El Gobierno de Aragón ha dado un paso clave en la mejora del acompañamiento clínico durante los procesos de incapacidad temporal con la creación de los Grupos Operativos de Incapacidad Temporal (IT). Se trata de una de las principales medidas incluidas en el acuerdo firmado por la vicepresidenta y consejera de Presidencia, Mar Vaquero, el consejero de Sanidad, José Luis Bancalero, y los representantes de CEOE, Cepyme, UGT y Comisiones Obreras.
Estos equipos, integrados por médicos inspectores y facultativos de Atención Primaria, intervendrán en una primera fase en los casos de incapacidad temporal inferiores a 365 días que superen los estándares de duración establecidos por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Su función será reforzar la coordinación clínica, revisar las causas de las bajas prolongadas y facilitar la reincorporación de los trabajadores, siempre con la salud como prioridad.
A lo largo de noviembre y diciembre, se completará la formación de los profesionales que formarán parte de estos grupos, de modo que el sistema comience a funcionar de forma efectiva en enero de 2026. La primera evaluación de resultados se realizará en julio del mismo año, mediante reuniones de seguimiento en las que se revisarán indicadores, se analizarán incidencias y se consensuarán criterios clínicos comunes.
El primer protocolo se centrará en las patologías musculoesqueléticas, principal causa de incapacidad temporal prolongada. Además de intervenir en los procesos activos, los grupos también revisarán las propuestas de alta emitidas por las mutuas y rechazadas por los médicos por falta de motivación clínica. Posteriormente, se prevé ampliar el modelo a otras patologías y ámbitos asistenciales.
ABSENTISMO LABORAL
El acuerdo responde a una necesidad urgente: solo en 2024, el absentismo por contingencias comunes supuso en Aragón un coste estimado de 862 millones de euros y una tasa del 7,5%, equivalente a 46.500 trabajadores ausentes de media durante todo el año. El 90% de los casos de absentismo se debe a enfermedades o accidentes ajenos al entorno laboral, un fenómeno que ha crecido un 75% desde 2008 y un36 % desde 2019.
Desde el inicio de la legislatura, el Ejecutivo autonómico ha trabajado con los agentes sociales para dar respuesta a este incremento. En 2024 se constituyó un grupo técnico encargado de definir los protocolos que ahora se implementan. El objetivo, según fuentes del Departamento de Sanidad, es garantizar una práctica médica homogénea, ética y centrada en la persona trabajadora, con respeto a la normativa y a los derechos individuales.
La formación de los integrantes de los Grupos Operativos se centrará en criterios clínicos, coordinación interdisciplinar y prevención de recaídas, bajo dos principios rectores: la prudencia médica y la prevalencia del criterio de inspección sanitaria. Esta estrategia, explican desde el Gobierno, busca no solo reducir el absentismo y mejorar la eficiencia del sistema, sino también prevenir la cronificación de procesos y fortalecer el tejido humano y productivo de Aragón.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo aragonés consolida su compromiso con un modelo de salud laboral más justo y eficiente, basado en el acompañamiento médico y el diálogo entre profesionales para avanzar hacia un Aragón más saludable y competitivo.