El XIII Festival Internacional de Música de Cámara de Musethica se despidió este sábado en la Sala Luis Galve del Auditorio Princesa Leonor de Zaragoza con un concierto de clausura que combinó brillantez técnica, intensidad interpretativa y una conexión extraordinaria con el público.
Desde el inicio, la fuerza y el nivel de la interpretación marcaron una velada tan emocionante que las casi dos horas de concierto se desvanecieron sin apenas percibirse. La conexión con el público fue muy especial desde el primer momento y las interpretaciones fueron tan aplaudidas que el conjunto tuvo que salir en varias ocasiones a saludar y agradecer el reconocimiento.
Para Musethica no hay reto pequeño, y el repertorio estuvo protagonizado por dos piezas tan exigentes como el Octeto en si bemol mayor de Max Bruch y el Octeto en mi bemol mayor de Felix Mendelssohn. La gran acogida del público tuvo además un momento especial con un bis del cuarto movimiento del octeto de Mendelssohn que puso el broche perfecto a una interpretación vibrante.
JUVENTUD, VIRTUOSISMO Y COMPLICIDAD
Formados en algunos de los principales centros musicales internacionales y con experiencia en auditorios de referencia en Europa y Estados Unidos, los músicos ofrecieron una interpretación de altísimo nivel técnico y artístico, plenamente a la altura de los grandes escenarios. A ese nivel se sumó la complicidad construida entre los intérpretes, que lograron un sonido común preciso, equilibrado y lleno de matices, fruto de una semana de trabajo intensivo y convivencia artística.
Acompañados por el violista Avri Levitan, cofundador de Musethica y la violinista española Helena Satué, el elenco de este festival ha estado conformado por músicos con sólidas trayectorias internacionales: Amira Abouzahra (Alemania-Hungría), el violinista Yerassyl Khamit (Kazajistán), la violinista Laura Handler (Alemania), la violista Ruby Shirres (Australia), la violonchelista Hannah Rubin (Estados Unidos) y el violonchelista Ali Emir Bostanci (Turquía).
Y también ha brillado el talento local, con la participación, como artistas invitados, de los jóvenes músicos zaragozanos Hugo y Pablo Beltrán, de 16 y 14 años, que interpretaron Madrigal nº 3 de Bohuslav Martinů para violín y viola. Su actuación fue recibida con especial atención y como ha señalado durante el festival el propio Avri Levitan, sus nombres son de los que conviene recordar por su proyección futura.
