Así se diseñó en Zaragoza la esfera de Las Vegas que asombra al mundo: “No existe nada parecido”
El pasado sábado, un concierto de U2 en Estados Unidos dio la vuelta al mundo. Pero no fue por interpretar sus grandes temas, como “With or Without You”, “All I Want Is You”, o “Beautiful Day”, sino por el estreno de uno de los mayores recintos de espectáculos de todo el planeta, un Madison Square Garden (MSG Sphere -más conocida ya como la Sphere de Las Vegas-) que lleva un destacadísimo sello aragonés.
112 metros de altura y 157 de ancho, nueve pisos, hasta 20.000 espectadores o una pantalla LED de 15.000 metros cuadrados son sólo algunos datos que muestran la magnitud de este proyecto, creado por James Dolan, dueño del Madison Square Garden de Nueva York, de los NY Knicks (NBA) o los Rangers (NHL), y que llegó hace unos cinco años a los despachos de SACO Tecnologies y Obora Digital, que lo han mantenido en absoluto secreto hasta hace sólo unas semanas. En total, un equipo formado por una treintena de ingenieros, arquitectos y programadores han hecho posible desde sus oficinas del Coso de la capital aragonesa, en donde todavía tratan de asumir todo el revuelo que ha causado su proyecto por todo el mundo.
Porque, como reconocen dos de sus “padres”, Cristina Simón y Manuel Mayorga, que perfectamente creen que ha podido ser (de momento) el mayor reto de sus carreras profesionales. “El reto principal es que no existe nada parecido. Todo lo tienes que inventar, pensar o desarrollar de alguna forma. Lo puedes llamar edificio porque tiene estructura, forjados y habitaciones, pero no es un edificio al uso. Todo el equipamiento que requieren las pantallas es completamente nuevo, por lo que hemos desarrollado cositas sobre la marcha”, destaca Mayorga, BIM Manager de la compañía.
UN PROYECTO DE 2.000 MILLONES DE EUROS
Para su diseño, ha sido fundamental el trabajo de coordinación entre las diversas empresas de todo el planeta que han participado en un proyecto de 2.000 millones de euros, donde todos los elementos han jugado un papel clave en el que nada podía fallar. “Que el proyecto sea esférico hace que tengas que solucionar todos los encuentros entre todos los elementos. No es como una fachada recta que siempre puedes corregirlo en los extremos. Aquí no hay un extremo, es una pantalla continua. Debes saber solucionarlo para que quede perfecto”, expone Simón, arquitecta paramétrica de SACO Tecnologies y Obora Digital.
En este sentido, esa coordinación ha sido clave para diseñar la pantalla interior, donde las nuevas tecnologías de los últimos años han jugado un papel trascendental. Cubre unos 180º para el público, lo que garantiza una sensación total de “pantalla inmersiva” que te hace estar dentro de la pantalla. “Llevamos precisión inferior a un milímetro. Conjugar todo para que funcione la pantalla y la soporte la estructura es un reto suficientemente interesante”, afirma Mayorca.
La pantalla exterior es, sin duda, una de las grandes señas de identidad. Totalmente esférica, está completamente iluminada por una pantalla LED de 54.000 metros cuadrados, con 50 millones de luces LED y 173 millones de píxeles, la de mayor resolución en todo el mundo. “Hemos participado diferentes empresas. La arquitectura ha venido diseñada por otras empresas, y no todo siempre sale como se ha diseñado en el ordenador. Siempre hay algo que se ha desplazado. El mayor reto ha sido adecuarnos a esa estructura interior. Hubo cosas que no estaban exactamente donde tenían que estar y tuvimos que rehacer el modelo. Gracias a las técnicas que usamos, un trabajo que hubiera costado dos o tres años lo sacamos en dos o tres meses”, ha remarcado Cristina Simón.
Y así, la tecnología LED ha sido trascendental para convertir una estructura esférica en la mayor pantalla jamás construida. “Sin la tecnología LED, la pantalla no funcionaría. Es el corazón del proyecto. Le da versatilidad para poder proyectar lo que quieras. El edificio se convierte en lo que tú quieras mostrar. Consiguen que esa pantalla interior, que es esférica, se convierta en un cilindro, en un cubo, se abra, veas el exterior… Puedes tener lo que quieras dentro del edificio”, inciden ambos arquitectos.
ANTECEDENTES DE ESTA EMPRESA
La elección de SACO Tecnologies y Obora Digital no ha sido casual, sino que está refrendada por todo un trabajo previo en distintos proyectos también de magnitud internacional. No en vano, ya fueron los responsables de diseñar en 2017 la pantalla LED del edificio más alto del planeta, el Burj Khalifa de Dubai, con 828 metros de altura. También han participado en el estadio Sofi Stadium de Los Ángeles para fútbol americano, el aeropuerto de Orlando o la iluminación de edificios en Nueva York.
Sobre la mesa ya tienen más proyectos, que guardan la lógica confidencialidad antes de convertirse en una realidad, pero su nombre ya está en la cabeza de todo el mundo. “Los proyectos son todos supersecretos. Llevamos años trabajando con esto y nadie lo podía contar. Estamos trabajando en algún proyecto, que son grandes, interesantes y divertidos. Nos obliga a mantenernos activos, continuamente aprendiendo, que es lo que nos gusta”, valora Manuel Mayorga.
¿SERÍA POSIBLE ALGO SIMILAR EN ZARAGOZA?
Y la pregunta del millón: ¿sería posible construir un recinto similar en su casa, en Zaragoza? Traer una MSG Sphere a la capital aragonesa es francamente complicado, pero nadie cierra la puerta a un proyecto con las características adecuadas. “Estamos hablando de Las Vegas, un lugar donde todo se puede hacer. Algo a tan gran escala no lo veo, pero algo adecuado a la ciudad sería posible. Allí están acostumbrados a que los edificios brillen y haya luz 24 horas, y aquí resultaría molesto para las personas que el día siguiente deben trabajar. Con un concepto diferente en el exterior, el interior no tendría nada que lo impidiera”, destacan ambos arquitectos.