“Todavía tengo mucho que contar"

La cantautora canaria Rosana Arbelo ha venido a tocar a la Expo de Zaragoza en pleno proceso de creación de su próximo disco, que espera ver en la calle en unos meses. Con 30 canciones compuestas, asegura que todavía lleva dentro muchas más para dejar salir antes de empezar a grabar un álbum que, según dice, siente diferente a los demás.

Zaragoza.- Rosana Arbelo ha hecho un descanso en la grabación de su próximo disco para acercarse a Zaragoza y abrir la programación de El Faro rodeada de niños, en un recital breve sin más que guitarra, voz, y muchas ganas de sentir cerca a la gente. La cantautora canaria tiene mono de conciertos, y se desquitará cuando su nuevo álbum salga a la calle.

Aunque ya tiene compuestas alrededor de 30 canciones, la autora de Lunas Rotas no empezará a grabar hasta que no exprima por completo el proceso creativo, con el que se está sorprendiendo a sí misma y del que espera parir un disco diferente.

Pregunta.- ¿Qué significa para usted abrir la programación de un sitio como el Faro?
Respuesta.- Para mí es algo muy especial, porque el agua está en toda la Expo, pero estoy formando parte de la ciudadanía, del mogollón, de donde sale todo. Porque al final los grandes movimientos y las grandes revoluciones siempre empiezan en la calle, y estar en el pabellón de la calle, por así decirlo, para mi es un placer un privilegio.

P.- ¿Le va a dar tiempo a dar una vuelta por la Expo?
R.- Nosotros llegamos ayer con el tiempo prácticamente justo y hoy otra vez nos vamos, pero he prometido varias veces en el día de hoy, y soy de cumplir palabra, que tengo que venir. Me tengo que reservar dos o tres días para venir con calma y verlo.

P.- ¿A qué conciertos le gustaría ir?
R.- Más que a los artistas quiero ver la Expo en general, porque los artistas los puedo ver en muchos conciertos. Y que la gente que me apetece ver, que son todos los que vienen, coincida en fechas con el poco tiempo que tendré para ver la Expo, va a ser más complicado. Así que me voy a reservar por lo menos un día entero para recorrer esto de arriba abajo, y a quien esté tocando, lo veré.

P.- Así que el nuevo disco le absorbe mucho tiempo. ¿Puede adelantar algo de cómo será?
R.- Pues poquito, ahora mismo aún estoy en proceso de elaboración, tengo aproximadamente 30 canciones compuestas y todavía tengo ganas de componer, con lo cual seguiré componiendo un poco más.

P.- Pero, ¿piensa incluir todas las canciones en el disco?
R.- Lo que pasa es que yo nunca paro de componer. Siempre lo he hecho igual, no dejo de componer hasta que veo que ya no puedo exprimirme. Hasta que no llega un momento en que no hay nada que contar, no paro. Prefiero soltarme todo lo que pueda y, cuando ya no tengo nada más que decir, entonces me meto en el estudio exclusivamente a grabar, a conciencia.

P.- ¿Ha grabado ya algún tema del que pueda comentar algo?
R.- Pues he empezado medio a componer medio a grabar, estoy ahí entre una cosa y otra. Yo supongo que entre finales de este año más o menos y principios del próximo estamos hablando de disco nuevo.

P.- ¿Tiene ganas de estrenar album, después de tres años con “Magia”?
R.- Muchas, muchas ganas, porque además a nivel composición me gusta lo que está pasando. Está pasando algo muy especial y muy bonito. Soy yo la que canta y la que compone, y no sé hasta que punto será realmente diferente, pero yo siento diferente este disco. Me ocurre que lo siento curioso, lo siento muy especial, estoy súper contenta. Pero es verdad que tengo todavía mucho que contar, y hasta que no lo termine todo no se verá cómo es.

La cantautora canaria espera sacar nuevo disco en unos meses

P.- Después de tanto componer tendrá que ponerse a elegir…
R.- Sí, luego ya viene la selección, y ya digo “de todo lo que he hecho me apetece cantar esto”. La selección casi siempre es dura, porque se queda algún mosqueado en la familia que me pregunta “por qué no metiste esta”.

P.- Después de un 2008 bastante tranquilo a nivel de conciertos, también tendrá ganas de salir de gira cuando salga el nuevo disco.
R.- Sí, muchas. Bueno, ha sido tranquilo entre comillas, porque hasta esta última Navidad estuvimos todo el año haciendo gira, así sin darnos cuenta estuvimos tres años de conciertos con “Magia”. Y el año anterior hicimos una gira muy especial, los conciertos de la Luna Llena, que hacíamos para rememorar los diez años que cumplía Lunas Rotas. Con lo cual, no hemos parado hasta ahora. La gente me dice que ahora estoy de vacaciones y tranquila, pero no. La sala de partos donde uno hace las canciones es, yo creo, lo más intenso de todo. Y sí, tengo mucho mono de conciertos, mucho mono de gente, eso es indiscutible.

Doce años de Lunas Rotas

P.- Han pasado doce años desde que su entrada en la lista superventas con Lunas Rotas batió todos los récords de un artista nuevo en la historia de la música española, con más de 2.500.000 copias vendidas en todo el mundo. ¿Cómo ve ahora aquel momento?
R.- Fue una cosa brutal, en el mejor de los sentidos. Fue una cosa potente, dura, yo siempre digo que fue una especie de apisonadora, y que para un primer álbum no se lo deseo a nadie. Que te pase en el tercero, o en el quinto, ahí sí, pero que pase cuando acabas de salir de tu casa es más difícil.

P.- ¿No se puede asimilar?
R.- Sí, al final lo asimilas con tiempo y con mucha gente que te agarra de los pies y te tira abajo. Te dicen “mira, ni eres tan buena, ni serás tan mala dentro de un tiempo, relájate y vívelo bien”. Lo recuerdo intenso, bonito, por momentos duro… Pero lo que sí está claro es que tengo mucho que agradecer desde aquel momento, porque sin eso ahora no estaría aquí.

P.- A pesar del enorme éxito nunca ha dejado de mostrarse cercana con el público
R.- Nunca, jamás. Desde el primer disco, y seguimos haciéndolo, hacemos tres tipos de conciertos. Uno es como lo que vamos a ver aquí en El Faro, a guitarra y voz, la canción en estado puro y con la gente muy cerquita, otro es en teatros y aforos intermedios entre 2.000 y 5.000 personas, con banda pero acústico, y luego lo que hicimos en Zaragoza aquel año en las fiestas del Pilar, una banda grande, un concierto mucho más eléctrico y mucha gente en un espacio súper abierto y enorme.

Sí es verdad que me he concentrado en no abandonar ninguna de estas tres formas, y hago los tres tipos de encuentro. Cada sitio y cada espacio tiene sus cosas buenas. Lo bonito de la música es que hay que enseñarla de muchas maneras, y yo no voy a cerrar ninguna puerta, no tengo ningún tipo de complejo musical a esos niveles.

Más en CULTURA