El C.B. Peñas Huesca se queda a las puertas del ascenso en Palma (80-70)
No pudo poner la guinda del pastel el C.B. Peñas Huesca a una temporada sobresaliente en la que lucharon por el ascenso a LEB Oro hasta la misma final. Los oscenses perdieron empuje en el tramo final y se vieron superados ante un Fibwi Palma que se impuso mental y físicamente para llevar a su equipo a la Segunda División de baloncesto nacional.
El aroma a final se trasladó al pabellón de Son Moix desde antes del bocinazo inicial. Fibwi Palma y Peñas saltarían a la cancha conscientes de lo que se jugaban: nada más y nada menos que el trabajo de una temporada, con el ascenso como premio. El primer período estaría marcado por la alta intensidad y el ritmo de juego de ambos conjuntos.
Lo cierto es que los dos anduvieron con acierto, sobre todo en la primera mitad de este primer cuarto. El choque se convertía en un toma y daca en el que ninguno se podía permitir fallos de concentración. Los contactos leves no eran suficientes para decretar faltas, situación que aprovechó el equipo balear para, con el empuje de la grada, imponerse y sumar su mejor tramo de encuentro: 21-16 al término de los primeros diez minutos y dos de diferencia en el marcador global.
Las sensaciones se prolongaron al comienzo de la segunda parte. El Peñas no conseguía imponer su ritmo frenético, atravesando una fase de encuentro en el que se mostraron muy espesos. Así pues, el electrónico acabarían reflejando un +11 que obligaba a detener el juego a Rafa Sanz. La fluidez no acompañaba al combinado oscense, pese a recortar distancias. El tiro de tres era lo que más penalizaba a los visitantes.
El espacio lo encontraban desde esa zona, pero la presión surtía efecto y no conseguían aprovecharse. Y es que en este parcial no anotaron ni una sola vez de tres, por lo que emergía la figura de Iglesias para hacerse grande en el rebote. Deficiente segundo cuarto del Peñas que se iba con un 39-26 al descanso.
SEGUNDA PARTE
Tocaba remar para reducir la diferencia en al menos tres puntos para forzar la prórroga. Y el descanso pareció sentarle fantásticamente a los hoy vestidos de blanco. Cuatro puntos consecutivos sumado a un triple después de casi 15 minutos parecía traducirse en un cambio de guion. Respuesta inmediata de Palma que no dejaba que su rival se aproximara en el resultado. O eso parecía porque el Peñas, al que parecía llegarle la inspiración, volvía a igualar la eliminatoria. Concretamente, con un 53-50 se llegaba a los últimos diez minutos de partido. Todo quedaba por decidir en el último cuarto.
Era fundamental según el técnico andaluz llegar vivos al último tramo de partido. Y, efectivamente, así fue. Con la máxima igualdad posible en el electrónico que derivaba en un último cuarto más que agitado que apuntaba a decidirse en el último suspiro. Las réplicas eran constantes: dos, tres arriba y abajo con continuos regresos al empate. Aquí el aliento local se inclinaba en contra de los intereses del Peñas, así que tocaba reducir la distancia a menos de tres puntos, en el momento en el que se ubicaban a nueve.
En los últimos minutos del duelo, los baleares fueron capaces de distanciarse en el marcador, lo que obligaba al equipo aragonés a dar un paso hacia adelante. El choque, totalmente roto, y donde las jugadas grises cayeron del lado balear, concluyó favorable a Palma para certificar el ascenso de categoría (80-70). Los de Rafa Sanz se quedan, por tanto, a las puertas, tras firmar una temporada por encima de previsto.