Sale a la luz la carta en la que Benedicto XVI aclaró el verdadero motivo de su renuncia
La Iglesia católica y el mundo vuelven hoy la mirada a un episodio histórico: la renuncia de Benedicto XVI en 2013. Once años después, ha salido a la luz una carta inédita en la que el Papa emérito rechazaba de forma tajante las teorías que ponían en duda la validez de su dimisión y explicaba su decisión en términos claros: lo hizo libremente, por falta de fuerzas y sin presiones externas.
La misiva, fechada el 21 de agosto de 2014 y dirigida al teólogo italiano Nicola Bux, ha sido publicada ahora como apéndice del libro Realidad y utopía de la Iglesia. En ella, Joseph Ratzinger califica de “absurdas” las especulaciones que sostenían que seguía siendo Papa o que su renuncia había sido incompleta. “Dogmática y canónicamente, siempre ha sido incuestionable e indudable que el Papa puede renunciar libremente, y que su renuncia es plenamente válida”, escribe.
El texto también descarta la idea de un cisma progresivo dentro de la Iglesia por su renuncia y recuerda que Juan Pablo II llegó a valorar la posibilidad de retirarse, confirmando que el obispo de Roma puede, como cualquier otro obispo, dejar su cargo.
Durante más de una década, sectores conservadores y grupos tradicionalistas cuestionaron la legitimidad del pontificado de Francisco, sugiriendo que Benedicto XVI había sido presionado o que seguía ocupando, en algún sentido, el ministerio petrino. La carta publicada hoy pone fin, al menos sobre el papel, a esa controversia, al confirmar de su puño y letra que su renuncia fue voluntaria y que el trono de Pedro quedó completamente vacante en febrero de 2013.
La revelación ha generado una ola de reacciones en redes sociales y medios internacionales, donde la carta se interpreta como un documento de gran valor histórico y teológico, capaz de cerrar uno de los debates más persistentes en la Iglesia del siglo XXI.