“Se siente un poco de envidia de la Federación Navarra ya que todos los jugadores están becados”

David Caballero es uno de los mejores pelotaris aragoneses ya que posee un currículum envidiable. Su última conquista ha sido la victoria en la Copa del Mundo celebrada en Cataluña. Su compañero de siempre, Daniel Velilla, se ha embarcado en la aventura del profesionalismo, algo que él no tiene previsto realizar.

Zaragoza.- David Caballero Ramos (Zaragoza, 1974) ha conseguido un sinfín de títulos como pelotari a nivel amateur en pala corta y en paleta cuero. Tan sólo se le ha resistido, hasta el momento, el Mundial donde ha sido subcampeón. El pelotari compagina su gran pasión con la gerencia del Club Deportivo Montecanal, que le permite poder entrenar y asistir a campeonatos. Su último campeonato ha sido todo un éxito ya que hace escasas fechas se ha proclamado campeón de la Copa del Mundo en Cataluña.

Pregunta.- ¿Esperaba lograr la victoria?
Respuesta.- Sí, cualquier deportista de élite que va a una competición, si es de élite y es ambicioso, cree que va a ganar, en caso contrario no iría. A diferencia de la mano individual y parejas, y pala corta, en la paleta cuero hay más nivel. Entonces, te puede ganar cualquiera, lo que pasa es que nosotros siempre pensábamos que íbamos a ganar.

P.- ¿Cómo se compite en esta prueba?
R.- Esta competición la juegan los cuatro mejores clasificados del Mundial, que en este caso éramos Argentina, Francia, España y México, que fue la campeona absoluta del Mundial del 2006. La competición era liguilla con cuatro equipos y hay que competir todos contra todos y tienes que clasificarte primero y segundo porque son los que pasan a la final.

P.- Después de tantos éxitos, ¿qué retos le quedan?
R.- La verdad, es que el reto que me quedaba era éste. Quitarme un poco la espina del Mundial de México, donde perdimos contra los anfitriones de dos tantos y la verdad es que te quedas mal. La pelota es un deporte en el que o pasas a ser profesional o estás en un nivel aficionado, en el que el máximo es un Mundial o una Copa del Mundo.

P.- ¿La pala cuero en qué se diferencia de otras modalidades?
R.- Mi especialidad ha sido ésta en estos dos últimos años, por el Mundial y la Copa del Mundo. Esto se debe a que el seleccionador encaja a cada jugador donde cree que rinde más. He tenido más éxitos en pala corta, donde conseguí ser dos veces campeón de España y de Europa, y he ganado Copas del Rey con mi compañero de siempre, Daniel Velilla, que ahora es profesional en Bilbao. El seleccionador me dijo que tú a paleta, pues yo muy contento de jugar. Se puede decir que mis éxitos de mayor relieve son de paleta cuero, pero puedo jugar a pala corta. Me gusta más la pala corta.

P.- ¿Es la pelota un deporte conocido y reconocido socialmente?
R.- No, la verdad es que la pelota mano, la madre de todos estos deportes, no sé si es el único deporte nacional que nos queda. Las modalidades que derivan de la mano son muy minoritarias, en los que hay ningún tipo de interés económico, no hay patrocinadores, no hay publicidad. De dinero no hay nada y por eso no es conocido. Si fuesen deportes que publicitariamente estuviesen ahí a todas horas con patrocinadores importantes pues sí, pero como es un deporte en el que no hay nada de dinero pues no se conoce.

La Copa del Mundo la juegan los cuatro primeros clasificados del Mundial

P.- ¿Cómo empezó en esto?
R.- Siempre había jugado a pelota a mano porque mi padre y el padre de Daniel Velilla, Paco, han sido manistas de toda la vida y los hijos imitamos siempre un poco a los padres. Es un deporte minoritario de gente mayor y nuestros padres creían que estuviésemos con niños de nuestra edad y nos metieron en el tenis con 15 años. A los 25 me dijo Daniel: “En el Olivar hay muy poca gente, tendrías que probar a jugar con nosotros a paleta”. Empecé a entrenar ahí, tuve suerte porque no tenía mucho trabajo en esa época y pude ir martes y jueves, y ahí empecé con 25 años a jugar a paleta de cuero, pero luego fui progresando y cogí la pala corta. Ahí hice mucha carrera con Daniel, al que le debo bastante porque siempre ha sido mi referencia y el que siempre me ha animado a mejorar hasta hoy.

P.- Siendo amateur en la pelota, ¿cómo puede compaginarlo?
R.- En este deporte no tienes ayuda de ningún tipo y si tienes que estudiar y trabajar, no tienes ningún tipo de beca para decir: “bueno trabajo hasta las 2 y luego por la tarde con la beca que me dan puedo dedicarme a entrenar”. Es un deporte en el que en el trabajo tienes que tener un poco de libertad para entrenar y sobre todo para ir a los campeonatos. Ahora me he tenido que ir 10 días, que han sido días de vacaciones. Es de agradecer a la Ciudad Deportiva Montecanal que no me haya puesto ninguna pega, siempre me han felicitado y han estado conmigo mucho. Trabajo de gerente de este club y llevo todo el tema de instalaciones, organización de eventos, coordinación de las clases...

P.- Con los títulos que tiene ¿por qué no se ha decidido a dar el salto al profesionalismo?
R.- El salto a profesional es un salto en el que te tienen que llamar primero y a mi no me ha llamado nadie. Luego, sólo se juega en Bilbao y entonces si viviese allí pues seguro que sería profesional de esto. El ser profesional implica ir a jugar tres días por semana hasta allá. Todos los viajes, toda la herramienta corren a cargo del jugador y tienes un sueldo. Entonces, viviendo en Bilbao sí que te puede compensar porque es un sueldo aparte, pero viviendo fuera de la ciudad es complicado por el tema del tiempo y de cuantía económica.

La pala larga, que es el profesionalismo al que te puedes dedicar, económicamente pasa como en aficionados, no está tan valorado como otros deportes profesionales y más si tienes que restar de ahí los gastos de desplazamientos y herramientas. A Daniel si que le va a compensar porque es muy joven, tiene 26 años, y le quedan muchos años como pelotari, le gusta mucho, tiene mucha afición y está muy valorado. Como aficionado ya lo estaba y ahora también y sí que puede exigir un poco más porque tampoco hay muchos zagueros en el deporte profesional de la pelota.

P.- ¿Se siente envidia del País Vasco y Navarra?
R.- El País Vasco, el problema que tiene es como el tema político un poco, que está reñido un poco con la Federación Española y quieren hacer su propia federación.

Se siente un poco envidia de la Federación Navarra ya que todos los jugadores están becados, tienen su beca tanto para material como un sueldo si están estudiando y tienen su residencia deportiva gratuita en Pamplona. Luego está la Caja de Navarra que apoya mucho a la pelota. Nos llevan años luz. Es la cuna de la pelota.

Muchas veces nos quejamos también y las instituciones, en este caso la Federación Aragonesa de Pelota deja mucho que desear en el trato que tienen con los jugadores. Tanto Óscar Mercado, compañero mío que ha ganado la Copa del Mundo en pala corta, como yo, a día de hoy no hemos recibido ninguna llamada de apoyo, antes de empezar, ni durante la competición, ni la enhorabuena por ganar la medalla de oro.

Caballero compagina la pelota con su trabajo de gerente en el Club Deportivo Montecanal

Muchas veces nos quejamos que este deporte no llama la atención, no hay niños, es minoritario, pero es que muchas veces el cáncer, por decirlo de alguna manera, lo tenemos en casa. La Federación y su presidente, Alfonso Gascón, en ningún momento han hecho algo por apoyar y por aprovechar este buen momento que tenemos de pelotaris para decir a la DGA o a las instituciones que sean pertinentes: bueno señores, éste es un deporte que está en alza, vamos a aprovechar este tirón para conseguir por ejemplo un frontón municipal.

Tampoco pedimos que nos paguen, nunca nos han pagado nada, ni queremos dinero, lo que queremos es que este deporte no se pierda y ahora que tenemos este tirón de buenos pelotaris y todos tenemos muy buena voluntad en enseñar y en hacer lo que sea sin ningún tipo de interés económico, no se aprovecha.

P.- ¿Hasta cuándo le veremos competir?
R.- Para mí siempre es un orgullo poder decir que soy pelotari, me visto de blanco y le doy todo, pues yo creo que físicamente aun me encuentro muy bien. Tengo ganas de jugar y sobre todo de apoyar a los chavales de la Escuela de El Olivar. Eso es lo que me motiva ahora, que rindan y transmitirles que pueden llegar adonde hemos llegado Daniel y yo. Daniel mucho más por su tema del profesionalismo y yo con mis medallas puedo aportarles algo importante para que ellos puedan llegar.

Tienen un mundial sub 22 dentro de un año, tienen un reto bonito ahí y tienen la suerte que tienen a Daniel y a mí para poder preguntarnos, para poder entrenar con nosotros y eso es un lujo. Nosotros no hemos tenido a nadie, nosotros hemos ido solos al frontón, no hemos tenido técnicos, no hemos tenido nada. Es vocación pura, ellos deben de saber aprovechar esto porque nos tienen. Vamos a estar ahí con ellos y me gusta mucho esa parcela de la enseñanza sobre todo para ellos y más en la pelota. Es un reto para mí bonito.