Alerta entre los empresarios de Campo de Belchite tras la riada: “Estamos totalmente paralizados"
La Asociación Empresarial del Campo de Belchite insta a las administraciones públicas a actuar con celeridad y eficacia para restituir, en el menor tiempo posible, las infraestructuras y servicios destruidos por la riada que asoló parte de la comarca el pasado viernes 13 de junio y que todavía mantiene a un amplio contingente actuando sobre el terreno con labores de limpieza y arreglos varios.
Aunque celebran que no haya habido daños personales, desde la agrupación de empresarios alertan de los efectos devastadores que la catástrofe está generando sobre la actividad económica del territorio. “Estamos totalmente paralizados. Las principales vías de comunicación entre los municipios han desaparecido y las previsiones indican que no se restablecerán hasta dentro de seis meses”, ha denunciado a través de un comunicado de prensa la presidenta de la asociación, Marta Urieta Lázaro.
FALTA DE COMUNICACIONES
En estos momentos, los desplazamientos entre localidades deben realizarse por caminos agrícolas y carreteras de un solo carril, lo que dificulta gravemente el acceso a servicios y el transporte de mercancías. “La carretera de Belchite a Lécera, el puente de entrada a Almochuel, el acceso a Almonacid de la Cuba o la carretera de Azuara a Moyuela son fundamentales y deben ser restituidos con urgencia”, ha subrayado Urieta.
Preocupa especialmente el cierre de la A-222 en Belchite, donde reventó el puente del río Aguasvivas. Esta vía da entrada desde Zaragoza a parte de la comarca Campo de Belchite y a las Cuencas Mineras. “Los efectos del cierre se están notando también en los negocios de la carretera y en el transporte de mercancías. Las rutas alternativas requieren más de media hora de tiempo”, ha aclarado Urieta.
SERVICIOS BÁSICOS Y TURISMO
En cuanto a los servicios básicos, los empresarios advierten de que el restablecimiento del suministro de agua, luz y sanidad debe ser tratado como una prioridad absoluta. La situación afecta directamente a la ciudadanía, pero también al funcionamiento diario de empresas, comercios y explotaciones agrarias.
Uno de los sectores más castigados ha sido el turístico, especialmente en Almonacid de la Cuba, donde la riada ha arrasado completamente la infraestructura desarrollada en torno a la presa romana, uno de los principales activos patrimoniales y turísticos de la zona.
Desde la asociación también se reclama que las ayudas económicas lleguen con rapidez y sin trabas burocráticas. “No puede ser que ahora estén mareando a los vecinos con trámites interminables y documentación absurda. Necesitamos agilidad, no obstáculos”, insisten.