SINIESTRALIDAD LABORAL

Los accidentes laborales graves en Aragón son ya más que en 2024 y el 15% son caídas en altura

Imagen del ISSLA, el Instituto de Seguridad y Salud Laboral en Aragón. Foto: Lorena Torrijo
Si se suman las lesiones graves y mortales en ocho meses de 2025 se superan los guarismos negativos del año anterior

Las caídas en altura siguen siendo una de las principales casuísticas de siniestralidad laboral en Aragón, al menos, en este aciago 2025. Según los últimos datos ofrecidos este miércoles por la dirección general de Trabajo que capitanea Jesús Divassón, el 15% de los accidentes graves o mortales investigados durante el último año se deben a este tipo de siniestros. En lo que va de año, sumando lesiones graves y mortales, las cifras totales ya superan a todo el 2024.

Entre enero y agosto de 2025, en Aragón se han registrado 11.545 accidentes laborales con baja médica durante la jornada de trabajo, de los cuales 79 fueron graves y 18 mortales. En los trayectos “in itinere” se han producido 1.589 accidentes, con 16 graves y 3 mortales, lo que eleva el balance a 21 fallecidos y cerca de un centenar de accidentes de gravedad en lo que va de año (97). Por contrario, en todo el 2024 fueron 95 accidentes graves sumando presenciales e in-itinere y 18 muertes. 

Estos datos han sido puestos sobre la mesa por parte de Divassón en los albores de la jornada “Riesgos relacionados con trabajos en cubiertas”, organizada este miércoles por Cepyme Aragón, en la que el director general de Trabajo del Gobierno de Aragón ha avanzado el programa de investigación del ISSLA (Instituto de Seguridad y Salud Laboral en Aragón) sobre riesgos de caídas en cubiertas. “El programa que presentamos es fruto de la colaboración que nació en el Consejo Aragonés de Seguridad y Salud Laboral extraordinario de septiembre, celebrado a consecuencia del repunte de accidentes mortales de agosto”, ha explicado Divassón. 

ADVERTENCIAS Y VISITAS

Durante 2025, el ISSLA ha puesto en marcha un programa de sensibilización general y otro de información sectorial, con 737 cartas de advertencia enviadas a empresas con riesgo potencial por trabajos en altura. Hasta la fecha se han realizado 40 visitas de asesoramiento, y se espera cerrar el año con entre 60 y 70 inspecciones preventivas.

“Si después de las advertencias, recomendaciones y sugerencias que realizamos desde el ISSLA no se llevan a cabo, inmediatamente se pone de manifiesto en el Programa de Trabajo para que ya entre el control y vigilancia de la inspección y actúe en consecuencia”, ha señalado Divassón, que ha destacado el carácter preventivo de estas actuaciones. “Cuando los técnicos del ISSLA salen a la calle, el sector se pone en guardia. Son programas, insisto, de asesoramiento”, ha completado.

El responsable de las políticas de Trabajo en Aragón ha subrayado que los análisis realizados entre 2024 y 2025 apuntan a tres factores comunes detrás de la mayoría de los accidentes graves o mortales: falta de formación, falta de información y falta de percepción del riesgo. “Estudiar las causas nos sirve para elaborar programas más particulares que lleguen directamente a la pequeña y mediana empresa. Falta nos hace”, ha afirmado.

CEPYME APUNTA A LA FALTA DE MEDIOS Y NO DE RESPONSABILIDAD

Por su parte, la presidenta de Cepyme Aragón, María Jesús Lorente, ha defendido que las pymes aragonesas “no son menos responsables en materia de prevención”, aunque sí cuentan con menos recursos humanos, técnicos y económicos. “El 99% de las veces, el accidente ocurre fuera del lugar de trabajo habitual del trabajador”, ha subrayado.

Lorente ha puesto el foco en las subcontratas, donde “el sistema de vigilancia es totalmente distinto”, y ha alertado del riesgo que supone la rutinización del trabajo, tanto por parte del empleado como de la empresa. También ha apelado a la responsabilidad colectiva ya que, según ha expresado, "no se puede hacer como que no pasa nada". “Si vemos a alguien en la calle que está poniendo en riesgo su vida, tenemos que armarnos de valor y decírselo. Eso se consigue con mucha información y mucha formación”, ha aseverado.

La responsable de Cepyme, del mismo modo, ha diferenciado entre dos perfiles de riesgo: el del trabajador con mucha experiencia, “que cae en la temeridad profesional porque ya no ve el peligro”, y el del empleado joven, “que aún no está acostumbrado”. “Como sociedad fracasamos si hay un solo fallecimiento. Tampoco podemos olvidar los incidentes, la antesala del futuro accidente”, ha concluido.