Treinta clásicos automovilísticos unen el pasado y el futuro del motor en una ruta por las hospederías
Zaragoza.- El olor a gasolina, el ruido de motores y ciertos aires de nostalgia se han mezclado en la mañana de este jueves en la plaza Santa Engracia de Zaragoza, donde una treintena de automóviles clásicos se alineaban antes del toque de salida del II Rally de Hospederías de Aragón. Desde primeras horas, todo estaba listo para dar comienzo a una carrera de tres días con la vista puesta en la primera parada, la Ciudad del Motor, que cuenta con un circuito de karting y un equipo de desarrollo del coche de hidrógeno, para seguir después hasta el monasterio de Rueda. Así, la jornada arrancaba con el objetivo de unir el pasado y el futuro del automóvil a través de un recorrido turístico por el patrimonio aragonés. El camino seguirá en los próximos días hacia una ruta marcada por el románico, primero en Roda de Isábena y después en San Juan de la Peña
La cita, organizada de nuevo por la Asociación Aragonesa de Clásicos Deportivos, con la colaboración de Mann Filter y el Gobierno de Aragón, cumplía una doble meta que, en palabras del consejero de Industria, Comercio y Turismo, Arturo Aliaga, se resume en “que el público conozca estas joyas de la mecánica y la historia del automóvil y, por otro lado, potenciar nuestra Red de Hospederías”.
Para el director de la carrera, Rafael Prieto, el rally tiene un interés especial ya que es capaz de reunir “un conjunto de vehículos excepcionales que en pocas ocasiones salen de sus garajes”. Y los protagonistas cuentan además con el aliciente de la veteranía, pues datan de la década de los veinte hasta los cincuenta. De hecho, el participante más antiguo es un Bentley 4.5 Le Mans, que es también el de más alta cotización ya que está valorado en un millón de euros. Además, según ha asegurado Prieto, ha llegado hasta la capital aragonesa “rodando por sus propios medios” desde Barcelona. Por ello, ha sido foco de atracción de muchas miradas, compartidas con un espectacular Mercedes rojo con alas de gaviota o con un Alfa Romero Flech, que ha ganado en varias ocasiones el Villa d´Este, un concurso de elegancia de Milán que se encuentra entre los más importantes del mundo.
Red de Hospederías
La Red de Hospederías de Aragón está conformada por nueve enclaves turísticos situados Arguís, Loarre, Roda de Isábena, el Monasterio Nuevo de San Juan de la Peña, en la provincia de Huesca; el Mesón de La Dolores en Calatayud, Sádaba, el Monasterio de Rueda y el Castillo-Palacio del Papa Luna en Illueca, en la provincia de Zaragoza; y La Iglesuela del Cid, en la provincia de Teruel. En total, estas hospederías tienen capacidad para alrededor de 500 plazas hoteleras. Además, el Gobierno de Aragón se ha marcado el objetivo de potenciar este proyecto con mejoras en el complejo de Arguís y con una nueva en Allepuz. Además, también está el proyecto redactado de la de Daroca, en el edificio de antiguos Escolapios. Según Arturo Aliaga, esta red que atrae turismo a partir de la recuperación de inmuebles simbólicos como establecimientos hoteleros supone además un elemento de dinamización del territorio.
En cuanto a la ocupación, el consejero ha recordado que el año pasado, en el que Aragón batió su récord de turistas 2,7 millones de visitantes, las hospederías presentaron una ocupación media próxima al 50%. Se trata, según el titular de Turismo, de una cifra “razonable” al tratarse de establecimientos alejados de las capitales.