Los Titiriteros de Binéfar harán reír y pensar en estas Navidades con cerca de cuarenta funciones en el Teatro del Mercado
Zaragoza.- El Teatro del Mercado volverá a ofrecer sus asientos al público infantil en estas Navidades con el ya tradicional ciclo de Los Titiriteros de Binéfar que este año incluye cinco espectáculos: “¡No nos moverán!”, “Retablo de Navidad”, “El hombre cigüeña”, “La fábula de la raposa” y “Dragoncio”. Son cinco regalos para estas fiestas, que se podrán disfrutar desde este viernes y hasta el Día de Reyes en cerca de cuarenta funciones tanto para el público en general como para escolares.
La compañía vuelve a enfrentarse así a su temporada más larga con buenas expectativas para igualar el habitual lleno de ediciones anteriores y con las ganas de volver a ver en las caras de sus espectadores la ilusión de cinco propuestas pensadas para hacer reír y pensar pero, sobre todo, para compartir ya que los Titiriteros saben que la clave de su trabajo está en plantear historias para niños y mayores.
“La lectura profunda, que es la del corazón, es la que los niños entienden. Luego hay algunos guiños que son más intelectuales, o están relacionados con la actualidad, y los adultos ríen”, relata el actor y director de la compañía, Paco Paricio. “A mí la mirada que más me gusta es la del niño que ve que sus padres se ríen y nota que participa en un ritual en el que sus padres se lo pasan bien”, añade.
Además, la compañía cuenta con la ventaja de la universalidad de sus obras que se debe, por un lado, a “un teatro muy visual que utiliza el lenguaje de los títeres, del vestuario, de las miradas” y, por otro, a que “tocamos temas que de puro locales son universales”.
Por esa conexión con el público, es habitual que sus funciones acaben con muestras de cariño. “Debe de ser que durante la obra se lo transmitimos y al acabar los niños quieren darte un abrazo o un beso. Es muy bonito”, explica la titiritera Eva Paricio. En otras ocasiones, las reacciones son más curiosas como la petición que recibió ayer la artista al término de una función para escolares, cuando un chaval le dijo: “cuando salgas, le dices a los obreros de la Expo que se den prisa que, si no, no van a terminar las obras”.
Los Titiriteros de Binéfar buscan en todo momento la participación del público, especialmente en “No nos moverán” (14, 15 y 16 de diciembre), el espectáculo que abre el ciclo y en el que se mezclan una parte lúdica y otra reivindicativa para luchar contra la destrucción de un parque.
El programa continuará con la única obra que sólo se representa en estas fechas, con ese belén de títeres lleno de bromas y de chistes de su “Retablo de Navidad” (21, 22, 23, 24, 25, 26 y 27 de diciembre). Le seguirá la premiada “El hombre cigüeña” (28, 29 y 30 de diciembre), una invitación a pensar a partir de una balsa donde juegan niños que quieren convertir en una urbanización, y después “La fábula de la raposa” (31 de diciembre, 2 y 3 de enero), todo un clásico de la compañía que este año han disfrutado niños de orfanatos de la India al igual que lo hicieron pequeños palestinos el año pasado. Finalmente, “Dragoncio” (4, 5 y 6 de enero) despedirá a Los Titiriteros de Binéfar con un globo que escapa por el cielo.
Tradición y revisión
Estos cinco espectáculos beben de la tradición y del folclore que habitualmente respira en el repertorio de la compañía, pero además introducen algún cambio necesario. Así ocurre en la canción dedicada a “Don Federico”, que forma parte de “No nos moverán”. “Tenía violencia de género”, explican los Titiriteros, que decidieron cambiar el “mató a su mujer” por un más correcto “dejó a su mujer”.
También la reacción de la “bella dama” pretendida por el protagonista cambia gracias a una versión que escucharon a unos niños: “Don Federico le dijo que no y a la bella dama no le importó. Al día siguiente le dijo que sí y la bella dama le dijo: `Ahora, guapo, sube aquí, que verás Madrid”. Una modificación que se debe a que “hay alguna barbaridad en las canciones tradicionales que nosotros no queremos usar”, argumenta Paco Paricio, quien a pesar de todo sigue confiando en las claves fundamentales que dan los cuentos.
Son los mismos cuentos que acaban de traer de su reciente estancia en México y que llevarán por todo el mundo el próximo año. De hecho, uno de sus destinos más importantes para 2008 será Polonia, uno de los países con mayor tradición titiritera.