Los técnicos del Gobierno de Aragón accederán el lunes al Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) para conocer en profundidad el estado de las pinturas murales que deben volver al Monasterio de Sijena por orden judicial. Así lo ha avanzado el rueda de prensa la consejera de Educación, Cultura y Deporte, Tomasa Hernández, quien ha recordado que se trata de la segunda ocasión en que los operarios pueden observar los frescos, si bien esta será más exhaustiva y ya forma parte del cronograma de siete meses validado por el juez.
Conforme al auto que da luz verde a la ejecución definitiva de la sentencia, el personal llevará a cabo un análisis “fotométrico” de las pinturas y las salas, la número 16 y 17, donde se encuentran expuestas. Espacios que se cerrarán al público el tiempo que sea necesario por orden judicial. Hernández ha recordado que se tendrá acceso por primera vez a la documentación recogida por el museo sobre la conservación de los fragmentos, así como las condiciones ambientales, fundamentalmente temperatura y humedad.
La consejera se ha comunicado con su homóloga catalana y esta le ha trasladado que “no habrá problemas” para la llegada de los técnicos, si bien espera todavía su respuesta oficial por carta. Hernández espera “colaboración” por parte de los patronos del MNAC, la Generalitat y el Ministerio de Cultura, quienes disponen de diez días hábiles para aportar un cronograma alternativo, lo que estira los plazos hasta septiembre debido a que el mes de agosto no se considera como tal en el ámbito judicial.
Con todo, ha continuado la responsable del ramo, los datos que se obtengan el lunes no apuntan a alterar los siete meses propuestos por Aragón. Un plazo “razonable”, en palabras de Tomasa Hernández. Esta ha añadido que, en caso de lanzarse una hoja de ruta alternativa desde el museo, la decisión corresponde a la jueza y “tendrán que acompañarlo de las tareas y su duración” semanalmente, tanto puntos técnicos como administrativos.
Según ha precisado la jefa de Servicio de Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural, Arancha Ferrer, los datos servirán para “trabajar de forma compatible” con las condiciones de la sala capitular del Monasterio, su emplazamiento original y sobre la que constan informes tras la reforma del complejo monástico.
“CONOCIMIENTO EXACTO”
Preguntada por el traslado, Tomasa Hernández ha reconocido que se trata de un proceso “complejo” pero “posible” y se ha remitido a las distintas resoluciones judiciales. Tener “conocimiento exacto” de las pinturas contribuirá, a su juicio, a facilitar el operativo. En clave legal, ha subrayado que el MNAC y las instituciones implicadas disponen de vías “muy limitadas” para oponerse a la ejecución definitiva de la sentencia y “no se dan los casos” en los que puedan prosperar las hipotéticas reclamaciones. Sobre un hipotético caso de desobediencia, Aragón podría ejecutar “a costa de ellos”.
