en cuenta que los países más próximos ya estaban suponiendo un importante porcentaje de ventas.

Estas cifras reflejan una expansión en China para la cual la mencionada visita del embajador puede suponer un impulso. Mariano Beroz confía en que en el caso de que cualquier empresario chino se interese por los vinos de España, si toma como vía la embajada, en ella le hablen de Somontano. “Tener un conocimiento cercano por las principales autoridades de la embajada china en España, un conocimiento mucho más concreto de las bodegas, de las personas y de las posibilidades que tiene la D.O., al menos va a facilitar ese respaldo político que esperamos que se nos diera desde la embajada”, comenta el presidente de la Denominación de Origen Somontano.

Los restaurantes de las grandes ciudades, principal destino 

Una vez se ha completado la exportación, la venta de los vinos aragoneses en China se realiza mayoritariamente en los grandes núcleos urbanos (Pekín, Shanghai…) y dentro del sector de la restauración. En estos lugares es en los que se están encontrando las mayores oportunidades de negocio y donde las nuevas generaciones de gente quieren conocer y probar los vinos de calidad.

Una vez ahí, es cuando se produce el último y más importante paso: la ingesta por parte de los consumidores, que son los que cuentan con la última palabra. Frente a la enorme distancia existente con China, es difícil definir cuál es la aceptación exacta que allí ostentan los vinos con denominación de origen Aragón, pero desde las bodegas y las D.O. aseguran que gusta puesto que los clientes repiten e incluso incrementan sus pedidos. Una buena señal, sobre todo teniendo en cuenta que “son una clientela muy exigente, les gusta mucho la imagen y que esté todo perfecto”, según el presidente de Bodegas San Valero, José Antonio Ruiz.

El embajador chino en España, Zhu Bangzao, en las bodegas de la D.O. Somontano

Los bajos precios de venta, un inconveniente

En contraposición a la tendencia general de expansión en el país asiático, se encuentra la Denominación de Origen Calatayud. Sus negocios en China son en este momento poco significativos e incluso nulos. Hace unos años, algunas de sus bodegas realizaron exportaciones allí, pero la experiencia no resultó fructífera principalmente a causa de los bajos precios de venta. “Sí que te compraban volúmenes, pero a unos precios que eran ridículos y que nosotros no podemos competir ahí”, explica el secretario general de esta D.O., Javier Lázaro. En un principio, sus bodegas no tienen intención de volver a adentrarse próximamente en el mercado chino, pero si se hace caso al mencionado surgimiento de nuevos importadores privados que compran a mayores precios, quizás surja alguna posibilidad.

Expectación ante la resolución del conflicto con China

El futuro de los vinos europeos en el mercado chino está condicionado a lo que finalmente suceda con el conflicto del dumping. Un elevado número de bodegas se encuentran a la espera de su resolución para llevar a cabo los primeros negocios en China. En Aragón, encontramos este caso en la Denominación de Origen Campo de Borja, que en 2012 vendió cerca de 200.000 botellas en el mercado chino y está a la espera de expandirse más. A este crecimiento pretende colaborar Bodegas Ruberte, que tenía las negociaciones muy avanzadas para entrar en China. Sin embargo, el conflicto surgido a partir del asunto de las placas solares, ha ralentizado las conversaciones. Su gerente, Susana Ruberte, explica que en septiembre tienen varias reuniones para abordar el tema, en las que confía en “que todo vaya bien y entremos”.

Por su parte, el resto de denominaciones de origen de la Comunidad también espera que el conflicto no eche por tierra la coyuntura favorable surgida en los últimos años para la entrada de vinos españoles en China. El presidente de la D.O. Cariñena entiende que “al final todo se arreglará” y que para ello están los bloques económicos, tanto la UE como España, puesto que “no es un problema de nuestro sector. Es un problema más político”.