Aragón continúa pendiente de los aranceles que China amenazó con imponer a las exportaciones de porcino provenientes de Europa y ya se están tomando medidas para mitigar los posibles efectos. Como ha adelantado el director general de Economía del Gobierno de Aragón, Javier Martínez, desde la Consejería de Agricultura están trabajando con los productores y los clústeres para tomar una hoja de ruta común que refuerza la apuesta por la diversificación de mercado.
“De momento estamos simplemente pendientes y el sector ha sido muy ágil y lo que está es diversificando mercados ante este inconveniente que puede presentar la exportación de porcino a China”, ha remarcado Martínez. Una medida que todavía está en el aire y que el Gobierno chino anunció como respuesta a los aranceles que la Unión Europea impuso al coche eléctrico, poniendo a España y a Aragón en el centro de la diana.
En cifras, las exportaciones aragonesas de carne porcina al país asiático supusieron en 2023 el 1,8% del total y analizando los destinos del sector cárnico, se posiciona como el primero con más del 14% seguido de Italia (13,9%) y Japón (6,9%). Sin embargo, el volumen se ha ido reduciendo en los últimos años. En 2020, momento álgido de la peste porcina, las exportaciones de carne de Aragón a China alcanzaron los 777 millones mientras que en 2023 se redujeron hasta los 321 millones.
Una caída propiciada por esa búsqueda de nuevos mercados, por la que el sector lleva apostando desde que China permite tener cerdos propios, una liberalización que se produjo antes del anuncio de los aranceles. “La exposición es bastante inferior, un gran síntoma de salud que nos permite encarar estas posibles sanciones que todavía no se han trasladado. Por el momento no tenemos información suficiente para saber cómo podría afectar”, ha remarcado Daniel Álvarez, presidente de la Comisión de Internacionalización de CEOE.
La Comisión se ha reunido este martes y ha analizado el sector exterior aragonés, poniendo el punto de mira en la caída del 17% en el mes de julio, centrada principalmente en el sector de la automoción. A este respecto, los empresarios y la DGA se han mostrado positivos debido a la fortaleza del resto de sectores como precisamente el agroalimentario o los bienes de equipo y han apuntado a que estas bajadas se podrían repetir de forma puntual debido a los cambios en el automóvil con la irrupción de los vehículos eléctricos.