Lobe Huesca, el renacimiento del baloncesto oscense

Tras muchos años jugando en categorías inferiores, el Club Baloncesto Peñas Lobe Huesca vuelve a soñar con rememorar la gloria pasada. Este año jugará en la LEB Oro. Atrás quedan momentos en los que, desde un segundo plano, se añoraban tiempos mejores. La esperanza de volver a la élite del baloncesto enciende la esperanza de los oscenses.

Huesca.- Este año, los oscenses tienen una nueva excusa para ilusionarse. Si bien hace tres temporadas la Sociedad Deportiva Huesca debutaba en la Segunda División del fútbol, ahora le toca el turno al baloncesto, concretamente al Lobe Huesca. La capital altoaragonesa ha sido, desde siempre, una ciudad que ha vivido con gran intensidad este deporte.

La historia del club lo convierte en el más exitoso de Huesca. ¿Quién no recuerda a Granger Hall machacar el aro después de una tanda de tiros libres acompañado del cántico de 1, 2, 3, olé? ¿Quién no recuerda al californiano Brian Jackson encestando desde la línea de triple o recogiendo el trofeo al primer jugador en activo que superaba los 6.000 puntos en la liga ACB? Desde que el baloncesto se puso de moda en Huesca, por el Peñas han pasado grandísimos profesionales.

Entre ellos podemos destacar también al tristemente fallecido Alphonso Ford, que “taladró” los aros rivales gracias a su portentosa capacidad anotadora. Qué decir de Juan Antonio Hernández, Joan Pages, Harold Wayne Freeman, Wayne Tinkle o James Leroy. Son muchos los nombres de las estrellas del baloncesto que han dejado un recuerdo en el subconsciente colectivo. Tampoco hay que olvidar a los entrenadores Iñaki Iriarte o Javier Zaragoza, de la época dorada.

El club deportivo Peñas Recreativas nació en el verano de 1977, bajo la dirección del presidente José Antonio Ortas y el vicepresidente Antonio Riva. Tras una serie de temporadas en las categorías inferiores nacionales, Huesca alcanzó la gloria alcanzado la Primera División (actual ACB) en 1983. Tras un periodo irregular, el equipo se consolidó como un equipo de la elite española. Todo el mundo conocía Huesca gracias al Peñas y la dedicación hacia este deporte se convirtió en algo similar a una religión. La “peñasmania” se apoderó de Aragón. Por el antiguo pabellón del Parque pasaron leyendas como Sabonis, Juan Antonio San Epifanio “Epi” o Corbalán, entre mucho otros.

Huesca tuvo un lugar fijo en la ACB hasta que vendió su plaza

Lamentablemente, en la temporada 95/96 el entonces AGB Huesca tuvo que decir adiós a la liga ACB por la mala situación económica que arrastraba el club, vendiendo la plaza al Fuenlabrada. Y durante muchos años, el equipo pasó a un injusto segundo plano.

El renacimiento

Tras una etapa en el ostracismo, la pasada temporada se consiguió lo que desde hace muchos años se estaba esperando. El Peñas, actualmente Lobe Huesca, se acercaba a su gran sueño, estar más cerca de la liga ACB. El 2 de junio, en el cuarto partido del play-off de ascenso, el conjunto oscense venció al CB Tíjola a domicilio asegurando su vuelta a la Segunda División, actual LEB Oro. Jugadores como Johnson o Andrews firmaron un gran partido y permitieron al equipo verde subir de categoría.

Tras ser recibidos como héroes en la Plaza Navarra de Huesca, la afición por este deporte ha vuelto a despertar. El presidente de la entidad, José Manuel Rincón, recordaba dicho momento. “Se vivió con mucha emoción y orgullo porque fue un año muy duro marcado por el fruto del trabajo. La alegría fue doble. Cuando algo te cuesta tanto trabajo frente a otras plantillas con mayor presupuesto se convierte en un momento muy emocionante”, explicaba. ”Se recordaban celebraciones anteriores, entonces tienes doble emoción. Sabes que esa gente que te viene a recibir lo siente de verdad”, añadía.

El éxito de esta conquista se debe a un equilibrado bloque de jugadores que siempre han creído en sus posibilidades. A ello, hay que sumar la gran labor realizada por su entrenador, Ángel Navarro. No obstante, Rincón quería darle mérito al resto de personas que colaboran con el club. “Estamos diez directivos que trabajamos dentro de nuestras posibilidades. Cada uno hacemos lo que podemos y nadie exige nada a nadie. El club se mueve entre esas personas y contamos colaboradores, cuya ayuda siempre es bien recibida”, señalaba.

El presidente del Lobe Huesca, José Manuel Rincón, en la sala de trofeos del club

Ahora que la ciudad de Huesca se vuelca con el baloncesto, a Rincón le toca analizar este fenómeno. “Fue abrir las puertas para abrir la campaña de socios y plasmarse sobre hechos. Hemos llegado bastante rápido al número del año pasado y lo vamos a superar. Cuando la gente vea al equipo jugar y ganar permitirá que la gente se abone y siga viniendo al pabellón”, informaba.

El objetivo para esta campaña es “que la gente venga y se divierta. Que a la gente le guste lo que ve. Que pasen una buena tarde y que se vayan emocionados, algo que se consiguió el año pasado. Siempre se puede mejorar y, en ello, Navarro y Seoane son unos expertos. Nuestro objetivo es el mismo, que cuando nos vean no salgan defraudados”.

De lo que no cabe duda es de que el CB Peñas Lobe Huesca ha vuelto a hacer historia. Huesca tiene que estar muy orgullosa de su baloncesto y, por ello, Rincón reivindica una mayor atención hacia el club porque, tal y como se ha demostrado, hay otros deportes que también generan pasión y "no solamente el fútbol".