De Bizum a pagar con tu cara: descubre los nuevos métodos de pago que están transformando el mercado

Han llegado para quedarse: estos son los nuevos métodos de pago que están revolucionando las formas de gestionar y realizar transacciones financieras
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photo_camera Actualmente es fácil ver a alguien acercando su móvil o su reloj a un datáfono

En un mundo cada vez más digitalizado, nacen nuevos métodos de pago que están revolucionando las formas de gestionar y realizar transacciones financieras. Desde las tarjetas de crédito hasta Bizum o el pago con el móvil, las opciones se van diversificando y cada vez son más sofisticadas. Una evolución que ofrece, a la par, mayor comodidad y seguridad a los usuarios.

El uso de dinero en efectivo es cada vez menor y ya no es raro que haya gente que salga de casa “sin dinero”. Desde la pandemia, el 54% de los españoles prefieren pagar con tarjeta y casi el 70% de las personas y más del 60% de negocios están modificando sus hábitos hacia pagos y cobros digitales, según la encuesta nacional sobre el uso de efectivo del Banco de España. Sin embargo, las nuevas tecnologías han dejado atrás las tarjetas de crédito al uso y han introducido nuevos métodos de pago. Te explicamos cuáles son y cómo funcionan.

  1. BIZUM
  2. PAGOS MEDIANTE WEAREABLES
  3. PAGOS BIOMÉTRICOS
  4. TARJETAS DE CRÉDITO Y DÉBITO

BIZUM

Este sistema de envío de dinero es, quizá, el más utilizado entre jóvenes y va ganando terreno entre el resto de usuarios. Se trata de una manera de mandar y recibir dinero, de forma instantánea, entre cuentas asociadas a un número de teléfono, a través de la aplicación móvil de cada banco. Este método ha simplificado situaciones de la vida cotidiana como una cena entre amigos o regalos colectivos, evitando los quebraderos de cabeza sobre quién paga, ya que cada persona puede enviar su parte al instante. Además, cada vez es más común que los establecimientos y páginas web lo acepten como modo de pago.

PAGOS MEDIANTE WEAREABLES

Actualmente es fácil ver a alguien acercando su móvil o su reloj a un datáfono. Esta curiosa escena es cada vez más común debido a la popularidad de los llamados weareables . Es un método de pago que permite dejarte la cartera en casa, ya que funciona con el dispositivo inteligente que prefieras. Este se convierte en un monedero digital que, con apretar un botón, permite realizar pagos gracias a la tecnología NFC. También permite guardar tiques, entradas, billetes de transporte, etc., ¡todo lo que llevarías en tu cartera!

Solo tienes que utilizar una cartera digital o “wallet” como Apple Pay, Google Pay o Samsung Pay e introducir los datos de tu tarjeta. De esta manera podrás pagar en negocios físicos, en Internet, comercios electrónicos y aplicaciones. Una manera sencilla y fiable de administrar tus pagos o cobros.

PAGOS BIOMÉTRICOS

Otra novedosa manera de hacer pagos es utilizar nuestras características humanas. Un método que puede parecer de película, pero que ya es una realidad. Nuestra cara, nuestros ojos o nuestras huellas pueden identificarnos y, aunque pueda dar mucho respeto, al ser únicos en nuestros rasgos es una técnica muy segura y fiable.

Este sistema de pago ya está comercializado y no es tan raro si tenemos en cuenta que para desbloquear nuestro teléfono ya usamos nuestra huella dactilar o el reconocimiento facial.

TARJETAS DE CRÉDITO Y DÉBITO

Las tarjetas han sido durante años el método de pago por excelencia junto al efectivo; sin embargo, la distinción entre tarjeta de crédito y tarjeta de débito entre los usuarios suele ser confusa y, a veces, desconocida. A continuación, te ofrecemos las claves para distinguirlas de una manera fácil y eficaz.

En primer lugar, las tarjetas de débito están directamente vinculadas a la cuenta bancaria, por lo que se cargan los gastos inmediatamente. Por el contrario, las tarjetas de crédito acumulan estos gastos durante la semana o el mes para hacer solamente un cargo conjunto a la cuenta según la opción elegida, semanal o mensual. Además, cuando sacamos dinero también podemos encontrar diferencias ya que, de la misma manera que funciona con los pagos, las tarjetas de débito cargan el importe del dinero retirado directamente a la cuenta asociada. Por el contrario, si usamos una tarjeta de crédito, la mayoría de los cajeros nos preguntarán de dónde queremos sacar el dinero. Podemos elegir que se descuente directamente de la cuenta asociada o del crédito concedido a la tarjeta, aunque esto último podría suponer un coste de intereses o comisiones.

En definitiva, no importa cuál de estos métodos utilices para realizar tus pagos, lo esencial es mantener un control riguroso de tus transacciones. Según la herramienta que utilices, ya sea Bizum, weareables, tarjetas, etc., variará según tus necesidades y preferencias, pero la clave para una buena salud financiera es una gestión adecuada y consciente de tus cuentas. Comprender el funcionamiento de cada método de pago y llevar un seguimiento detallado de tus gastos te permitirá evitar sorpresas y mantener tus finanzas en equilibrio.

Este es un consejo del programa Educación Financiera de Ibercaja en colaboración con Funcas. Cultura financiera para todos. Más información en la web de Fundación Ibercaja.