Aragón cosecha un 45% más de cereal de invierno en una campaña con desigualdades por la sequía

La superficie cultivada se reduce progresivamente (un 9% desde 2019) y los precios continúan bajando
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photo_camera En total, se han cosechado 1,9 millones de toneladas

La campaña de cereal de invierno 2023-2024 ha dejado “muy buenas cifras” este año en Aragón, aunque la cosecha se ha repartido de forma irregular por la sequía. Esa es la principal conclusión del Dosier elaborado por la Red Arax y Cooperativas Agroalimentarias donde destaca un aumento del 45% con respecto a 2023, aunque disminuye un 20% en comparativa con los últimos cinco años. Sin embargo, la superficie cultivada se reduce progresivamente (un 9% desde 2019) y los precios continúan bajando y se sitúan en 200 euros/tonelada, 50 euros menos de lo esperado inicialmente.

En total, se han cosechado 1,9 millones de toneladas de cebada, trigo, avena y centeno, repartido en una superficie de 705.134 hectáreas. El rendimiento del cereal ha aumentado en las tres provincias en comparación con la campaña anterior, pasando de las 1,70 toneladas por hectárea de 2023 a las 2,57 t/h de 2024. Sin embargo, a pesar de este incremento de la producción, el reparto ha sido irregular por zonas debido a la escasez de precipitaciones que se ha dado en la provincia de Teruel, el eje del Valle del Ebro y el sur de Monegros.

Así, en las zonas de secano árido y semiárido “apenas se ha cosechado” mientras que en las de secano húmedo “ha habido agua suficiente para terminar el ciclo con buenas producciones”. “Aumentan los rendimientos en todas las provincias respecto al año anterior, sin embargo, solo aumenta la provincia de Huesca con respecto a la media de los últimos cinco años al tener regadíos y secanos húmedos”, ha remarcado Luis Gazol, coordinador técnico de la Red Arax.

UN PRECIO QUE MERMA LA RENTABILIDAD DE LOS AGRICULTORES

En cuanto al precio, esta campaña se ha situado en torno a los 200 euros/tonelada y el responsable de innovación de Cooperativas Agroalimentarias, Jesús Abadías, asegura que “continúa descendiendo progresivamente desde la Guerra de Ucrania”, lo que merma la rentabilidad de las explotaciones. “De cara al agricultor la pérdida de renta con estos precios es bastante importante, vinculada a como ha ido aumentando el nivel de vida y de los costes de producción mientras se vende el cereal al mismo precio que en 2021”, ha señalado.

De cara a la próxima siembra se han mostrado optimistas debido a las reservas hídricas de la margen izquierda, aunque vuelven a augurar una campaña marcada por la climatología. También han adelantado unas buenas previsiones para el cultivo de maíz, con 84.000 hectáreas comparadas con las 51.000 de la anterior, con un cambio de modelo respecto a años precedentes. “Esperamos 54.000 en segunda siembra y 30.000 en primera, se ha invertido el porcentaje totalmente”, ha concluido Abadías.