CEOE refrenda el momento dulce de la economía aragonesa gracias a las nuevas inversiones
La economía aragonesa avanza con paso firme, apoyada en el tirón de la demanda interna y, por supuesto, en la llegada de grandes inversiones que están reconfigurando el tejido productivo de la Comunidad. Así lo refleja el informe de situación económica presentado este lunes por CEOE Aragón, que traza un escenario de crecimiento sostenido, aunque no exento de riesgos.
El crecimiento del PIB regional en el último año es del 2,9% y se ha sustentado, principalmente, en el consumo y la inversión, favorecidos por el aumento de la población que también dibujaba hace unos días el cuaderno económico de Ibercaja, del empleo que roza el paro técnico y de la renta de los hogares, así como por unos menores costes de financiación y el impulso de los fondos europeos. Frente a ello, la aportación del sector exterior ha sido más débil, en un contexto internacional cada vez más incierto.
LA CONSTRUCCIÓN DE LOS CENTROS DE DATOS
Uno de los sectores que mejor comportamiento ha mostrado es la construcción, tanto en obra civil como en edificación. Este dinamismo se refleja no solo en la inversión y en la irrupción de los data centers, sino también en los indicadores de producción, licitación y consumo de cemento. Sin embargo, CEOE advierte de que persiste un desajuste entre la oferta y la demanda de vivienda disponible, lo que sigue tensionando los precios al alza.
También la inversión en bienes de equipo ha mantenido una evolución positiva en Aragón a lo largo del año, con un efecto directo sobre la producción industrial. Este impulso se ha traducido en un fuerte aumento de las importaciones de este tipo de bienes, orientados a mejorar la eficiencia y la capacidad productiva de las empresas, aunque ha tenido como contrapartida un deterioro del saldo exterior.
LIMITACIONES EN EL MERCADO LABORAL
El informe constata que el mercado laboral aragonés se ha mantenido sólido, apoyado en la aportación de la población inmigrante. El empleo sigue creciendo, según los datos de la Encuesta de Población Activa y de afiliación a la Seguridad Social, con tasas inferiores a las nacionales pero en convergencia. La tasa de paro se sitúa en el 8,5%, dos puntos por debajo de la media española.
No obstante, CEOE alerta de que el margen de crecimiento es cada vez más reducido debido a la escasez de mano de obra disponible, la falta de relevo generacional y el aumento del absentismo laboral, especialmente el de larga duración. Unos factores que ya están condicionando la organización interna de las empresas y su capacidad de expansión.
En términos generales, las compañías aragonesas han incrementado su facturación a lo largo del año, aunque las previsiones para 2026 apuntan a un escenario de estabilidad o ligera desaceleración. La demanda interna ha sido el principal sostén del crecimiento, mientras que las exportaciones, especialmente las ligadas a la automoción, han mostrado debilidad en un sector inmerso en plena reconversión hacia el vehículo eléctrico, con un elevado potencial a medio plazo.
ARANCELES, CHINA, ESTADOS UNIDOS Y LA PESTE PORCINA
El impacto de los aranceles internacionales ha sido limitado en Aragón durante el último año, aunque ha afectado de forma más directa a determinados subsectores agroalimentarios, como el vino y el cárnico. En este último caso, se suma además la amenaza de las posibles consecuencias comerciales derivadas de la peste porcina africana. Aún con todo, las afecciones por los gravámenes de China o EEUU son menores de lo esperado a inicios de año.
Los costes de producción asociados a las materias primas se han mantenido relativamente estables, favorecidos por la contención de los precios energéticos. Sin embargo, los costes laborales continúan al alza, tanto por el incremento salarial y de las cotizaciones sociales como por el aumento del absentismo. CEOE añade a este escenario la presión adicional que puede suponer la aprobación de nueva normativa laboral, como la subida del Salario Mínimo Interprofesional.
LAS PERSPECTIVAS
De cara al futuro, CEOE Aragón estima que la economía regional cerrará 2025 con un crecimiento del 2,9%, en línea con la previsión nacional, y que en 2026 el PIB aragonés crecerá un 2,5%, por encima del 2,3% previsto para el conjunto de España.
Este mejor comportamiento se apoya, según la patronal, en varios elementos diferenciales: una evolución más favorable del sector industrial y de la construcción, la llegada de grandes inversiones empresariales con efecto tractor sobre otras actividades y el papel del diálogo social con el Gobierno de Aragón como factor de estabilidad y avance en los planes de impulso económico.
Con todo, el informe subraya que el contexto internacional sigue marcado por importantes incertidumbres, desde las tensiones comerciales y los conflictos geopolíticos hasta la debilidad de la demanda europea, especialmente en Alemania, o el final de los fondos europeos en 2026.
En el ámbito interno, CEOE señala como principales desafíos la escasez de mano de obra, el absentismo laboral y la necesidad de mejorar la empleabilidad, atraer y retener talento y avanzar en la cualificación profesional. Todo ello, en un momento en el que resulta clave aprovechar el actual dinamismo inversor para que su impacto se extienda al conjunto del territorio y del tejido empresarial.