Paula Figols presenta “13 de agosto” sobre la tragedia del K2: "Es parte de nuestra historia"

La novela se presenta este lunes 26 de mayo, en el Casino de Huesca
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photo_camera La autora ha considerado crucial la colaboración de los montañeros

La periodista y escritora zaragozana Paula Figols se sumerge en una de las tragedias más dolorosas del alpinismo aragonés con su novela “13 de agosto”, que recrea la fatídica expedición al K2 de 1995 en la que fallecieron tres montañeros. Tras más de tres años de investigación y documentación, Paula presenta este lunes 26 de mayo su obra en el Casino de Huesca, acompañada por dos de los supervivientes que vivieron de cerca aquella expedición.

Paula Figols en una entrevista con Aragón Digital nos acerca a la historia, las emociones y el proceso que dieron forma a un relato que homenajea a los protagonistas y deja una huella imborrable en la memoria colectiva.

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La novela de Paula Figols: "quiero que sirva de homenaje a ellos"

PREGUNTA.- ¿Qué te llevó a elegir esta tragedia como materia literaria?
RESPUESTA.- La idea del libro me la dio el editor de la editorial 12 Robles, Javier Lafuente, es una editorial especializada en hacer novelas sobre distintos capítulos de historia de Aragón, y me sugirió si quería hacer una novela sobre la tragedia aragonesa de 1995 en el K2, al principio no supe muy bien qué decir, y tras un tiempo pensándolo, me decidí a hacerlo porque me pareció una historia apasionante. Tiene todos los ingredientes de drama, cómo fue, allí fallecieron tres de ellos y años después un cuarto. Eran muy conocidos en Aragón y simbolizaban un momento importante para el alpinismo aragonés. El tema me apasionó desde el principio.

P.-¿Imaginabas al principio que te iba a llevar tanto tiempo documentarte y escribir esta historia?
R.- Sí, ya me imaginaba que me iba a costar, ya he escrito otras novelas y yo cuando escribo literatura soy lenta porque esto es un hobby, así me lo tomo, y además soy muy perfeccionista cuando escribo, nunca acabo de estar convencida de que me ha quedado bien. Me parece muy importante tanto en la literatura como en el periodismo la documentación, y en este caso en concreto que es una novela sobre un caso real, la documentación era esencial. Le he dedicado mucho tiempo a leer libros, reportajes, biografías de montañeros, sobre las temperaturas... Además de muchas entrevistas son con los alpinistas y con las familias de los fallecidos. Entonces cuando le dije que sí al editor sabía que me iba a llevar tiempo.

P.- ¿Hubo alguna entrevista o dato que te marcase especialmente mientras investigabas?
R.- No sabría elegir una, todas las entrevistas me han emocionado mucho, quizá podría destacar las entrevistas con las mujeres, las viudas, las parejas, para ellas remover la historia y volver a contar lo que vivieron hace 30 años es muy duro, y en muchas entrevistas han acabado llorando, es un tema que les produce mucho dolor y que les ha marcado la vida y que me quisieran contar su historia para mí fue muy importante.

Es un capítulo de la historia de Aragón y es parte de nuestra historia

P.- ¿Tuviste dudas sobre cómo abordar una historia tan delicada, por respeto a los protagonistas y a su entorno más cercano?
R.- Los que más me han ayudado son ellos, los montañeros protagonistas, el Club Peña Guara, la expedición fue una expedición conjunta entre el club Peña Guara de Huesca y el de los Montañeros de Aragón de Zaragoza. El Club Peña Guara ha sido muy importante en esta historia, y desde el primer momento cuando llamé al club y a las familias colaboraron mucho conmigo. Me han enseñado documentos e incluso en la novela me han dejado añadir fragmentos reales de los diarios de alguno de los protagonistas, de lo que escribían a 8000 metros. Para mí eso tiene mucho valor, me los han traído, me los han dejado y me han dado permiso para que escribiera lo que quisiera. La colaboración de los montañeros ha sido crucial para hacer este libro, si no, no habría podido.

P.- ¿Qué fue lo más difícil de escribir: las escenas de ascenso, las relaciones entre los alpinistas o los momentos posteriores a la tragedia?
R.- Primero tuve que empaparme de la historia y pasar el duelo que pasaron ellos, me he tenido que meter en su piel, tratar de entenderlos, acercarme lo más posible a su experiencia… Hay una parte emotiva que también me ha costado y una parte más de estructura, tenía que ser muy fiel a los hechos pero al ser una novela, me puedo inventar cosas, usar técnicas de la narrativa y luego encontrar la estructura de cómo contarlo. Una vez tuve toda la información, cómo ordenarlo, hacer un puzzle con todo eso y que ese puzzle quedara bien, ha sido complicado.

P.- Paula, tú que has podido pasar tanto tiempo con los alpinistas, ¿qué es lo que les motiva a atreverse a subir montañas como esas?
R.- Fue lo primero que les pregunté cuando los conocí, porque subían montañas y aún no me lo han sabido responder. Llevamos varios años que nos conocemos, hablamos, y esa pregunta sale en todas las conversaciones. Es una pasión inexplicable, sienten pasión por la montaña, por el compañerismo, esa sensación de libertad, todo lo que les transmite la montaña...Una mezcla de todo eso es lo que les lleva a ir a esas rutas. Bueno y esa pasión sigue hoy viva en ellos, de otra manera pero todos siguen enamorados de la montaña y siguen saliendo a escalar. Yo en el libro he intentado explicar esa emoción.

No sé si mis futuras novelas tendrán ese punto aragonés pero creo que Aragón siempre estará en mis textos

P.- ¿Qué esperas que sientan los lectores al terminar “13 de agosto”?
R.- Quiero que sientan la emoción que he sentido al conocerlos, quiero que sirva de homenaje a ellos, a los montañeros que fallecieron y a lo que representaban en su momento esa generación de alpinistas y aparte de homenaje a ellos, que la gente que no los conocía también los conozca porque su historia es ejemplar e ilustrativa. Es un capítulo de la historia de Aragón y es parte de nuestra historia.

P.- ¿Crees que ha sido olvidada en Aragón o sigue presente en la memoria colectiva?
R.- No se ha olvidado, es cierto que en el mundo de la montaña y en Huesca siguen siendo muy conocidos aunque para el público general no es una historia tan conocida y si el libro sirve para darlos a conocer, eso para mí ya es lo importante.

P.- ¿Te planteas seguir explorando historias reales con peso histórico o emocional?
R.- No lo sé, me gusta mucho escribir y siempre tengo ideas de futuros proyectos, de cosas que querría escribir, entonces, no sé por dónde seguiré. Esta historia de montaña me ha llenado mucho pero no tengo claro cuál será mi siguiente historia.

Primero tuve que empaparme de la historia y pasar el duelo que pasaron ellos

P.- Ahora que te has informado y documentado tanto, ¿te atreverías a subir alguna montaña de esa magnitud?
R.- A mí me gusta mucho la montaña como aficionada. Soy senderista y corredora de montañas, me gusta la montaña hasta ese punto. Con esas expediciones de 8000 metros no creo que fuera capaz, no me importaría hacer un trekking hasta un campo base, donde poder ver de cerca esas montañas pero subir hasta la cima es solo para unos pocos elegidos con una capacidad física y técnica excepcional.

P.- Has escrito novelas, relatos, artículos de opinión e incluso informes sociales ¿Qué formato te resulta más natural o desafiante?
R.- Yo me siento periodista y escritora, no sé elegir un formato. Me gusta la novela porque me da libertad como creadora y autora para desarrollar una historia. Puede ser real, totalmente inventada o puede tener una inspiración en la realidad y eso me encanta.

P.- ¿Qué papel ha jugado Aragón en tu escritura, tanto en esta novela como en las anteriores?
R.- No es tan importante el escenario, en este caso sí porque es una novela aragonesa, no sé si mis futuras novelas tendrán ese punto aragonés pero creo que Aragón siempre estará en mis textos. 

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