Tarazona acoge la entrega del Premio Stendhal

La localidad turiasonense ha sido esta mañana el escenario de la entrega del Premio Stendhal 2003. Este año el galardón ha recaído en el escritor Ramón Buenaventura por la traducción del francés de la novela de Lois Guilloux, “La sangre negra”.

Tarazona.- El Premio Stendhal de la traducción es un galardón con el que la Fundación Consuelo Berges destaca la traducción de un libro del francés que haya sido publicado durante el año anterior en las editoriales españolas.

Los organizadores de este certamen decidieron este año trasladar el lugar y la fecha de entrega de esta distinción, siendo  Tarazona la localidad escogida. Esta ciudad, además de albergar la sede del Centro Hispánico de Traducción Literaria o Casa del Traductor, este fin de semana ha acogido las “XI Jornadas en torno a la Traducción Literaria”.

La Fundación Consuelo Berges y el Premio Stendhal de traducción fueron creadas por la traductora Consuelo Berges, quien tomó la decisión de instaurar esta organización con el fin de poder destinar, por deseo propio, los porcentajes por derecho de traducción que recibía después de, como pionera en España, lograr el reconocimiento de la traducción como una forma de creación. Asimismo, Berges como traductora de Stendhal, concedió por primera vez este premio en 1983, cinco años antes de su muerte y en el centenario del nacimiento del autor de “Rojo y negro”.

La secretaria de la Fundación Consuelo Berges, María Teresa Gallego ha destacado que el premio “está dotado de 3.000 euros devengados de los derechos de autor de las traducciones de Consuelo Berges”, lo que da mayor significado al galardón, al ser, aún en la actualidad, una de las reivindicaciones constantes de los traductores.

También por expreso deseo de la fundadora, el jurado que elige la obra ganadora está formado exclusivamente por profesionales de la traducción y que este año ha fallado en favor de Ramón Buenaventura por la traducción de la novela de Louis Guilloux, “La sangre negra”. Buenaventura ha agradecido esta distinción explicando que “los premios no se merecen, sino que el jurado los regala y justifica”. El escritor y traductor ha insistido en la importancia de este galardón “de reconocido prestigio” en el que confía dé un nuevo impulso en las librerías a la obra por él traducida.

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