AEGA impulsa un acto de recuerdo por David Lafoz, símbolo de la lucha del campo
Con un mensaje contundente y lleno de dolor, la asociación Aragón es Ganadería y Agricultura (AEGA) ha emitido un comunicado para despedir a David Lafoz, joven agricultor fallecido recientemente y muy querido en el sector. Su pérdida, marcada por una presión “insostenible”, ha sacudido a la comunidad agraria aragonesa y ha reabierto el debate sobre la precariedad del medio rural.
David no era solo un agricultor, según describe AEGA, sino un joven “comprometido, honesto y profundamente implicado en la defensa del campo y de su gente”. En su homenaje, la asociación destaca que su muerte no puede quedarse en una tragedia silenciosa, "su muerte, marcada por la presión insostenible que sufría, nos deja un mensaje tan doloroso como claro: ´el campo no puede más´".
UNA CONCENTRACIÓN PARA RECORDAR Y ACTUAR
AEGA ha anunciado que está trabajando en la organización de una concentración en homenaje a David, que servirá como acto de recuerdo, respeto y reivindicación. Aunque todavía no se han concretado los detalles, el objetivo es que se convierta en un momento de unión y fuerza para todos los trabajadores del campo.
Desde la asociación hacen un llamamiento no solo a agricultores, ganaderos y profesionales del sector, sino también a toda la sociedad. “Este problema no es solo del campo ni del mundo rural, es un problema de todos”, subrayan en su comunicado.
EL LEGADO DE DAVID, UN GRITO DE AUXILIO
La entidad ha querido además transformar el dolor en acción, recogiendo el testigo de David como símbolo de una lucha que sigue más viva que nunca. “Su muerte nos deja un mensaje tan doloroso como claro”, indican. Por eso, AEGA insiste en que no se puede seguir normalizando la desesperación que afecta a quienes trabajan la tierra.
“Basta de mirar hacia otro lado”, concluyen, en un texto que mezcla duelo, compromiso y denuncia. “Por David. Por su familia. Por todos nosotros. Por un campo con vida y con futuro”.
“Tu lucha sigue”, recuerdan, en un cierre que trasciende lo individual y refuerza el sentido colectivo de la causa.