El proyecto Salvavidas quiere asegurar la salud de los jugadores aragoneses con desfibriladores

Evitar la muerte súbita cardiaca y garantizar la seguridad de los futbolistas aragoneses. Es el gran objetivo del proyecto Salvavidas que repartirá pulseras entre los centros deportivos que lo deseen para que, al venderlas por tres euros, los clubes puedan adquirir desfibriladores que ayuden a salvar vidas.

Zaragoza.- El proyecto Salvavidas ha visto la luz con la intención de concienciar a todos los clubes aragoneses de la necesidad de contar con un desfibrilador en sus instalaciones en caso de urgencia. La presencia de uno de estos aparatos de fácil uso puede salvar la vida de jóvenes futbolistas tal y como se ha demostrado en más de una ocasión. De hecho, el desfibrilador es la opción más fiable en caso de paro cardiaco, así lo ha asegurado el director comercial del proyecto, Rubén Campo.

Para tomar ejemplo, responsables médicos del C.D. Teruel y La Muela han acudido a la cita en la Federación Aragonesa de Fútbol para recoger un kit con desfibrilador incluido para velar por la seguridad de los futbolistas. No se trata de una aspiración que quiera pararse aquí, sino que el propio Campo ha reconocido que la idea es ampliar las miras hacia todos los colegios y clubes deportivos que se interesen por la presencia de estos mecanismos entre sus servicios sanitarios básicos.

Para ello, el proyecto Salvavidas ha puesto en práctica una iniciativa que debe contar con la participación y el interés de todos. Cada colegio y club que lo necesite recibirá en su sede un número elevado de pulseras que, con el precio de tres euros, deberán ser vendidas entre los padres, niños y todo el que lo desee. Según el número de pulseras que se logren vender, la recompensa variará. Por ejemplo, con 200 pulseras el club se lleva una maleta de emergencia, con 300 un curso de soporte vital y a partir de 400 el anhelado desfibrilador hasta llegar a las 600 donde el aparato será de gama alta e incluye un curso de manejo.

Una de las preocupaciones mostradas por el presidente de la Federación Aragonesa de Fútbol, Óscar Fle, residía en la complejidad que pudiera tener usar de manera adecuada el desfibrilador. Sin embargo, tal y como ha asegurado Rubén Campo, el aparato “sólo tiene dos botones, el de encender y apagar”. Es el propio robot el que va avisando al practicante de lo que necesita en cada momento, de manera que con su uso se puede salvar una vida.

El director comercial del proyecto, Rubén Campo, ha explicado que “en España fallecen más de 30.000 personas por muerte súbita al año, la mitad lo hacen en presencia de otras con lo cual es factible usar el desfibrilador”. Además, ha asegurado respecto al proyecto que “lo único que tienen que hacer las entidades es solicitar pulseras y venderlas entre deportistas, padres y alumnos. Depende de las pulseras que vendan se las canjeamos por desfibriladores, productos de emergencia o cursos de formación”.

Al acto han acudido también los ex futbolistas del Real Zaragoza Alberto Belsué y Juan Señor que se han mostrado convencidos de la necesidad de contar con estos aparatos en todos los centros deportivos. Y no sólo en centros deportivos, ya que el proyecto pretende aportar material y formación homologada en todos aquellos lugares donde transiten un número superior a 100 personas diarias.