El CAI Aragón espera que se roce el lleno en la final de la EHF y repartirá camisetas, aplaudidores y bufandas de plástico
Zaragoza.- El CAI Aragón quiere que el Príncipe Felipe se llene y, de momento, todo indica que se puede conseguir, o, al menos, rozarlo. Por ahora, entre abonados y entradas vendidas y distribuidas por FADEBAL, 6.700 aficionados acudirán el próximo sábado para animar al conjunto aragonés.
El precio de las entradas es de 15 euros para el anillo superior y 20 para el inferior. También hay un abono denominado ‘Cuatro estrellas’ para presenciar los partidos del CAI frente al Magdeburgo, Barcelona, Ademar León y Valladolid por 50 euros. Las entradas se pueden adquirir en los cajeros CAI, en las oficinas del club, en Internet y en las taquillas del Príncipe Felipe dos horas antes del encuentro. También habrá una zona VIP para 150 personalidades.
Para el director deportivo del CAI Aragón, Óscar Mainer, “si se logra que se llene el pabellón se batiría el récord de asistencia a un partido de balonmano en España. Además, es una oportunidad histórica para la ciudad de presenciar una final europea”.
Para lograr la máxima asistencia de público posible, el club repartirá camisetas naranjas con el número ocho, aplaudidores, bufandas de plástico y gorras entre los aficionados. También habrá un stand para pintar la cara a los aficionados, una actuación en el descanso en la que se regalarán balones al público, y Heraldo de Aragón y El Periódico de Aragón sacarán un especial de 24 páginas para el día de la final. Por último, Maquinaria Naranja ha preparado junto al Colectivo 1932 un tifo que cubrirá toda la tribuna que se sitúa enfrente del palco.
“Es el principal evento del club en su historia”
Óscar Mainer ha asegurado que han preparado todo esto porque “se trata del mayor evento del club en su historia y ojalá se pueda decir esto muchas más veces en el futuro”. El director deportivo también ha señalado que quieren que “la final se convierta en una fiesta para los aficionados y que sea lo más bonita posible”.
Respecto a la seguridad, el club abrirá las cuatro puertas del Príncipe Felipe una hora y media antes del encuentro para evitar que se formen largas filas en los accesos. Además, se incrementará el número de guardias de seguridad y se ha reservado el sector 44 del anillo superior para los aficionados alemanes.
De momento, el CAI Aragón aún no ha recibido ninguna petición de entradas por parte del Magdeburgo, aunque espera que finalmente sí se produzca una demanda de pases por parte de los alemanes. Además, se ha hecho un cartel conmemorativo de la final que el conjunto aragonés se quedará para el recuerdo.
Para el partido de vuelta, el CAI tiene prácticamente cerrado un vuelo chárter a Berlín, ciudad en la que se alojarán los aficionados aragoneses puesto que la oferta de ocio es mucho más grande ahí que en Magdeburgo, en donde sí que se podría alojar la expedición del equipo de Kosovac. Lo más seguro es que el club derive todo este asunto a CAI viajes.
“Los jugadores quieren ganar la final”
Óscar Mainer ha asegurado que “los jugadores quieren ganar la final, aunque tienen menos presión que el Magdeburgo porque nadie esperaba que el CAI alcanzara la final en su primera participación”.
El director deportivo también ha señalado que “el equipo alemán es el favorito sobre el papel por historia, presupuesto y experiencia, pero a pesar de ello se está buscando la manera de ganarles y lograr la Copa EHF”.