Ha escrito 2.688 páginas, página arriba página abajo, en un total de tres novelas sobre Julio César, pero a Santiago Posteguillo (Valencia, 1967) le sigue fascinando su figura. También a sus lectores y es que por algo es el escritor de novela histórica más vendido en lengua española con unos cinco millones de ejemplares a sus espaldas, el reconocimiento de la crítica y hasta un Premio Planeta por "Yo Julia". Con "Roma soy yo", una de las favoritas de los que lo devoran, empezaría todo y Posteguillo comenzaría una "saga colosal" sobre el militar romano del que leería, estudiaría e indagaría incasablemente hasta quedar fascinado. Tanto que decidió escribir "Maldita Roma" y, ahora, "Los tres mundos", novela que ha presentado en Zaragoza este martes. Llega así al ecuador del proyecto y narra en sus casi mil páginas uno de los mayores desafíos históricos de César: la guerra de Las Galias.
PREGUNTA.- ¿Por qué le resulta Julio César tan fascinante?
RESPUESTA.- Por muchas cosas, pero una de la que más me ha fascinado, y que tengo que contar bien, es que es el único hombre que yo conozco capaz de parar el tiempo. Eso lo tengo que contar bien, y lo haré en la quinta novela, porque él reforma todo el calendario. Ahora estamos con que si cambiamos una hora o dejamos de cambiar y este hombre es capaz de crear un año de más de 400 días. Eso solo lo hace Julio César y a mí me alucina mucho.
"Julio César es el único hombre que yo conozco capaz de parar el tiempo"
Tengo que documentar muy bien todo eso, porque lo hace con unos matemáticos, no se levanta un día y dice: "venga, voy a cambiar el calendario". Lo hace atendiendo a los problemas de cómo se había descolocado el calendario de origen lunar romano con respecto a las estaciones. Es todo un problema para la siembra, para todo, no puedes tenerlo así, pero en lugar de modificarlo como le da la gana, lo hace con matemáticos en Egipto. Entonces ya llegaré a ello, es muy interesante.
P.- Julio César se enfrenta en estos "Tres mundos" a uno de sus mayores desafíos: la conquista de las Galias. Hay diversos artículos en el que se los tilda de genocida, pues murió mucha gente en la guerra. ¿Qué opina?
R.- Si tú piensas que por genocida hemos de entender una persona que aniquila sistemáticamente a una etnia no sería la palabra en absoluto aplicable a César. ¿César está involucrado en una guerra? Sí. ¿Que la guerra es brutal, cruenta, cruel? Sí. Lo es por ambas partes. Él ejerce la violencia igual que los galos la ejercerán contra él cuando tengan la oportunidad. Y César es clemente en la victoria y a veces inclemente. César y los galos también pueden llegar a ser muy inclementes y aniquilar a una legión entera. Sería un genocida si una vez conseguida la victoria absoluta en Alesia, hubiera decidido entonces, como hizo Hitler, exterminar a los galos.
Pero él lo que quiere es que ese territorio quede incorporado a Roma, que acepte las estructuras romanas, que se integre en las estructuras celtas y las romanas y llegará a proponer que en el Senado romano haya representantes de la Galia. Hombre, yo no he visto a ningún genocida que proponga que haya representantes en el órgano máximo de gobierno de su estado de esa etnia a la que supuestamente quiere exterminar. No tiene ningún sentido. No se aplica para nada. Lo que pasa es que hoy día a veces se utilizan las palabras sin considerar claramente lo que en verdad técnicamente significan.
P.- Con la conquista de Las Galias se forja Occidente y el mundo cambia por completo...
R.- Sí, por eso me interesaba mucho en particular este periodo y por eso le dedico bastante más tiempo narrativo de lo que le he dedicado a otros periodos de César.
En la primera novela ("Roma soy yo") cubro 23 años de la vida de César, la segunda ("Maldita Roma") cubre 18 y esta solo 5. Pero es que estos 5 años son particularmente relevantes en su vida y en la vida del mundo, porque ciertamente al incorporar todos estos territorios a una España romanizada y al poder central de Italia ha creado lo que va a ser la Europa Occidental, que posteriormente con los imperios portugués, español, británico, francés y alemán nos extenderá y transformará el mundo, para bien o para mal. Pero es innegable que César en estos 5 años cambia el mundo. Y esos 5 años merecían una novela
P.- Este es el tercer tomo de ese proyecto colosal sobre la vida de César que tendrá un total de seis novelas. ¿Todavía sigue descubriendo cosas de César que le fascinan?
R.- Absolutamente. Sigo descubriendo matices del personaje, sobre todo en sus comportamientos y en la vida privada, porque en la vida pública los hechos históricos más conocidos los tengo más claros. Pero es verdad que cuando voy indagando en paralelo a los grandes momentos históricos de César, voy conociendo qué pasaba en su vida privada y ahí sí que descubro matices muy interesantes. Su relación con su hija, su madre, su esposa Calpurnia y esto acaba formando una parte muy importante del relato de los "Tres mundos". Es así cómo construimos una versión más completa del personaje.
P.- Esos aspectos de su vida privada afectaban irremediablemente a su quehacer...
R.- Exactamente, y en la medida que están afectando a la vida además de un personaje tan transformador en el mundo, son estos aspectos privados aún mucho más relevantes desde un punto de vista histórico. ¿Por qué? Pues mira, lo que le pase en la vida privada, con todo el respeto, a un herrero de la legión decimosegunda, no va a ser un elemento muy transformador en la humanidad. Con todo el respeto, ¿no? Que merece el mismo respeto que Julio César. Pero si él tiene problemas en su círculo familiar, y esto va a afectar a su estado de ánimo, pues el estado de ánimo de la persona que comanda 10 o 12 legiones es algo que influye más en el devenir del mundo.
P.- Puntualiza en la parte final del libro que prácticamente todos los hechos son verídicos o, al menos, probados en las fuentes consultadas. ¿Cuánto tiempo tarda uno en documentarse con un libro de semejantes dimensiones?
R.- Normalmente de los dos años en los que tardo en escribir una novela, aproximadamente seis meses son para documentación, después viene un año de escritura y seis meses de revisión, edición, etc. En el proceso de documentación utilizo las fuentes primarias de autores de la propia civilización de la antigua Roma como Tarco, Dion Casio, Suetonio, incluso los propios personajes que han dejado sus textos como César o Cicerón. Luego también los investigadores del siglo XX-XXI, y adicionalmente lo que denomino fuentes experimentales, que es viajar a estos lugares y ver lo que queda sobre lo que estoy contando, lo que queda ahora.
A veces puede ser simplemente el espacio natural, pero puede que también haya museos, restos arqueológicos... Y de la combinación de todo eso es de donde se tiene la base documental para luego escribir.
P.- Al final estamos ante una novela muy extensa. ¿Cómo se logra mantener el ritmo hablando de hechos históricos?
R.- En este caso, el hecho de que sean tres mundos me permite implicar en la narración tres escenarios distintos. Esto te permite ir pasando de un escenario a otro, y eso siempre genera dinamismo en el relato. Pero es que dentro de cada capítulo también lo puedo segmentar, haciendo que la escena que estoy contando en un capítulo sea contada desde distintos planos o puntos de vista, transformándolo casi como en un guion de cine, pero con un texto narrativo.
Eso genera una sensación de narración audiovisual, cinematográfica, que normalmente resulta muy ágil en la lectura, y que suele resultar entretenida, y hace que no te importe la extensión, sino más bien al contrario. De todo modo lo pasas bien, y cuanto más páginas tengas, mejor.
P.- Se abre también el fascinante Egipto en esta novela y conocemos a una joven Cleopatra. De ella se han dicho muchas cosas, ¿hay alguna que le enfade especialmente después de adentrarse en el personaje?
R.- Sobre todo una cuestión que siempre se le adjudica y que no hay pruebas sobre el asunto. Normalmente tenemos la imagen de una Cleopatra que hechizaba a los hombres, y que tenía muchas relaciones con muchos hombres. Eso no es así, sin que eso quiera decir que yo esté valorando que esté bien o que esté mal que una mujer pueda tener relaciones íntimas con quien las quiera tener, que creo que en el siglo XXI pues eso ya está más que claro.
Es verdad que antiguamente, en una sociedad patriarcal, estaba mal visto que una mujer tuviera muchas relaciones con muchos hombres y era una forma que se podía emplear para calumniar y para ensuciar el nombre de una mujer. Cleopatra tuvo una relación muy intensa con César, fruto de la cual nace un hijo, que es el único descendiente directo varón de César, que es, en consecuencia, un posible heredero de César. Eso es un problema grave para su otro posible heredero, que es su sobrino-nieto Augusto. Augusto lo que hará es extender mediante sus partidarios la idea de que Cleopatra, poco menos, que era tremendamente promiscua.
¿Por qué? Porque si era muy promiscua, ¿quién te asegura que ese hijo era en verdad de César y no de otro hombre? Y entonces eso no es cierto. Eso se lo inventa Augusto, por unos intereses políticos claros. Y eso sí que voy a intentar que quede claro, que Cleopatra, que se sepa, tuvo solo dos relaciones en su vida, una con Julio César y otra con Marco Antonio. ¿Qué eligió a los hombres más poderosos de su tiempo? Sí, tonta no era. Entonces eso ya es otro asunto.
P.- Es el escritor de novela histórico más leído en lengua española. ¿Sigue teniendo la presión novela tras novela?
R.- La mayor presión que yo tengo siempre es que le guste a los lectores. Ya estoy viendo comentarios y la novela tiene un 4,6 sobre 5 en Amazon lo que es alto, no es poco. Entonces eso me tranquiliza un poco. Desde el punto de vista de recepción, la novela, aunque se han impreso decenas de miles de ejemplares de primera edición, solo en preventa tuvo que hacerse ya una segunda edición, porque la preventa estaba superando la expectativa. Entonces entiendo que la cosa va muy bien.