Osasuna acaba con el sueño copero de un combativo y trabajado Ebro en un festín de goles
En un encuentro donde se marcaron hasta ocho goles, el club rojillo se impuso a un cuadro arlequinado que no se rindió en ningún momento y peleó ante un rival de tres categorías más
Festín de goles entre el Osasuna y un C.D. Ebro que dio la cara en todo momento (3-5). El cuadro de Javier Genovés dignificó la Copa del Rey y luchó de tú a tú contra todo un Primera División. El equipo zaragozano puso en apuros reales al conjunto rojillo y se marchó al descanso por encima en el marcador, pero una segunda parte que en los últimos compases vivió un auténtico frenesí terminó con los sueños coperos de uno de los representantes aragoneses en Segunda Federación que cae con la cabeza bien alta.
Desde el minuto 78 hasta el cierre, el duelo vivió hasta seis dianas que resolvieron el encuentro a favor de un club pamplonés en el que Víctor Muñoz fue diferencial tras saltar al césped en el descanso. A pesar de las tres categorías de diferencia, el Ebro peleó frente al equipo rojillo en un Ibercaja Estadio con 3.500 espectadores y tuvo la oportunidad de mandar el partido a la prórroga hasta el último minuto con un Osasuna que tuvo que poner una marcha más para poder seguir vivo en el torneo de los resultados inesperados.
Por cuarta vez en su historia, el conjunto de La Almozara se enfrentaba a un rival de Primera División en el trofeo copero. El Ibercaja Estadio lucía un aspecto levemente desangelado por las butacas vacías pero se hacía notar con la presencia de la hinchada arlequinada y un pequeño grupo de aficionados rojillos. Con este escenario, el Ebro sacaba al campo su artillería pesada mientras que Osasuna reservaba a sus mejores piezas y así Alessio Lisci daba entrada a dos jugadores del filial en el once titular: Arguibide y Pedroarena.
Tras una sentida jota que buscaba resaltar la unión entre la tierra aragonesa y navarra, el balón echaba a rodar sobre el césped del Ibercaja Estadio con el guion esperado. El Osasuna se hacía con el dominio del balón mientras el Ebro que cuando no tenía la posesión formaba con línea de cinco en defensa, buscaba salir rápido a la contra después de recuperación.
De esta manera, las primeras ocasiones peligrosas caían de un conjunto local que tenía claro su plan de partido. Primero, un cabezazo de Daniel Martínez tras un contraataque zaragozano era atrapado por un Aitor Fernández que instantes después también detenía en dos tiempos un remate con la testa demasiado centrado del capitán arlequinado, Alejandro Muñoz. Unas sucesiones ofensivas que comenzaban a calentar a los hinchas del Ebro que se resguardaban del frío en la grada.
Por parte visitante, Osasuna no lograba encontrar la portería rival por gran culpa de una trabajada defensa zaragozana que se mostraba seria y contundente y el cuadro de Lisci tenía la más clara de la primera mitad al balón parado. Un gran envío por parte de Moi Gómez era remachado a bocajarro por Raúl García pero su remate se encontraba con un estratosférico Mateo Lite que impedía el primer tanto del encuentro.
Cuando parecía que la primera parte iba a terminar con el mismo resultado que había empezado, el Ebro asentaba el primer golpe. Como no podía ser de otra manera, un contraataque dirigido por Charlez terminaba con una gran asistencia del '11' arlequinado para que Kevin Soeiro lograra batir al guardameta osasunista en el último segundo del primer acto. Tanto era así que el colegiado señalaba el camino a vestuarios cuando los jugadores del Ebro aún se encontraban celebrando el tanto que les hacía soñar con la gesta.
UN COMIENZO CON MAL PIE
Pero la ilusión que comenzaba a crecer con el primer tanto zaragozano en el descanso, se esfumaba nada más empezar el segundo asalto. Ángel Rueda derribaba a Iker Muñoz dentro el área zaragozana y el colegiado señalaba un penalti muy discutible. Raúl García no se ponía nervioso ante las artimañas de Mateo Lite para retrasar la ejecución y el delantero lograba trasformar la pena máxima que empataba el encuentro.
A partir del primer tanto visitante, Osasuna comenzaba a apretar con más insistencia a un Ebro que cada vez mostraba más síntomas de cansancio y que repelía las ofensivas rojillas desde dentro de su propia área. Precisamente, un paradón con los pies de Lite a un disparo a bocajarro de Becker evitaba la segunda diana rojilla.
A pesar de las intervenciones del portero local, en el minuto 78 la insistencia pamplonesa daba sus frutos. Becker desbordaba por la banda izquierda y ponía un envío al segundo palo donde Raúl García volvía a ver portería para completar la remontada. A pesar de ello y lejos de venirse abajo, el Ebro comenzaba a atacar y tan solo dos minutos después, tras un cúmulo de imprecisiones en el área visitante, Marc Prat enviaba la pelota al fondo de la portería de Aitor Fernández para volver a poner las tablas en un feudo zaragozana que se comenzaba a calentar.
El ritmo que había cogido el duelo no se detenía y en el minuto 83, Moi Gómez con un latigazo desde fuera del área colocaba el balón ajustado al poste y hacía inservible la estirada del guardameta arlequinado que no lograba evitar el tercer gol en la cuenta de Osasuna. Un segundo mazazo en apenas unos instantes para el Ebro que venía acompañado cuatro minutos después con el tercero. Víctor Muñoz cogía el balón casi en área propia y tras recorrerse todo el campo haciendo gala de su velocidad, le ponía en bandeja la pelota a Becker que con la portería vacía, doblaba la ventaja para Osasuna.
De esta manera, se entraba en el descuento del último asalto con una diferencia casi insalvable para un Ebro que aún así se negaba a bajar los brazos. Victor Charlez, que había sido el mejor de su equipo en el duelo, era derribado en el área por Mikel Serrano en una acción en la que el árbitro señalaba penalti y el propio jugador zaragozano era el encargado de convertir una pena máxima que daba esperanza a una hinchada que se había animado gracias a la cascada de goles.
Pese a ello, Víctor Muñoz, que tras entrar en el descanso había sido totalmente diferencial para los intereses pamploneses, volvía a coger la moto y definía ante Lite para anotar la octava diana que cerraba un encuentro que había vivido unos últimos quince minutos vibrantes y donde el Ebro había peleado hasta el último momento ante todo un Primera División.
FICHA TÉCNICA:
C.D. Ebro: Mateo Lite; Ángel Rueda (Sergio Escolar, min 73), Javier Hernández, Héctor Espierrez, Iván Pérez; Marc Prat (Borja Miguel Romero, min 90), Alejandro Muñoz, Jaime Reques (Víctor Vadillo, min 90); Víctor Charlez, Kevin Soeiro (Usher Lobede, min 73), Daniel Martínez (Kevin Sánchez, min 56).
Club Atlético Osasuna: Aitor Fernández; Iñigo Arguibide (Mikel Serrano, min 84), Alejandro Catena, Asier Osambela (Jorge Herrando, min 46), Juan Cruz; Martín Pedroarena (Rubén García, min 66), Iker Muñoz, Moi Gómez; Sheraldo Becker, Kike Barja (Víctor Muñoz, min 46), Raúl García.
Árbitro: Miguel Sesma Espinosa. Amonestó a Iván Pérez (min 6), Moi Gómez (min 86).
Goles: Kevin Soeiro (min 45), Raúl García x2 (min 46, min 78), Marc Prat (min 80), Moi Gómez (min 83), Sheraldo Becker (min 87), Víctor Charlez (min 93), Víctor Muñoz (min 97).