La obra de Santiago Arranz brilla al trasluz de las ventanas del Castillo de Haute-Serre, en Cahors
Zaragoza.- La inmaterialidad de las cosas a través de la luz es la aportación de Santiago Arranz a la exposición colectiva de “Les nuits composites” que permanece abierta hasta este domingo en las bodegas del Castillo de Haut-Serre (Chais du Château de Haut-Serre), en la localidad francesa de Cahors. Junto a las obras de otros catorce creadores de ambos lados de los Pirineos, el artista aragonés ha instalado en los vanos de las ventanas seis grandes paneles, de 3x1,5 metros, donde muestra fragmentos de sus dibujos convertidos en signos.
“Una obra que convierte el espacio en un lugar mágico donde la única verdad que persiste es la de nuestra memoria, convertida en arquetipos”. Así es como resume el autor esta propuesta, que ha llamado “Vacío y luz” y que forma parte de la muestra denominada “Terras Vivas”.
Así, Santiago Arranz contribuye a esta exposición con su idea del arte basado “en la forma, o en la nostalgia de ésta, que representa el silencio, a través del hueco, la sombra o su contorno... sin la algarabía de la expresión”.
De nuevo, el pintor y escultor presenta la pérdida del objeto real, representada habitualmente “en la tradición moderna minimalista” y, de nuevo, se reafirma en que “la presencia de la forma del silencio no es forzosamente la nada”.