Espectacular empate en un histórico duelo regional (2-2)

Real Zaragoza y Sociedad Deportiva Huesca firmaron un empate a dos en un partido vibrante, lleno de tensión y momentos de gran fútbol. El Huesca se adelantó 0-2 pero la expulsión de Luis Helguera supuso un duro lastre para los de Calderón. Ewerthon volvió a rescatar a los suyos a cinco minutos del final.

Zaragoza.- Más de 30.000 aficionados pudieron presenciar uno de esos partidos que hacen grande a este deporte. Real Zaragoza y Sociedad Deportiva Huesca firmaron un empate en un espectacular partido que tuvo de todo.

A las 18.30 horas, La Romareda lucía de gala para recibir un derbi regional con tintes históricos. La fiesta del fútbol aragonés ya había empezado dos horas antes por los aledaños del estadio zaragozano con una inmensa invasión de aficionados en uno de los días que será recordado para siempre por cualquier aficionado aragonés.

Una inmensa bandera aragonesa dio la bienvenida a todos los seguidores que acudieron al campo, en especial, a los del Huesca. Ambos equipos llegaron al partido con buenas sensaciones: el Real Zaragoza, en puestos de ascenso con 25 puntos, y la SD Huesca, ocupando un fenomenal séptimo puesto.

Por parte del equipo maño, la única duda recaía en Ricardo Oliveira, aquejado de una faringitis que le ha mantenido toda la semana entre algodones. Finalmente, el brasileño pudo estar a las órdenes de Marcelino y formó parte del once inicial. Por el lado oscense, Antonio Calderón pudo contar con toda su plantilla y saltó al césped con su equipo de gala.

Los jugadores saltaron al campo y una fantástica ovación hizo retumbar los cimientos de La Romareda. Todo estaba listo para que comenzara un partido que no se repetía desde hace casi seis décadas.

El juego empezó con un Real Zaragoza ordenado y voluntarioso. La primera ocasión fue del brasileño Ricardo Oliveira. Un fuerte centro de Ewerthon al corazón del área llegó a Oliveira, que con la punta de la bota mandó el balón fuera. Posteriormente, otra jugada zaragocista con los mismos protagonistas y con disparo final de Jorge López fue anulado por el colegiado madrileño Francisco Ramón Hevia por claro fuera de juego.

El choque siguió con dominio zaragocista hasta que en el minuto 17 el Huesca despertó con una arrancada de Rubén Castro, que disparó a la puerta de un López Vallejo a media salida. El navarro salvó con su pierna la primera ocasión clara del equipo oscense.

El Real Zaragoza no se arrugó y contrarrestó la reacción oscense dominando el centro del campo. Jorge López volvió a avisar a Eduardo con un disparo en la frontal del área. El tiro fue atajado por el portero oscense en dos tiempos.

Cinco minutos después, Arizmendi volvió a disparar a puerta tras ganar la espalda a Chechu Dorado. Eduardo se lució nuevamente despejando el chut del interior zaragocista.

Los entrenadores de ambos equipos no paraban de dar instrucciones desde los banquillos reflejando la tensión de un partido que empezó a endurecerse por momentos hasta que al filo del descanso Arizmendi fue expulsado por una innecesaria entrada a Camacho.

El madrileño dejó a su equipo con diez para delirio de los aficionados oscenses, que empezaron a librar una batalla particular con el resto de hinchas zaragocistas.

El Huesca llegó a ganar 0-2

Segunda parte

La reanudación empezó como acabó la primera parte. Dura entrada de Robert a Jorge López que le costó la primera tarjeta amarilla.

La SD Huesca avisó primero con un disparo de Camacho. Una buena jugada de Rubén Castro llegó a los pies del exzaragocista, que mandó su tiro por encima del larguero.

El partido cambió de forma radical con una mano dentro del área de Pulido. El colegiado lo vio claro y pitó penalti a favor de los oscenses. Rubén Castro convirtió la pena máxima y los 5.000 aficionados azulgranas cantaron al unísono con el 0-1 de su equipo.

El gol del equipo altoaragonés sentó como un balazo al equipo de Marcelino, que desarbolado con el buen juego de su rival, vio cómo cinco minutos después caía el segundo. Un balón al área de Sastre, fue cabeceado por Rubén Castro al área pequeña, donde José Vegar con la caña preparada empujaba a medio metro de la portería. 0-2 y una afición oscense pletórica y volcada con su equipo.

En el momento menos esperado y cuando el Huesca tenía controlado el partido, Ewerthon cazó un balón en la frontal del área en un fallo clamoroso de la defensa oscense. El brasileño empaló un fuerte disparo que supuso el primer gol de su equipo.

A quince minutos del final, el Huesca perdió a Luis Helguera por expulsión y fue el momento en el que el Real Zaragoza empezó a coger el balón en busca del empate.

Un objetivo cumplido a cinco minutos del final. Gran jugada del equipo maño dirigida por Jorge López, que mandó un perfecto balón al área destinado a Ewerthon. El brasileño cabeceó de manera espectacular y colocaba el empate a dos goles en el marcador.

La afición oscense se quedó muda con el empate del brasileño y cedió el testigo a los hinchas zaragocistas que resurgieron tras los dos goles oscenses.

El partido no dio para más y ambos equipos dieron por bueno el empate en una jornada histórica para el fútbol aragonés.