Zaragoza.- En 1932, Federico García Lorca creó un proyecto absolutamente original entonces, que era coger un grupo de estudiantes, meterlos en una camioneta y llevarlos por todos los pueblos a los que pudieron llegar en cinco años con un repertorio muy peculiar, de textos clásicos. “La idea, que apostaba por llevar actores no profesionales, y que murió con la llegada de la Guerra Civil, era difundir el teatro clásico español, en ese momento bastante perdido y ninguneado por las compañías profesionales”.
Así ha explicado el director de “Las huellas de la Barraca” y asesor teatral de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), César Oliva, la idea que tuvo hace más de 75 años el poeta granadino, y sobre la cual se ha inspirado la SECC, adscrita al Ministerio de Cultura, para diseñar, un año más, el programa cultural “Las huellas de La Barraca”. Esta iniciativa rememora una de las empresas más destacadas en el terreno de las artes y las letras españolas.
En esta ocasión, la SECC recupera la memoria de la Guerra de la Independencia, acontecimiento histórico fundamental para el comienzo de la modernidad en las artes y las letras hispanas. “Las huellas de la Barraca. Escenarios de la Guerra de la Independencia, 1808-2008” se dispone a llevar -de la mano de cuatro grupos de teatro pertenecientes a las universidades de Vigo, Murcia, Jaén y la Carlos III de Madrid- textos de Benito Pérez Galdós; Rafael Alberti; Félix Enciso y José Ignacio González; y José Martínez Ruiz Azorín.
Las aulas-grupos de teatro recorrerán del 1 al 21 de julio más de 50 localidades divididas en cuatro rutas: Castilla La Mancha-Extremadura-Andalucía; Castilla y León-País Vasco; Aragón-Cantabria-La Rioja; y Madrid-Castilla y León-Murcia-Comunidad Valenciana-Cataluña, respectivamente. A su paso por Aragón, la SECC cuenta con la colaboración especial de Fundación 2008 Zaragoza.
Cuatro rutas, cuatro textos
La ruta 1, a cargo del grupo de teatro de la Universidad de Vigo (Campus de Ourense) recorrerá Castilla La Mancha, Extremadura y Andalucía con “El Equipaje” (basada en “El Equipaje del Rey José”), de Benito Pérez Galdós. El director del grupo es Fernando Dacosta.
El aula de teatro de la Universidad de Murcia hará la ruta 2, por Castilla y León y el País Vasco, con “Noche de guerra en el Museo del Prado”, de Rafael Alberti. Dirige Concha Lavilla.
La ruta 4, por Madrid, Castilla y León, Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña, pertenece al grupo de teatro de la Universidad Carlos III de Madrid, que representará “La Guerrilla”, de José Martínez Ruíz Azorín. Domingo Ortega es el director de este grupo.
La que pasa por Aragón, Cantabria y La Rioja es la ruta 3, la del grupo de teatro de la Universidad de Jaén, que representará “1808. Josef Botella en Logroño”, de José María Trujillo, Pedro Jiménez y José Luis Fernández, inspirado en textos de Félix Enciso y José Ignacio González. El director del grupo de teatro, José Luis Fernández, ha dicho que tiene “un poco de nervios, pero muchas ganas de presentar la obra en una plaza tan emblemática como la del Pilar”.
“Creo que es una obra que sorprenderá la público, porque en realidad textos dramáticos en torno a la guerra de la independencia, hay muy pocos”, ha explicado Fernández. “Hay muchos espectáculos de gran formato en torno a la Guerra de la Independencia, pero el lenguaje teatral es diferente, lo que sucede en el escenario se hace carne y verdad, coge más fuerza”.
“La historia sucede en la taberna España, regentada por doña Pepa, donde don Francisco se toma los cafés. Allí coinciden con un capitán francés y unos cómicos españoles, símbolo del pueblo. Todos se ponen de acuerdo para realizar una obra de teatro “1808. Josef Botella en Logroño”, con beneplácito de la marquesa”. Éste es el argumento de esta obra con un toque de comedia, según ha dicho su director.
Cultura para todos
“El proyecto llega a Zaragoza con el estreno mañana 2 de julio en un escenario ubicado en la Plaza del Pilar”, ha explicado la consejera de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Zaragoza, Pilar Alcober, que ha comentado que “el año 2008 es realmente especial e histórico por todo lo que se está viviendo en Zaragoza con la Expo, ligada a la Exposición hispano-francesa de 1908, que surgió como forma de acercamiento a Francia, enemiga de España en 1808”.
“Todo lo que ahora se está celebrando tuvo su arranque en la celebración del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza, que marcaron un antes y un después”, ha dicho Alcober, que ha asegurado que desde el Ayuntamiento intentan “acercar la cultura a la calle, que no haga falta acceder a través de una puerta a un espacio concreto”. “Intentamos que haya actividades variadas que encajen en todos los gustos”, ha concluido la consejera.
El comisario del Bicentenario de los Sitios, José Antonio Armillas, ha comentado que este proyecto le parece “una aventura extraordinariamente romántica, con un profundo acento lorquiano”. “En nuestros días, con la dictadura de la televisión, es un logro conseguir que la gente apague el televisor y se marche a la plaza de su pueblo, o al teatro de su pueblo para ver teatro”, ha concluido Armillas, para quien “Las huellas de La Barraca”, es “un éxito sentimental, nos tenemos que sentir orgullosos y satisfechos de llevarlo a cabo, y esto ha sido gracias a la conjunción de esfuerzos”.
Ajuste de planteamientos
Las cuatro compañías han preparado el texto -convenientemente adaptado a los tiempos actuales- y el montaje, teniendo en cuenta la distancia que va de la experiencia de La Barraca a hoy. Esto ha hecho necesario un ajuste de planteamientos en la forma de representación (tablados en las plazas de los pueblos), transporte, escenografías, etc.
Aunque se ha dejado a los grupos libertad para adecuar el proyecto al momento en el que vivimos, se ha insistido en partir de una serie de supuestos estéticos que recuerden de manera precisa la experiencia lorquiana. Los grupos han elegido lugares que suelen quedar al margen de las giras de teatro diseñadas por las compañías convencionales y geográficamente distantes de sus residencias, con el fin de poder continuar sus actuaciones, a lo largo del próximo curso académico, en ciudades próximas a sus universidades.
El modelo de financiación para poder llevar a cabo este proyecto descansa en tres soportes: la SECC, las aulas-grupos de teatro de las universidades seleccionadas y las instituciones locales que se van a visitar. La SECC ha concedido una ayuda a la producción de las obras, una bolsa de viaje a los componentes de los grupos universitarios y asume los gastos de desplazamiento, transporte, cartelería y programas de mano del proyecto.
Cada universidad aporta la producción de los montajes, siempre bajo los criterios de movilidad que puso en práctica La Barraca. Las administraciones locales asumen los gastos de alojamiento, manutención y preparación de los espacios abiertos o cerrados. De esta forma es posible preservar otra de las peculiaridades de La Barraca, que fue ofrecer sus representaciones de manera totalmente gratuita.
"Las huellas de La Barraca"
El proyecto de “Las huellas de La Barraca. Escenarios de la Guerra de la Independencia, 1808-2008” empezó el 30 de junio en la Residencia de Estudiantes de Madrid con la representación de “La Guerrilla” por parte del grupo de teatro de la Universidad Carlos III de Madrid y un fragmento de cada una de las otras tres obras que las distintas compañías llevarán a los escenarios durante este verano.
En 2006 la SECC diseñó el proyecto “Las rutas de La Barraca” para rendir homenaje a la agrupación que, encabezada por Federico García Lorca, cambió de manera sustancial la escena española a partir de la II República. La Barraca, junto a las Misiones Pedagógicas de Alejandro Casona, y El Búho, teatro universitario de Valencia dirigido por Max Aub, forman un triángulo fundamental para el conocimiento del teatro español de ese tiempo, además de haber supuesto la más profunda reflexión sobre muy diversas cuestiones, como el tratamiento de los autores clásicos o las formas de puesta en escena populares, llevadas a cabo con pocos medios.
En su primer año de andadura el proyecto teatral contó con las aulas-grupos de teatro de las Universidades Carlos III de Madrid, Valencia, Murcia y Santiago de Compostela que representaron, respectivamente, los “Entremeses” de Cervantes; “El burlador de Sevilla” de Tirso de Molina, “Fuenteovejuna” de Lope de Vega, y “El Caballero de Olmedo”, también de Lope, que formaron parte del repertorio que en su día García Lorca llevó por distintos pueblos de España.
En 2007, bajo el título de “Las huellas de La Barraca 2007”, la SECC diseñó un nuevo periplo teatral aunque en esa ocasión no se ciñó, como el año anterior, a recorrer exclusivamente los pueblos por los que pasó el escritor granadino. El repertorio escogido por la SECC para esta ocasión rindió homenaje a Francisco de Rojas Zorrilla en el IV Centenario de su nacimiento de quien las aulas-grupos de teatro de las universidades de Murcia y Jaén subieron a las tablas, respectivamente, “Donde hay agravios no hay celos” y “Entre bobos anda el juego”.
Actuaciones en instituciones penitenciarias
Coincidiendo también con el 75 aniversario de Las Misiones Pedagógicas, el departamento de teatro de la Universidad de Puerto Rico representó el “Retablo jovial”, de Alejandro Casona. Por último, el grupo de teatro de la Universidad Carlos III de Madrid estrenó “Títeres de cachiporra”, de Federico García Lorca, obra con la que se rindió tributo al hombre que puso en marcha el proyecto de La Barraca.
A lo largo del verano de 2006 y 2007 las aulas-grupos de teatro recorrieron prácticamente toda la geografía española actuando en 115 localidades de 15 Comunidades Autónomas. El repertorio de “Las huellas de La Barraca 2007” prolongó su andadura entre los meses de febrero y abril de 2008 con el proyecto La Barraca a la sombra, organizado por la SECC con la colaboración de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior, con el objetivo de llevar a 22 centros penitenciarios españoles las mismas obras con las que habían recorrido media España el verano anterior. En esta iniciativa participaron las universidades de Jaén y Murcia con “Entre bobos anda el juego” y “Donde hay agravios no hay celos” y el grupo de teatro de la Universidad Carlos III de Madrid con “Títeres de cachiporra”, de Federico García Lorca.
Así ha explicado el director de “Las huellas de la Barraca” y asesor teatral de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), César Oliva, la idea que tuvo hace más de 75 años el poeta granadino, y sobre la cual se ha inspirado la SECC, adscrita al Ministerio de Cultura, para diseñar, un año más, el programa cultural “Las huellas de La Barraca”. Esta iniciativa rememora una de las empresas más destacadas en el terreno de las artes y las letras españolas.
En esta ocasión, la SECC recupera la memoria de la Guerra de la Independencia, acontecimiento histórico fundamental para el comienzo de la modernidad en las artes y las letras hispanas. “Las huellas de la Barraca. Escenarios de la Guerra de la Independencia, 1808-2008” se dispone a llevar -de la mano de cuatro grupos de teatro pertenecientes a las universidades de Vigo, Murcia, Jaén y la Carlos III de Madrid- textos de Benito Pérez Galdós; Rafael Alberti; Félix Enciso y José Ignacio González; y José Martínez Ruiz Azorín.
Las aulas-grupos de teatro recorrerán del 1 al 21 de julio más de 50 localidades divididas en cuatro rutas: Castilla La Mancha-Extremadura-Andalucía; Castilla y León-País Vasco; Aragón-Cantabria-La Rioja; y Madrid-Castilla y León-Murcia-Comunidad Valenciana-Cataluña, respectivamente. A su paso por Aragón, la SECC cuenta con la colaboración especial de Fundación 2008 Zaragoza.
Cuatro rutas, cuatro textos
La ruta 1, a cargo del grupo de teatro de la Universidad de Vigo (Campus de Ourense) recorrerá Castilla La Mancha, Extremadura y Andalucía con “El Equipaje” (basada en “El Equipaje del Rey José”), de Benito Pérez Galdós. El director del grupo es Fernando Dacosta.
El aula de teatro de la Universidad de Murcia hará la ruta 2, por Castilla y León y el País Vasco, con “Noche de guerra en el Museo del Prado”, de Rafael Alberti. Dirige Concha Lavilla.
La ruta 4, por Madrid, Castilla y León, Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña, pertenece al grupo de teatro de la Universidad Carlos III de Madrid, que representará “La Guerrilla”, de José Martínez Ruíz Azorín. Domingo Ortega es el director de este grupo.
La que pasa por Aragón, Cantabria y La Rioja es la ruta 3, la del grupo de teatro de la Universidad de Jaén, que representará “1808. Josef Botella en Logroño”, de José María Trujillo, Pedro Jiménez y José Luis Fernández, inspirado en textos de Félix Enciso y José Ignacio González. El director del grupo de teatro, José Luis Fernández, ha dicho que tiene “un poco de nervios, pero muchas ganas de presentar la obra en una plaza tan emblemática como la del Pilar”.
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Cartel de "Las huellas de La Barraca" |
“Creo que es una obra que sorprenderá la público, porque en realidad textos dramáticos en torno a la guerra de la independencia, hay muy pocos”, ha explicado Fernández. “Hay muchos espectáculos de gran formato en torno a la Guerra de la Independencia, pero el lenguaje teatral es diferente, lo que sucede en el escenario se hace carne y verdad, coge más fuerza”.
“La historia sucede en la taberna España, regentada por doña Pepa, donde don Francisco se toma los cafés. Allí coinciden con un capitán francés y unos cómicos españoles, símbolo del pueblo. Todos se ponen de acuerdo para realizar una obra de teatro “1808. Josef Botella en Logroño”, con beneplácito de la marquesa”. Éste es el argumento de esta obra con un toque de comedia, según ha dicho su director.
Cultura para todos
“El proyecto llega a Zaragoza con el estreno mañana 2 de julio en un escenario ubicado en la Plaza del Pilar”, ha explicado la consejera de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Zaragoza, Pilar Alcober, que ha comentado que “el año 2008 es realmente especial e histórico por todo lo que se está viviendo en Zaragoza con la Expo, ligada a la Exposición hispano-francesa de 1908, que surgió como forma de acercamiento a Francia, enemiga de España en 1808”.
“Todo lo que ahora se está celebrando tuvo su arranque en la celebración del Bicentenario de Los Sitios de Zaragoza, que marcaron un antes y un después”, ha dicho Alcober, que ha asegurado que desde el Ayuntamiento intentan “acercar la cultura a la calle, que no haga falta acceder a través de una puerta a un espacio concreto”. “Intentamos que haya actividades variadas que encajen en todos los gustos”, ha concluido la consejera.
El comisario del Bicentenario de los Sitios, José Antonio Armillas, ha comentado que este proyecto le parece “una aventura extraordinariamente romántica, con un profundo acento lorquiano”. “En nuestros días, con la dictadura de la televisión, es un logro conseguir que la gente apague el televisor y se marche a la plaza de su pueblo, o al teatro de su pueblo para ver teatro”, ha concluido Armillas, para quien “Las huellas de La Barraca”, es “un éxito sentimental, nos tenemos que sentir orgullosos y satisfechos de llevarlo a cabo, y esto ha sido gracias a la conjunción de esfuerzos”.
Ajuste de planteamientos
Las cuatro compañías han preparado el texto -convenientemente adaptado a los tiempos actuales- y el montaje, teniendo en cuenta la distancia que va de la experiencia de La Barraca a hoy. Esto ha hecho necesario un ajuste de planteamientos en la forma de representación (tablados en las plazas de los pueblos), transporte, escenografías, etc.
Aunque se ha dejado a los grupos libertad para adecuar el proyecto al momento en el que vivimos, se ha insistido en partir de una serie de supuestos estéticos que recuerden de manera precisa la experiencia lorquiana. Los grupos han elegido lugares que suelen quedar al margen de las giras de teatro diseñadas por las compañías convencionales y geográficamente distantes de sus residencias, con el fin de poder continuar sus actuaciones, a lo largo del próximo curso académico, en ciudades próximas a sus universidades.
El modelo de financiación para poder llevar a cabo este proyecto descansa en tres soportes: la SECC, las aulas-grupos de teatro de las universidades seleccionadas y las instituciones locales que se van a visitar. La SECC ha concedido una ayuda a la producción de las obras, una bolsa de viaje a los componentes de los grupos universitarios y asume los gastos de desplazamiento, transporte, cartelería y programas de mano del proyecto.
Cada universidad aporta la producción de los montajes, siempre bajo los criterios de movilidad que puso en práctica La Barraca. Las administraciones locales asumen los gastos de alojamiento, manutención y preparación de los espacios abiertos o cerrados. De esta forma es posible preservar otra de las peculiaridades de La Barraca, que fue ofrecer sus representaciones de manera totalmente gratuita.
"Las huellas de La Barraca"
El proyecto de “Las huellas de La Barraca. Escenarios de la Guerra de la Independencia, 1808-2008” empezó el 30 de junio en la Residencia de Estudiantes de Madrid con la representación de “La Guerrilla” por parte del grupo de teatro de la Universidad Carlos III de Madrid y un fragmento de cada una de las otras tres obras que las distintas compañías llevarán a los escenarios durante este verano.
En 2006 la SECC diseñó el proyecto “Las rutas de La Barraca” para rendir homenaje a la agrupación que, encabezada por Federico García Lorca, cambió de manera sustancial la escena española a partir de la II República. La Barraca, junto a las Misiones Pedagógicas de Alejandro Casona, y El Búho, teatro universitario de Valencia dirigido por Max Aub, forman un triángulo fundamental para el conocimiento del teatro español de ese tiempo, además de haber supuesto la más profunda reflexión sobre muy diversas cuestiones, como el tratamiento de los autores clásicos o las formas de puesta en escena populares, llevadas a cabo con pocos medios.
En su primer año de andadura el proyecto teatral contó con las aulas-grupos de teatro de las Universidades Carlos III de Madrid, Valencia, Murcia y Santiago de Compostela que representaron, respectivamente, los “Entremeses” de Cervantes; “El burlador de Sevilla” de Tirso de Molina, “Fuenteovejuna” de Lope de Vega, y “El Caballero de Olmedo”, también de Lope, que formaron parte del repertorio que en su día García Lorca llevó por distintos pueblos de España.
En 2007, bajo el título de “Las huellas de La Barraca 2007”, la SECC diseñó un nuevo periplo teatral aunque en esa ocasión no se ciñó, como el año anterior, a recorrer exclusivamente los pueblos por los que pasó el escritor granadino. El repertorio escogido por la SECC para esta ocasión rindió homenaje a Francisco de Rojas Zorrilla en el IV Centenario de su nacimiento de quien las aulas-grupos de teatro de las universidades de Murcia y Jaén subieron a las tablas, respectivamente, “Donde hay agravios no hay celos” y “Entre bobos anda el juego”.
Actuaciones en instituciones penitenciarias
Coincidiendo también con el 75 aniversario de Las Misiones Pedagógicas, el departamento de teatro de la Universidad de Puerto Rico representó el “Retablo jovial”, de Alejandro Casona. Por último, el grupo de teatro de la Universidad Carlos III de Madrid estrenó “Títeres de cachiporra”, de Federico García Lorca, obra con la que se rindió tributo al hombre que puso en marcha el proyecto de La Barraca.
A lo largo del verano de 2006 y 2007 las aulas-grupos de teatro recorrieron prácticamente toda la geografía española actuando en 115 localidades de 15 Comunidades Autónomas. El repertorio de “Las huellas de La Barraca 2007” prolongó su andadura entre los meses de febrero y abril de 2008 con el proyecto La Barraca a la sombra, organizado por la SECC con la colaboración de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior, con el objetivo de llevar a 22 centros penitenciarios españoles las mismas obras con las que habían recorrido media España el verano anterior. En esta iniciativa participaron las universidades de Jaén y Murcia con “Entre bobos anda el juego” y “Donde hay agravios no hay celos” y el grupo de teatro de la Universidad Carlos III de Madrid con “Títeres de cachiporra”, de Federico García Lorca.