Aragón teme una merma de su crecimiento económico por la guerra arancelaria de Trump

Imagen de archivo de unas viñas
La Consejería de Economía tiene previsto reunir a los agentes sociales para abordar esta amenaza
 

La guerra arancelaria abierta por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, podría mermar las expectativas de crecimiento de Aragón en un momento de bonanza económica e inversora. Es el mensaje que ha lanzado este jueves el consejero de Hacienda del Gobierno regional, Roberto Bermúdez de Castro, ante lo que considera “una quiebra de la forma de vida establecida desde hace 70 u 80 años” en materia de librecomercio.

El responsable del ramo ha explicado que la imposición de tasas de hasta el 20% a la Unión Europea puede implicar una subida de precios y, por lo tanto, mermar el consumo, lo que en última instancia impactaría sobre la recaudación del IVA y el IRPF en la Comunidad. Según ha recordado el consejero, son dos de las principales fuentes de ingresos para el Gobierno de Aragón.

Bermúdez de Castro ha avanzado que la vicepresidenta, Mar Vaquero, reunirá a los agentes sociales próximamente, si bien no ha detallado la fecha, será “pronto” y entonces se podrá cuantificar el impacto en las empresas y establecer un plan para “defender” a los sectores estratégicos.

En declaraciones a los medios, ha pedido celeridad al Gobierno de España y la Comisión Europea para poner en marcha un posible plan de choque. “Preocupan” en este sentido los tiempos de la institución dirigida por Úrsula Von der Leyen.

Desde Bruselas, antes de participar en el Comité de las Regiones del Parlamento Europeo, la propia Mar Vaquero ha hecho hincapié en el impacto en el sector agrícola y vitivinícola. La DGA ya anunció antes del último movimiento de Trump un incremento de hasta el 300% de las ayudas con fondos propios. “Una defensa necesaria”, como ha recalcado Vaquero, pero que debe complementarse con el respaldo del Ministerio de Agricultura.

La número dos de Jorge Azcón se ha referido también a la automoción, donde son necesarias acciones “de carácter global”, “unidad” y “coordinación” con la Unión Europea. “Van a restar competitividad a los productores aragoneses, hay que proteger los estados miembros y dar certidumbre a las empresas”, ha concluido.