Jesús Vallejo, a lágrimas tras la histórica clasificación del Albacete ante el Real Madrid
El zaragozano Jesús Vallejo ofreció una de las imágenes más curiosas de la noche copera vivida en el Carlos Belmonte. El defensa no pudo evitar las lágrimas tras el pitido final que certificaba la clasificación del Albacete ante el Real Madrid (2-3), su exequipo, en una de las grandes sorpresas de la Copa del Rey y en el primer encuentro de Álvaro Arbeloa como técnico del club blanco.
El central, que finalmente no pudo disputar el encuentro por unas molestias musculares surgidas a última hora, siguió el partido desde el banquillo con máxima intensidad y tras el pitido final sus emociones salieron a relucir en forma de lágrimas. Una reacción que pone de manifiesto su implicación con un proyecto del equipo manchego donde siempre ha transmitido que está muy cómodo y contento desde su llegada a la Segunda División.
Al término del encuentro, varios compañeros se acercaron a un Jesús Vallejo visiblemente emocionado para tratar de consolarle, pero sin éxito. Las imágenes de su llanto, difundidas en redes sociales por la Real Federación Española de Fútbol, reflejan la dimensión personal de un triunfo que, para el zaragozano, pareció significar mucho más que una eliminatoria superada.
Además, la carga emocional del momento fue aún mayor si se tiene en cuenta que el Albacete alcanzó los octavos de final gracias a un tanto decisivo del propio Vallejo en la eliminatoria anterior frente al Celta. El central marcó un gol clave en los últimos minutos del tiempo reglamentario para mantener vivo a un conjunto manchego que eliminó al cuadro gallego en los penaltis antes de firmar la machada en octavos de final ante el Real Madrid en el torneo del K.O.
VALLEJO Y EL ALBACETE
A sus 29 años, el central se alejó de la presión constante de la élite tras una década en el Real Madrid, en la que disputó 34 partidos oficiales y cosechó títulos importantes como la Liga o la Champions League. Por ello decidió aceptar el reto de competir en la categoría de plata y a pesar de que hubo ofrecimiento para su vuelta al Real Zaragoza, el central terminó en las filas del Albacete.
En la ciudad manchega, Vallejo ha tenido una adaptación veloz, mostrando una implicación máxima desde el primer momento, a pesar de que los problemas musculares le están lastrando levemente. Un compromiso que ha hecho que la afición del Carlos Belmonte le haya cogido un especial cariño desde sus primeros días en el club.