Aragón se comportará mejor que España y Europa en 2025, según el Colegio de Economistas

La percepción está impulsada por los grandes anuncios en la Comunidad, que destacan frente a la inestabilidad europea debido a los conflictos geopolíticos
colegio-economistas
photo_camera colegio-economistas

Los economistas aragoneses esperan que en 2025 Aragón se comporte mejor que España y Europa, una percepción impulsada por los grandes anuncios en la Comunidad y por la inestabilidad europea debido a los conflictos geopolíticos y la bajada de productividad. Así lo refleja una encuesta elaborada por el Colegio de Economistas de Aragón, donde han participado 1.596 profesionales, que apunta hacia la inversión en I+D+i y el déficit de infraestructuras como los principales problemas para las empresas en la región, aunque no los perciben como graves.

La encuesta refleja también una mejor percepción de la inflación, que fue el factor más negativo en 2022 y este año se ha considerado con un efecto casi neutro sobre la economía. Por otro lado, ha ganado peso la preocupación por los factores extrapolíticos como el clima de degradación política y las imposiciones separatistas, que se aprecian como los factores que podrían tener un efecto más negativo. Otros de los factores de incertidumbre son la evolución de la productividad europea y la injerencia de las autocracias en las democracias.

Como recomendaciones para mejorar la política económica, demandan una reducción de los trámites administrativos, mejorar la gestión de los fondos europeos, diseñar una política de ahorro e independencia energética, un pacto de rentas entre empresas, trabajadores y administraciones públicas y el establecimiento de un fondo de capitalización individual.

LA INVERSIÓN EN I+D+i, EL PRINCIPAL PROBLEMA PARA LAS EMPRESAS ARAGONESAS

En el plano autonómico, las inversiones como los centros de datos o la inminente llegada de la gigafactoría de Stellantis han propiciado que los economistas tengan una mejor percepción de Aragón que de España y Europa para el próximo año, aunque también han reflejado los principales problemas. Estos son la falta de inversión en I+D+i, el déficit de infraestructuras, el tamaño empresarial, la dependencia sectorial del automóvil y en menor medida la inflación y los problemas de aprovisionamiento.

Como ha señalado Francisco García, decano del Colegio de Economistas, estos aspectos se vienen repitiendo en años anteriores, aunque en esta ocasión han tenido una puntuación menor por lo que no se consideran “muy graves”. En la inversión en investigación han solicitado “una mayor apuesta y facilidades” mientras que, en infraestructuras, demandan tener una visión “global de la Comunidad” ya que “Aragón no es Zaragoza". Por otro lado, en lo que refiere al tamaño de las empresas, han abogado por los “procesos de integración”.

Entre las medidas de política económica que más ayudarían al tejido empresarial aragonés, en la encuesta se refleja la simplificación de trámites administrativos, la adecuación de capital humano a la empresa, actuaciones para facilitar la instalación de nuevas empresas, rebajas tributarias y más agilidad del sistema judicial.

Además, el decano ha valorado el anuncio de la fábrica de baterías de Stellantis, asegurando que la percepción de la economía aragonesa se verá impulsada, así como el PIB de la comunidad. Sin embargo, ha matizado que estas factorías tienen que ir acompañadas por una demanda en el mercado, por lo que se necesitarán “medidas públicas” para que el coche eléctrico “se traslade a la población”.