España también sabe remontar y ya reta a Alemania en cuartos
Llevaba España sacando sobresalientes en todos sus exámenes desde que llegó a Alemania, y en octavos le iba a llegar una nueva prueba, la de ponerse el mono de trabajo y remontar un partido que se puso cuesta arriba. Y no ha podido bordarlo más. La selección de Luis de la Fuente supo sobreponerse al susto inicial de Georgia para pasarles por encima en la segunda parte y mantener firme su rumbo a cuartos de final, donde ya espera la anfitriona. Rodri, Fabián, Nico Williams y Olmo firmaron un nuevo triunfo de la mejor selección del torneo.
Tras el cambio radical en el 11 ante Albania, Luis de la Fuente volvió a sus fieles ideas y repitió el equipo que venció a Italia en la segunda jornada, con Laporte junto a Le Normand en defensa, Pedri en la mediapunta y Nico Williams y Lamine Yamal en las alas. Enfrente, una Georgia comandada por el valencianista Mamardashvili y sus estrellas Kvaratskhelia, del Nápoles, y Mikautadze, máximo goleador del torneo.
El guion inicial fue el esperado, con España monopolizando toda la posesión y llevando el balón a las bandas para tratar de hacer daño con Nico y Yamal encarando. La primera ocasión fue para Pedri, con un disparo forzado en un centro raso de Carvajal, muy adelantado para buscar la superioridad. El lateral del Real Madrid tuvo la siguiente al aprovechar su menudo 1,70 para rematar en el primero palo un córner de Nico, obligando a Mamardashvili a lucirse con una gran mano abajo.
Una decena de llegadas al área comandaban el juego de España en el primer cuarto de hora. Un dominio absolutamente avasallador que se topó con toda la desgracia de la Eurocopa. Era la primera vez que Georgia cruzaba el centro del campo y llegaba con algo de peligro, pero Le Normand no acertó a despejar un centro aparentemente sin peligro y el balón se coló en la portería de Unai Simón. 0-1 a poco más de los 17 minutos de juego.
España debía no ponerse nerviosa y continuar con su juego, intentando reaccionar cuanto antes contra una Georgia al que le salió su plan y que se encontraba cada vez más cómoda defendiendo con los once jugadores en el área. Fabián la buscó con un duro disparo que detuvo seguro Mamardashvili y Pedri y Laporte probaron desde fuera del área, pero se les marchó desviado.
España se volvió un manojo de nervios al ver que no terminaban de encontrar el hueco en la superpoblada defensa de Georgia, con varias pérdidas que propiciaron dos contraataques de Kvaratskhelia y Mikautadze que no supieron definir. Y ante los nervios, lo mejor era empatar antes del descanso. Mamardashvili lo evitó primero a Cucurella y después a Nico, pero no pudo hacer nada ante el zurdazo de Don Rodrigo Hernández Cascante, que sacó un latigazo al que no llegó el portero del Valencia.
SEGUNDA PARTE
No cambió el guion del partido, con España dominando el balón, moviendo rápido el juego en ataque y presionando arriba para robar rápido. Y, como en la primera parte, a punto estuvo de sorprender Georgia, con un disparo de Kvaratskhelia que pilló a Unai Simón adelantado, aunque el balón salió rozando el palo. Pero esta vez el que golpeó fue España. Lamine lo intentó de falta desde la frontal, pero el gol llegó poniendo un delicioso centro a la cabeza de Fabián Ruiz, que no perdonó para poner por delante a España.
De la Fuente movió el banquillo buscando dinamitar definitivamente el partido con Dani Olmo por Pedri en la mediapunta. Tocaba minimizar errores, jugar seguro y no arriesgar en zonas peligrosas, y si llegaba el tercero para sentenciar, mejor. Lo rozó Lamine en una buena recuperación que le dejó en posición franca dentro del área, pero golpeó mal y el disparo salió a la derecha de Mamardashvili.
Grimaldo y Oyarzabal sustituyeron a Cucurella, tocado, y Morata para dar frescura en ataque ante una Georgia que, poco a poco, adelantaba metros. A punto estuvo de llegar la sentencia tras una gran pared entre Olmo y Lamine, pero el culé estaba ligeramente adelantado y el linier levantó la bandera. Iba a ser un minuto después, con un descomunal pase largo de Fabián, MVP sin duda del partido -diga lo que diga la UEFA- y casi del torneo, a la carrera de Nico Williams, que se vistió de Mbappé para deshacerse del defensa, romper por alto el muro de Mamardashvili y estrenarse en la EURO y poner el 3-1 en el marcador.
Llegaron los últimos diez minutos con Merino y Navas en el campo para refrescar el equipo y con tres ocasiones de Lamine para sentenciar, pero iba a ser Dani Olmo el que se sumara a la fiesta con un dulce disparo con la zurda al que no iba a llegar Mamardashvili. España ya estaba entre los ocho mejores del torneo y ahora reta a la anfitriona, una Alemania que también sudó para vencer, sin alardes, a Dinamarca en octavos.