El calor en mayo reduce las buenas previsiones para la cosecha del cereal de invierno
El sector cerealista espera una buena cosecha, pero no a niveles de 2025 y marcada por la poca rentabilidad. UAGA-COAG prevé que se recojan 2.668.853 toneladas de cereal en invierno, tras superar los 3,4 millones de toneladas en 2025, lo que supone una reducción del 21,5%.
Su secretario general, José María Alcubierre, lo ha definido como “un año extraño” que dará “una cosecha media”. Ha comentado que las lluvias del invierno fueron bastante positivas para el cereal de invierno que llegó bastante desarrollado a abril, donde sufrieron episodios de calor que causaron “merma”.
Después, ha explicado, hubo unas lluvias que animaron la producción. Sin embargo las altas temperaturas en mayo han penalizado a los cultivos, especialmente al trigo. Además, ha provocado que estén cosechando ya 20 días antes de lo normal, lo que considera una “mal augurio”.
Asimismo, Alcubierre ha expuesto que el impacto ha sido mayor o menor dependiendo del tipo de cultivo y lo tardío que es su recolección. En el caso de la cebada que van más adelantada, la organización agraria estima una reducción de entre un 10 y 20%. Mientras, para el trigo que viene más tarde sufrirá una mayor disminución de entre un 30% y un 50%.
La técnica de UAGA, Carmen Gil, ha explicado que las previsiones que realizaron en abril y en mayo a través de lo que les transmitían desde diferentes comarcas distan mucho de las que contemplan ahora: “Se esperaba una producción de unos 3.139.000 toneladas y con esta bajada del 15% se estima que puede llegar a los 2.668.000 toneladas”.
CAMPAÑA CONDICIONADA POR LOS ALTOS COSTES
José María Alcubierre ha alertado que se ha sembrado este año un 22% menos de cereal, lo que agrava aún más la dependencia que tiene Aragón, el cual importa más que exporta. Asimismo, ha denunciado que la rentabilidad es baja, lo que expulsa activos del sector agrario: “Cada vez menos personas están en la agricultura y la ganadería y se hace más difícil la entrada del nuevo relevo generacional”.
Sobre este problema, ha apuntado dos causas claras. Por un lado, los costes de producción en fertilizantes, combustibles y semillas se han elevado aun más con la guerra de Irán. Por otro lado, los precios se han mantenido “prácticamente planos” respecto al año pasado.