Un gol de Suazo mantiene al Real Zaragoza fuera de los puestos de descenso (1-1)

El Real Zaragoza ha cosechado un valioso empate en Zorrilla después de haber jugado 25 minutos con un hombre menos ante un rival directo en la lucha por la permanencia. Suazo hacía el gol de los aragoneses en un disparo seco desde la frontal ante el que nada pudo hacer Justo Villar. El Real Zaragoza se mantiene a dos puntos del descenso.

Zaragoza.- Bajo cero y contra un público y un equipo nervioso, el Real Zaragoza jugaba contra uno de los rivales a batir en la zona baja para escaparse del descenso. La presión y el miedo han acabado pudiendo con ambos conjuntos.

Con las novedades de Ponzio en el lateral y Arizmendi en punta, con Suazo comenzaba el Real Zaragoza a ser dominado en Zorrilla. Los maños no se han sentido cómodos en el centro del campo y se han mostrado impotentes en ataque durante una primera media hora en la que los pucelanos han asediado el área visitante, haciendo a Carrizo protagonista por lo bueno y por lo malo. En el minuto 22, el meta argentino cometía un nuevo error en la salida y propiciaba el primer gol vallisoletano de Diego Costa.

Con inferioridad en el luminoso, Gay y Nayim, conscientes de la necesidad de un cambio radical, apuntaban a Pulido, que daba paso a Diogo buscando mayor contundencia en las bandas, muy damnificadas con la desubicación de Ponzio y la ausencia mental de Eliseu. La sustitución servía como golpe anímico para el Real Zaragoza; en el minuto 26 se producía el primer acercamiento a la meta de Justo Villar. Pero sería en el 38 cuando Suazo, muy participativo durante los primeros 45 minutos, encañonaría un balón al borde del área para hacerle silbar los oídos por segunda vez en tres partidos colocando el empate en el tanteador. Hasta el descanso, la seriedad de Contini de nuevo atrás, la resurrección de Eliseu y una nueva ocasión de cabeza del chileno completaban unos minutos en los que ya mandaban los aragoneses.

Segundo tiempo

Los segundos 45 minutos comenzaban con una triple ocasión de Costa de la que milagrosamente se salvaba el Real Zaragoza. Ambos equipos se intercambiaban ocasiones de peligro y ninguno encontraba el camino para hacerse con el control y el mando del juego. La buena actuación de Carrizo ha sido fundamental en este arranque explosivo que más tarde terminarían por acusar los aragoneses.

Con un ataque revolucionado y un Diego Costa malherido, al que los pucelanos mantenían en el campo hasta más no poder, el Valladolid se hacía dueño de la situación, y más aún tras la clara expulsión de Ánder Herrera en el 65 al cortar una contra con una entrada por detrás.

Los visitantes se encerraban atrás sin saber como salir y esperando a que el tiempo pasase. Babic entraba por Diogo evitando una mayor inferioridad. Los minutos iban consumiéndose ocasión tras ocasión y el aguante parecía interminable. La salida de Edmilson ha conseguido pausar el juego y mantener el resultado que, vistas las circunstancias, es más valioso que merecido.