Blackstone eleva la inversión en los centros de datos de Calatorao a casi 12.000 millones
Se construirán ocho centros en la primera fase del proyecto, con espacio para otros cinco
El fondo de inversión Blackstone prevé invertir ahora casi 12.000 millones de euros en el Proyecto Rhodes, con el que construirá un campus de centros de datos en la localidad zaragozana de Calatorao, gracias a QTS, su filial en el sector, y la inmobiliaria Calanza Inmuebles, la promotora y rama en España. Este lunes, el Gobierno de Aragón ha sacado a información pública la documentación asociada al Plan de Interés General (PIGA) del proyecto, cuyas obras arrancarán en el segundo trimestre de 2026 con el objetivo de que eche a andar un año más tarde.
Conforme al PIGA, la primera fase consistirá en la construcción de hasta ocho centros de datos y una subestación eléctrica, y se urbanizará también el conjunto del denominado sector SUI-4. Todos ellos cuentan con un plazo de ejecución 24 meses. El primero, del segundo trimestre de 2026 al primero de 2028; del segundo de 2027 al primero de 2029 el segundo; mitad de 2028 hasta el primero de 2030 para el tercero; segundo trimestre del 2029 al primero de 2031 el cuarto; tercero de 2030 al tercero de 2032 el sexto; todo 2033 y 2034 para el séptimo y 2034 y 2035 para el octavo.
En paralelo, la urbanización y los drenajes arrancarán en el segundo trimestre de 2026, y se prolongarán hasta el final del citado proceso, que marca a su vez el cierre de la primera fase. La subestación, con el mismo inicio, debería estar finalizada en el primer trimestre de 2028, al igual que las líneas de alta y media tensión, el abastecimiento y las redes de saneamiento. No obstante, la promotora no ha fijado fechas exactas de inicio de las obras.
La segunda fase contempla la ampliación “conforme a las previsiones de mercado y de cumplimiento de las condiciones técnicas necesarias” y, en el espacio restante, todavía se podrían desplegar otros cinco centros de datos y una nueva subestación. Sin estimaciones concretas en este sentido a día de hoy, el PIGA confirma que los terrenos reservados sirvan para usos logísticos dentro del complejo. Los trabajos se extenderían de 2036 a 2043, siete años.
En total, las parcelas reservadas al ámbito del PIGA y parte de la segunda fase suman 127 hectáreas, a lo que habría que sumar 17,4 de la posible zona de uso logístico. Las conexiones de media y alta tensión consisten en líneas aéreas y subterráneas hasta la subestación Calatorao, a la espera de levantar las nuevas del propio Proyecto Rhodes. Por otro lado, el agua para la refrigeración de los equipos se realizará desde una nueva estación de bombeo, conectada a su vez con la red de agua de la localidad. Asimismo, los drenajes exteriores finalizarían en un cauce emisario del río Jalón, en la parte norte.
EL PRESUPUESTO
Aunque inicialmente la inversión anunciada fue de 7.500 millones de euros, desde la DGA se insistía en la posibilidad de llegar incluso a duplicarla conforme al despliegue de los centros de datos. Ahora, el montante total estimado se sitúa en los 11.800 (11.805.196.141).
Por capítulos, las obras de la fase 1 superarían los 5.319 millones, 3.324 los edificios de la fase 2, más 38 millones del emplazamiento logístico y 112 de la subestación. La suma de estos capítulos es de 8.795.760.371 euros. Añadidas las obras exteriores a la zona de actividad de los centros de datos, se elevaría a los 8.977, con un 13% extra de gastos generales y el 6% de beneficio industrial. El 100% correrá a cargo de Calanza Inmuebles y QTS se encargará de la explotación.
Según el PIGA, se estima la creación de 1.400 puestos de trabajo directos, 1.200 en las obras y 200 en la gestión, durante la fase 1. En la segunda se sumarían entre 728 y 1.004 adicionales, 578 en el ensamblaje de los distintos espacios y entre 150 y 426 cuando ya esté operativo.
Respecto a los indirectos, rondarían en la horquilla de los 1.100 y 1.200: 920 a 1.700 en la construcción y 180 a 300 durante la operación, y otros 578 a 1.419 adicionales, 443 a 819 para labores constructivas y entre 135 y 600 operativas. La promotora cifra asimismo el impacto en el PIB de Aragón en un máximo de 23.800 millones de euros y un mínimo de 15.520 en la fase 1 y de 9.500 a 14.620 la segunda.
UN MILLÓN AL AÑO PARA EL AYUNTAMIENTO DE CALATORAO
A través del pago de impuestos, el Ayuntamiento de Calatorao podría recibir algo más de un millón de euros cada año hasta la finalización de la fase 2. La promotora calcula que el consistorio recaudaría anualmente 479.636 euros de IBI, 200.085 de IAE, 1.254 de la tasa de basuras, 10.071 del alcantarillado y 48.493 del suministro del agua. Capítulos que se ampliarían respectivamente hasta los 643.724,25 euros, 287.499,37, 2.195,20, 17.625,67, y 84.864,44.
Las administraciones supramunicipales, donde figura el Gobierno de Aragón, percibirían hasta 126.709.474,55 euros de completarse las dos etapas y 86.184.607,75 contando únicamente la primera, fundamentalmente por el impuesto de Sociedades. En ambos supuestos supera, respectivamente, los 74.000 y 100.687 millones de euros. El IRPF y el IVA rondan los 4.100 y 7.900 millones en el primer escenario y los 11.200 y 100.600 en el segundo.