Aragón, en términos económicos, vive momentos "extraordinarios", es decir, aquellos que se perciben fuera de lo ordinario y que raramente ocurren. Así lo ha ratificado este viernes el director general de Política Económica del Gobierno de Aragón, Javier Martínez, tras conocerse que el Producto Interior Bruto (PIB) de la Comunidad creció un 2,9% en el primer trimestre del año respecto al mismo periodo de 2024, según los datos del Instituto Aragonés de Estadística (IAEST).
Los guarismos precisan que se supera en una décima el crecimiento medio en ámbito nacional y en hasta en un 1,7 puntos el de la eurozona. Además, en el último trimestre, se concreta en un crecimiento de un 0,2 que también se traduce en un crecimiento superior de medio punto porcentual de lo proyectado por el Gobierno de Aragón.
Este avance se explica, en buena medida, por el denodado ímpetu de la población y su consumo en los hogares que ha crecido en 12 meses un 5,7%. “El crecimiento más importante ha sido casi un 6% del consumo de las familias aragonesas, lo cual es muy importante”, ha subrayado Martínez, quien ha considerado que la confianza de los hogares responde a factores como la mejora del empleo y las perspectivas positivas a corto y medio plazo. “Nosotros hablábamos de un crecimiento del 2,4%-2,5%, siendo muy prudentes. Estamos creciendo casi medio punto por encima de lo que esperábamos”, ha completado.
DEMANDA INTERNA Y FUERZA DE LA INDUSTRIA
Desde el punto de vista de la demanda, el consumo de las familias ha sido el principal motor del crecimiento. A ello se suma un comportamiento positivo de la inversión, que en bienes de equipo ha crecido un 9,3%, mientras que la inversión en construcción ha aumentado un 5,3%.
Por el contrario, las exportaciones de bienes y servicios cayeron un 10,1%, reflejo de la desaceleración de algunos mercados europeos clave. En este sentido, Martínez ha señalado que la incertidumbre internacional sigue siendo uno de los principales riesgos para la economía aragonesa. “No nos afecta por lo que estamos creciendo, sino por lo que podríamos dejar de crecer si nuestros principales compradores en Europa no mejoran. Alemania y Francia están en crecimiento prácticamente cero y eso se nota”, ha reconocido.
Desde el punto de vista de la oferta, todos los sectores productivos de la economía aragonesa registraron un comportamiento positivo. El sector primario lideró el crecimiento con un aumento del 5,8% de su valor añadido bruto, seguido por la construcción (4,0%), la industria manufacturera (3,7%) y los servicios de mercado (2,8%).
En este contexto, Martínez ha destacado especialmente el buen comportamiento del sector industrial aragonés, que aporta el 21% del PIB regional. “Uno de los sectores que más tiran es el de automoción, que está en plena transformación tecnológica pero que se está comportando muy bien. También el sector agroalimentario lo está haciendo muy bien y estamos atrayendo nuevos proyectos logísticos”, ha apuntillado.
El máximo responsable de Política Económica en Aragón también ha subrayado la importancia de la estabilidad social, la atracción de inversiones y la colaboración entre el sector público y privado para consolidar este crecimiento.



