Aragón tiene energía "de sobra" para sus centros de datos pero el reto es poder enchufar a tiempo
Aragón no tiene un problema de generación energética, sino de enchufe a la red. Es la principal conclusión del informe 'El punto de inflexión energético para Aragón', presentado por la Fundación Basilio Paraíso en la Cámara de Comercio y elaborado por PwC, que pone negro sobre blanco una idea cada vez más repetida en el territorio: la energía está, pero no siempre llega a donde se necesita y en el medio plazo la región tiene tantos retos como ambiciones.
El diagnóstico es claro. La comunidad produce más del doble de la electricidad que consume en la actualidad. En concreto, 22.365 GWh frente a una demanda interna de 10.659 GWh, lo que deja un excedente anual cercano a los 11.700 GWh. Una cantidad suficiente como para abastecer a más de tres millones de hogares durante un año o, en otras palabras, para sostener una potente demanda electrointensiva que ya empieza a asomar en forma de grandes proyectos industriales y tecnológicos y especialmente a través de los centros de datos.
Ese superávit se apoya en un parque de 13.793 MW instalados, con un 82,5% de origen renovable, lo que sitúa a Aragón como una de las regiones con mayor penetración de energía limpia del país. Pero el informe advierte asimismo que el reto ya no es producir más, sino ser capaces de transportar y suministrar esa energía en tiempo y forma y según los modelos administrativos actuales.
EL CUELLO DE BOTELLA
“El verdadero factor competitivo ya no es la generación, sino la capacidad de entregar la energía donde está la demanda”, ha resumido el socio de PwC, Óscar Barrero, durante la presentación. En ese sentido, ha insistido en que la oportunidad es “enorme”, pero también lo son los obstáculos si no se actúa con rapidez. “La energía es una ventaja competitiva para Aragón, pero solo la energía no vale. Necesitamos infraestructura para conectarla con la demanda y, además, hacerlo de forma eficaz. Si no, la oportunidad se puede quedar en algo teórico”, ha advertido.
La demanda, de hecho, ya está creciendo por encima de la media nacional. Aragón registra incrementos cercanos al 10% frente a cifras por debajo del 3% en el conjunto de España. Y esto es solo el inicio: las previsiones apuntan a que el consumo podría multiplicarse por cuatro de aquí a 2030 con la puesta en marcha de varios de los principales campus de datos proyectados en lo largo y ancho del valle del Ebro.
Y es que Aragón ya cuenta con 108 MW IT instalados -unos 162 MW reales- que suponen cerca del 14% del consumo autonómico. Pero el salto será exponencial: hasta 3,7 GW vinculados a data centers y otros 1,7 GW de grandes consumidores electrointensivos hasta llegar a esa multiplicación por cuatro. “Estamos exportando el equivalente a nuestra propia demanda energética. La gran oportunidad es dejar de exportar y atraer esa demanda aquí, porque eso es lo que genera impacto económico”, ha subrayado Barrero.
NUDOS SATURADOS Y CAPACIDAD BLOQUEADA
El problema es que esa demanda no siempre tiene dónde conectarse. El informe identifica 54 nudos de la red de transporte, de los cuales en aproximadamente la mitad no está claro si existe capacidad disponible y en la otra mitad directamente no la hay. Además, aunque existen 3.500 MW ya adjudicados, la mayoría no están en operación.
“No significa que no haya capacidad, sino que depende de que los proyectos se ejecuten o de que la red esté lista. Es un problema más de timing que de dimensionamiento”, ha explicado Barrero. A esto se suman otros nudos “embargados” pendientes de concursos, sobre los cuales la DGA viene cargando y exigiendo agilidad al Miteco, lo que añade más presión.
Además, esta presión no se limita únicamente a la red de transporte. La de distribución también muestra síntomas de saturación después de que en el último año se registrasen más de 2.400 solicitudes de acceso, de las cuales todas prácticamente quedaron aprobadas y la capacidad disponible ha caído de 256MW a 3,48MW.
UNA OPORTUNIDAD CONDICIONADA
Pese a todo, el informe lanza un mensaje de fondo optimista. La planificación eléctrica hasta 2030 prevé habilitar hasta 15,2 GW de nuevos puntos de conexión, por encima de la demanda estimada (13,84 GW). Es decir, capacidad habrá. De ahí que el informe insista en la importancia de agilidad administrativas y evitar bloqueos innecesarios. “Es una cuestión de ordenar oferta y demanda. Si lo hacemos bien, Aragón no tendrá un problema de capacidad, sino una gran oportunidad”, ha concluido Barrero.