Zaragoza.- El presidente del Banco Zaragozano, Felipe Echevarría Herrerías, ha intervenido ante la Junta General de accionistas de esta entidad financiera, donde ha informado de la situación económica española en 2002 y de sus consecuencias para el sector financiero como “marcos en el que se desarrolló la gestión” del banco. Respecto a la primera, Echevarría ha resaltado los síntomas de desaceleración que existieron, pero que no han a la economía nacional “volver a ser la más brillante de Europa”.
El 2002 ha sido un año complicado para los bancos motivado por el debilitamiento de la coyuntura económica y el proceso bajista de los tipos de interés. Así, el crecimiento del crédito al sector interno residente para el conjunto de bancos fue de un 9%, que hubo que financiar recurriendo a los mercados exteriores, ya que los depósitos tuvieron un incremento bastante menor. A pesar de ello, Echevarría ha puntualizado que el principal problema “no fue tener que recurrir al exterior para financiar el crecimiento del crédito interno, sino la evolución que tuvieron los precios”.
Pese a estas difíciles condiciones, el presidente del Banco Zaragozano ha destacado que la entidad que dirige “tuvo en 2002 un ejercicio de consolidación”, similar en muchos aspectos al registrado por el resto de bancos, pero superando al sector en algunos de los principales conceptos. También ha señalado que en comparación a 1994, cuando “no ganaba dinero”, en 2002 la entidad financiera ha tenido unos beneficios de 67 millones de euros en el resultado bruto, que ha permitido a los accionistas “multiplicar por siete su inversión” .
Otro de los puntos tratados en la Asamblea ha estado relacionado con la oferta presentada por Barclays Bank, S.A.. El presidente del Zaragozano se ha mostrado en todo momento convencido del éxito de la Oferta Pública de Adquisición (OPA) formulada por esta entidad, cuya ejecución está condicionada a la adhesión del 75,01 por ciento del capital. La entidad aragonesa, en palabras de su presidente, confía en que el Banco de España conceda la autorización pertinente al final de esta semana, una vez conocido que Barclays ha decidido ampliar el capital hasta 1.095 millones de euros, que destinará a la financiación de la compra del 100% del Zaragozano, valorado en 1.143 millones de euros.
El proceso de la OPA pondría prolongarse hasta final de agosto, tras el que los bancos integrarían la red, y ya en marzo se produciría la fusión. En rueda de prensa previa a la reunión de la Junta General, Echevarría ha destacado que Barclays podría conservar ambas marcas, aunque las ubicadas en zonas turísticas “podrían pasar a Barclays”. De la misma manera el Banco Zaragozano podría perder su sede social como entidad, dependiendo de Barclays “decidir donde quiere mantener su domicilio social”.
Con respecto a la adhesión de estas dos entidades bancarias, Felipe Echevarria ha expresado su confianza que ésta “beneficia a inversores, clientes y al personal”. En el caso de los trabajadores, ha dicho que están “esperanzados y contentos” por las nuevas posibilidades que se presentan al trabajar bajo la égida de “uno de los grandes grupos financieros del mundo”. El riesgo de posibles jubilaciones anticipadas ha sido descartado por el presidente del Banco Zaragozano, en vista de que, el próximo año, el 25 por ciento del personal de esta entidad tendrá una edad en torno 56 años, lo que significaría “una reducción natural y voluntaria” del personal. Durante la junta de accionistas, el Banco Zaragozano ha aprobado una reforma estatutaria con la que se anulan los obstáculos para nombrar consejero a personas sin una antigüedad de cinco años como accionistas, y que permitieron el nombramiento y la incorporación al consejo de administración del presidente de Barclays Bank, S.A. en España, Jerónimo Páez López y del consejero delegado del mismo, Jacobo González-Robatto Fernández. Estos nombramientos facilitar el desarrollo de la adhesión de las entidades financieras, según dijo Echevarría, aunque su incorporación no será inmediata, puesto que tendrá que ser aceptada por el resto de consejeros y se producirá una vez concluida la OPA. En cuanto a su puesto y el futuro cercano, el presidente del Banco Zaragozano ha indicado en la rueda de prensa que abandonará su cargo “una vez hecho frente a los objetivos” previstos para los meses restantes del año en curso, y cuando la entidad financiera dé los pasos finales de adhesión, prevista para marzo de 2004. Asimismo ha aclarado que ésta es una decisión personal y que, por el momento, no tiene “planes futuros”, sino cumplir con el compromiso adquirido con el banco que rige.