Aragón debe “aprovechar la onda” de las inversiones para mantener el crecimiento económico

Una idea que han trasladado desde Ibercaja, que ha elevado las previsiones al alza estimando el 3% para 2024 y el 2,1% para 2025
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photo_camera Ibercaja ha presentado su Revista Economía Aragonesa número 83

Los 40.000 millones de inversión anunciados este año son una gran oportunidad para Aragón, que puede transformarlos para asegurar el crecimiento económico futuro actuando como polo de atracción para otras actividades. En el caso de los centros de datos, pasaría por empresas dedicadas a sectores como la Inteligencia Artificial que puedan aprovechar la cercanía a estas instalaciones y con la gigafactoría de Stellantis, hacer efecto llamada a la industria auxiliar. Una idea que han trasladado desde Ibercaja en la Presentación de la Revista Economía Aragonesa número 83, donde han elevado las previsiones al alza estimando el 3% para 2024 y el 2,1% para 2025 en la región.

“Es uno de los retos que tiene Aragón en este momento, aprovechar la onda expansiva de las inversiones para atraer otras actividades. Eso es lo que generará un efecto sostenido y recurrente en el PIB de los próximos años. La inversión tiene ese efecto menor, pero puede atraer otras actividades que generen más”, ha señalado Enrique Barbero, director de Comunicación de la entidad.

Por su parte, el jefe de Análisis Económico, Santiago Martínez, ha matizado que los efectos de estos anuncios se trasladarán en los indicadores “a medio plazo” asegurando que la gigafactoría “tendrá más impacto” que los centros de datos u otras inversiones ligadas a la energía renovable. Precisamente estas últimas previsiones se realizaron antes del anuncio de Stellantis, por lo que esperan que el dato final “sea algo mejor” que el anunciado aunque ligeramente. 

LA GIGAFACTORÍA TENDRÁ MÁS IMPACTO EN EL EMPLEO QUE LOS CENTROS DE DATOS

Al hilo, también han abordado lo que supondrán las inversiones a nivel de empleo, que han señalado como uno de los “limitadores” de crecimiento para el próximo año debido al peor dato (+1,8%) de ocupación con respecto a España (+2,5%) y a las tendencias poblacionales, con una región cada vez más envejecida. En este sentido, Barbero ha asegurado que la gigafactoría y otras inversiones industriales también van a ser más relevantes. 

“Hay una desproporción entre la magnitud de la inversión y la creación de empleo directo para la operación de los centros, como ocurre con cualquier infraestructura. Inicialmente es fuerte pero luego la operación requiere menos actividad. Los multiplicadores de impacto van a ser mayores en la industria, tanto económicos como en la creación de empleo”, ha remarcado.

Además, preocupa la falta mano de obra y de vivienda disponible que requieren este tipo de inversiones. El catedrático de la Universidad de Zaragoza, Luis Fabra, quien ha escrito un artículo monográfico en la revista, ha asegurado que las construcciones de obra nueva “son insuficientes”, ya que anualmente la cifra ronda los 3.000 inmuebles mientras que la demanda se cifra en "el triple”. El mercado de segunda mano y de alquiler también es insuficiente para que haya un equilibrio mientras los precios continúan anotando máximos. 

Un hecho que podría tener consecuencias como “perder nuevas oportunidades inversoras”, además de no poder satisfacer las ya anunciadas. “Hay que incrementar la vivienda y mejorar el mercado de alquiler, los datos de población son muy claros”, ha señalado. A pesar de esto, Fabra ha destacado que la situación del mercado inmobiliario aragonés presenta unos datos favorables con respecto a otras comunidades, lo que sería un aliciente para "atraer empresas y talento”.

Por todo ello, la entidad ha demandado actuar en todos los frentes posibles para aprovechar un volumen de inversión que han calificado como “descomunal”. “Es histórico y las empresas que se están implantando están diversificadas… se están fijando en la región. Tenemos entre todos que velar porque eso siga siendo así y ese activo siga siendo diferencial”, ha concluido Barbero.