Recuperar Sijena
06 de mayo de 2002 (22:33 h.)
El consejero Callizo asegura que "para el Gobierno aragonés el monasterio de Sijena es un monumento prioritario".
Zaragoza.- El Monasterio de Sijena está en situación de “ruina progresiva” y la presencia continua de agua a un nivel superficial en el claustro hace del conjunto un lugar “bastante insalubre”. Éstas son algunas de las conclusiones a las que han llegado los arquitectos encargados del proyecto de restauración, Luis Franco y Mariano Pemán. El acuerdo fue suscrito el 20 de septiembre de 2000 entre la DGA y la Fundación Caja Madrid. Desde entonces se han sucedido los estudios “que permitirán la recuperación del claustro y zonas adyacentes para incorporarlos al monasterio, sede de una comunidad monástica: las hermanas de Belén”, explica el consejero de Cultura del Gobierno aragonés, Javier Callizo.
Este conjunto artístico, declarado Monumento Nacional en 1923, ha sido objeto de diversas actuaciones y ha sufrido varios incendios. Aunque ha llovido mucho desde que en 1188 la reina Sancha, esposa de Alfonso II de Aragón, fundará el monasterio, Sijena (cenobio románico del siglo XII), ha sabido mantener su majestuosidad a través de los siglos. Callizo reconoce que los estudios han llevado bastante tiempo “pero no ha sido un tiempo perdido, sino ganado. Nos ha permitido diagnosticar adecuadamente las patologías que presenta el enfermo y poner en marcha una terapéutica en forma de la propuesta de intervención para recuperar el conjunto monástico”.
El consejero de Cultura afirma que para el Ejecutivo aragonés Sijena es un monumento prioritario y esta fase tendrá su continuidad; “el Gobierno no va a enajenar su liderazgo de la restauración de Sijena porque para el Gobierno de Aragón es una obra representativa y prioritaria “. De esta forma se pone en marcha la tramitación del proyecto de restauración. Está previsto que para otoño se liciten las obras y que se adjudiquen un mes después. Aunque no hay previsiones y esta fase “forma parte de un proceso de restauración que no se agota”, se espera que en dos años concluyan los trabajos.
Uno de los objetivos de la restauración será eliminar la abundante humedad a la que está sometido el monasterio, construido sobre un acuífero, cuyas sales también afectan de forma nefasta a la conservación de los materiales con los que está construido.
SIN NOVEDADES EN EL CONFLICTO POR LOS BIENES DE SIJENA Y DE LA FRANJA
Sobre los bienes artísticos del monasterio de Sijena, que permanecen en el Museo Diocesano de Lérida o en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, existe un conflicto de competencias sobre el que todavía no se ha pronunciado el Tribunal Constitucional. “Hay que esperar el pronunciamiento del alto tribunal para saber exactamente a que atenerse”, señala el consejero.
Este caso no es comparable al de los bienes de la Franja, “donde hay un simple depósito a título de la pertenencia de esas parroquias a la Diócesis de Lérida”. Callizo explica que cuando las parroquias de la Franja recuperaron su obediencia histórica a la Diócesis de Barbastro-Monzón, los bienes de esas parroquias, tal y como dice la sentencia del Vaticano, debieron regresar a sus legítimos propietarios.
A este respecto, el representante del Gobierno aragonés afirma tajante que “lo que no hay que hacer es sacar los pies del tiesto. Eso sería dar pie a una vía civil que es lo que está esperando Cataluña, una trampa propia de infantes”. En su opinión, “el asunto está resuelto por el tribunal natural, que es el de la Signatura Apostólica y, por lo tanto, no hay que esperar sino a que los dos obispados (Lérida y Barbastro-Monzón) completen su trabajo”.
Este conjunto artístico, declarado Monumento Nacional en 1923, ha sido objeto de diversas actuaciones y ha sufrido varios incendios. Aunque ha llovido mucho desde que en 1188 la reina Sancha, esposa de Alfonso II de Aragón, fundará el monasterio, Sijena (cenobio románico del siglo XII), ha sabido mantener su majestuosidad a través de los siglos. Callizo reconoce que los estudios han llevado bastante tiempo “pero no ha sido un tiempo perdido, sino ganado. Nos ha permitido diagnosticar adecuadamente las patologías que presenta el enfermo y poner en marcha una terapéutica en forma de la propuesta de intervención para recuperar el conjunto monástico”.
El consejero de Cultura afirma que para el Ejecutivo aragonés Sijena es un monumento prioritario y esta fase tendrá su continuidad; “el Gobierno no va a enajenar su liderazgo de la restauración de Sijena porque para el Gobierno de Aragón es una obra representativa y prioritaria “. De esta forma se pone en marcha la tramitación del proyecto de restauración. Está previsto que para otoño se liciten las obras y que se adjudiquen un mes después. Aunque no hay previsiones y esta fase “forma parte de un proceso de restauración que no se agota”, se espera que en dos años concluyan los trabajos.
Uno de los objetivos de la restauración será eliminar la abundante humedad a la que está sometido el monasterio, construido sobre un acuífero, cuyas sales también afectan de forma nefasta a la conservación de los materiales con los que está construido.
SIN NOVEDADES EN EL CONFLICTO POR LOS BIENES DE SIJENA Y DE LA FRANJA
Sobre los bienes artísticos del monasterio de Sijena, que permanecen en el Museo Diocesano de Lérida o en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, existe un conflicto de competencias sobre el que todavía no se ha pronunciado el Tribunal Constitucional. “Hay que esperar el pronunciamiento del alto tribunal para saber exactamente a que atenerse”, señala el consejero.
Este caso no es comparable al de los bienes de la Franja, “donde hay un simple depósito a título de la pertenencia de esas parroquias a la Diócesis de Lérida”. Callizo explica que cuando las parroquias de la Franja recuperaron su obediencia histórica a la Diócesis de Barbastro-Monzón, los bienes de esas parroquias, tal y como dice la sentencia del Vaticano, debieron regresar a sus legítimos propietarios.
A este respecto, el representante del Gobierno aragonés afirma tajante que “lo que no hay que hacer es sacar los pies del tiesto. Eso sería dar pie a una vía civil que es lo que está esperando Cataluña, una trampa propia de infantes”. En su opinión, “el asunto está resuelto por el tribunal natural, que es el de la Signatura Apostólica y, por lo tanto, no hay que esperar sino a que los dos obispados (Lérida y Barbastro-Monzón) completen su trabajo”.