Jóvenes futbolistas zaragozanos acreditan su juego limpio en el campo

Los cadetes zaragocistas y jugadores de Stadium Casablanca han recogido este sábado los primeros diplomas del proyecto de prevención de violencia en el fútbol base. La iniciativa, que comenzó en septiembre y llega ahora a su ecuador, obtuvo el I Premio de Buenas Prácticas contra la Violencia Juvenil de la Delegación del Gobierno en Aragón.

Zaragoza.- La deportividad ha recibido este sábado un nuevo reconocimiento con la entrega de los primeros diplomas del proyecto de prevención de la violencia en el fútbol en la Ciudad Deportiva del Real Zaragoza. Cerca de cuarenta chavales, cadetes zaragocistas y jugadores del Stadium Casablanca, han sido los primeros en recogerlos de manos del presidente del club anfitrión, Eduardo Bandrés, y del delegado del Gobierno en Aragón, Javier Fernández.

La iniciativa, que comenzó el pasado mes de septiembre y que llega ahora a su ecuador, pretende evaluar las conductas de cada partido de la temporada de forma global y de forma individual en cada jugador, para después elaborar con la información obtenida un protocolo de actuación para la prevención de partidos de riesgo en la segunda vuelta de la liga.

El programa resultó ganador del I Premio de Buenas Prácticas contra la Violencia Juvenil de la Delegación del Gobierno de Aragón. “Creemos que el deporte es un vehículo extraordinario para la formación de los jóvenes”, ha apuntado Javier Fernández, quien confía en que “los muchachos, que están preparados para ganar el partido, dentro de unos años no se acuerden del resultado de hoy pero sí de que estamos intentando que en su formación la violencia sea algo a erradicar”.

Por su parte, el presidente del Real Zaragoza ha destacado la importancia de este proyecto a la hora de prevenir la violencia y también de demostrar que el fútbol es mucho más. Para Eduardo Bandrés, “se trata de que el deporte sea convivencia, diversión, compañerismo y juego limpio”. “Hay que promover estos valores porque estos niños y jóvenes se están formando como personas. Se trata de que después, en su vida cotidiana, trasladen estos valores que han aprendido en el deporte”, ha añadido.

Otro de los objetivos es extender la buena conducta sobre el campo hasta la grada, para que el juego limpio no sólo cale en los jugadores, sino también en sus padres, amigos e, incluso, en la afición. Por ello, los jugadores han repartido entre los espectadores un folleto en forma de balón con instrucciones sobre cómo actuar durante un partido.

Tras la jornada de este sábado y hasta la finalización del proyecto en septiembre, los miembros de otros 15 clubes de fútbol recibirán los mismos diplomas junto a árbitros, entrenadores y jueces de línea.