El Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación ha detallado la orden que firmará la próxima semana para establecer los baremos de indemnización por el sacrificio obligatorio de ganado bovino afectado por la dermatosis nodular contagiosa (DNC). La medida llega tras la detección de dos focos en explotaciones del núcleo de Borrastre, en Fiscal (Huesca).
El consejero en funciones, Javier Rincón, junto a la directora general de Calidad y Seguridad Alimentaria, Aitziber Lanza, el alcalde de Fiscal, Manuel Larrosa, y el director provincial de Huesca, Emilio Betrán, se ha reunido en Boltaña con los dos ganaderos afectados.
Allí les ha trasladado el plan y ha defendido que esta orden es un paso clave para dar certidumbre al sector y ofrecer una respuesta integral ante una situación sanitaria excepcional. “Actuamos con rapidez y responsabilidad, primero en atajar el foco, ampliar la zona de vacunación para eliminar la posible transmisión de la enfermedad, y, por supuesto, ahora para proteger a nuestros ganaderos, garantizando indemnizaciones justas y rápidas ”, ha insistido el consejero en funciones.
BAREMOS DE INDEMNIZACIÓN Y COSTES CUBIERTOS
La norma establece un sistema detallado de compensaciones que tiene en cuenta el tipo de animal, su edad, su orientación productiva y su valor genético. Entre los principales baremos figuran hasta 2.970 euros por vaca de leche en primera lactación, hasta 4.200 euros por animal en vacuno de carne y hasta 1.201 euros por ternero de engorde, además de otros costes asociados. También se contemplan incrementos de hasta 1,721 en explotaciones de Alto Valor Genético.
El Departamento incluirá además una compensación por los terneros que previsiblemente hubieran nacido durante un año de las vacas sacrificadas. Para calcularla, se aplicará la media de animales nacidos en los últimos cinco años en cada explotación.
Asimismo, se incorporan a las indemnizaciones los gastos de paja, heno, pienso y alimentación de los animales correspondientes a cada explotación. A ello se suman los costes de retirada, transporte y destrucción de cadáveres, así como los trabajos de limpieza y desinfección de las explotaciones y la retirada y destrucción de paja, heno, pienso y alimentos.
ALERTA SANITARIA Y RESPUESTA DEL GOBIERNO
Rincón ha destacado que “no sólo compensamos el valor de los animales, sino que cubrimos todos los costes necesarios para que las explotaciones puedan recuperar su actividad con las máximas garantías lo antes posibles”.
Además, ha advertido de la gravedad de esta patología: “Estamos ante una enfermedad muy seria, cuya extensión puede poner en peligro una parte importante de la cabaña bovina de Aragón, por lo que es fundamental actuar con prudencia, extremando todas las medidas de bioseguridad que es necesario adoptar y contar con la máxima colaboración del sector”.
El consejero ha insistido en la rapidez de la respuesta del Ejecutivo autonómico desde la detección del primer foco, así como en el compromiso del Departamento con la sanidad animal y la viabilidad del sector ganadero aragonés.


