El Monasterio de Sijena reabre tras dos años y medio de obras y otro puñado de litigios

Vista del Monasterio. Foto: Gobierno de Aragón
Se expondrán de entrada más de 40 piezas y la visita guiada permitirá conocer todo el complejo
 

El Monasterio de Sijena vive este miércoles un día marcado en rojo en el calendario y que cierra un paréntesis de casi dos años y medio. El complejo reabre sus puertas por primera vez desde agosto de 2022 tras distintos lavados de cara, en especial en las alas expositivas, que permitirán mostrar más de 40 piezas de las 99 recuperadas desde 2017 en el litigio de los Bienes, tanto desde el Museo Diocesano de Lérida como del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), donde permanecen las pinturas de la sala Capitular, pendientes de una votación del Tribunal Supremo desde 2020 después de que se reconociera que pertenecían a Aragón.

Según han explicado fuentes del Gobierno regional, este lapso de tiempo ha servido para actuar sobre el conjunto del Monasterio, desde las naves de los dormitorios, donde se expondrán los Bienes y cuya reforma concluyó a finales del año pasado, hasta el claustro, los tejados y los patios, que en algunos puntos resultaban intransitables. El lavado de cara permitirá también conocer el complejo a través de visitas guiadas y dotarlo así de un hilo conductor, algo que no sucedió tras la anterior reapertura coincidiendo con la llegada de las primeras piezas en 2018.

La DGA ha invertido, solo desde el verano de 2022, más de dos millones de euros en la adecuación de las instalaciones. Con la reforma más reciente se abordó la mejora y adecuación de las naves dormitorio para que pasasen a formar parte de la zona expositiva, entre septiembre y diciembre del año pasado.

Estos últimos trabajos, por valor de 445.166 euros (IVA incluido) permitieron proyectar la nueva disposición del espacio para dar cabida a obras de arte: pinturas, esculturas, retablos o incluso documentos e imágenes sobre la historia del Monasterio. Se ha buscado respetar también la forma y la organización original. En lo que va de siglo, el cenobio se ha sometido a reformas en sus distintos enclaves en el año 2000, 2006, 2015 y las citadas actuaciones a raíz del último cierre, que ahora llega a su fin.

La zona museística del Monasterio, cuando se encontraba vacía

De las 99 piezas recuperadas hasta la fecha, todas salvo una gracias a la colaboración del Ejecutivo autonómico y el Ayuntamiento de Sijena y la restante por parte del consistorio, 97 se han reclamado judicialmente a Cataluña, de las cuales 44 permanecían en el Museo Diocesano de Lérida. La sentencia judicial de 2016, avalada un año más tarde pese a los recursos de la Generalitat, permitió el regreso de las piezas desde la ciudad ilerdense el 11 de diciembre de 2017, lo que significó el momento cumbre de la tensión con el traslado de las obras.

PUIG, ABSUELTO POR EL TSJC

El litigio llevó a la imputación del exconseller y actual diputado de Junts en el parlamento catalán, Lluis Puig, por un delito de desobediencia ante su negativa a tramitar la devolución a la localidad oscense. El pasado 12 de marzo, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña absolvió a Puig al entender que no existía un “claro incumplimiento” de su deber legal, si bien la Justicia había reconocido que los bienes debían regresar al que era su emplazamiento original.

Otro frente de actualidad pasa por la tabla renacentista “La presentación de Jesús en el templo”, que iba a ser subastada en Barcelona en 2017 por parte de la familia Carandini, quienes alegaron ser los propietarios pero no disponían de la documentación pertinente. El Juzgado de Instrucción Número 1 de Huesca dictó su devolución el pasado mes de enero con un plazo de dos meses que está apunto de cumplirse.

La pieza permanece custodiada judicialmente en el Museo de Zaragoza, donde fue llevada para su conservación hasta que hubiera una sentencia. Su salida del Monasterio tuvo lugar durante la Guerra Civil, según el consistorio sigenense, y el traslado de retorno se ha ordenado dos veces, en 2019 y 2022.

DESPUÉS DEL ‘AÑO SIJENA’

La reapertura del complejo monástico era ya una prioridad para el anterior Gobierno de Aragón, dirigido por Javier Lambán (PSOE). A mediados de su primera legislatura al frente del Pignatelli se desencayó buena parte del conflicto con el regreso de las piezas del Museo Diocesano, que además se produjo en el momento álgido del procés independentista y la aplicación del artículo 155. Para el ministro de Cultura, Ernest Urtasun (Sumar), el conflicto tuvo una “gestión politizada”, como aseguró en el Senado el pasado mes de octubre con unas declaraciones muy criticadas desde Aragón.

Lambán hizo del 2023 el ‘Año Sijena’ por el centenario de la declaración del Monasterio como Monumento Nacional. El cronograma de actos alrededor del cenobio no pudo finalizar, como él deseaba entonces, en lo que serían los últimos compases de su etapa presidencial, con la reapertura.

El director general de Cultura, Pedro Olloqui, detalló en una entrevista con este diario que “quedan todavía por devolver 43 piezas”. “Se nos sigue negando nuestro derecho a recuperar nuestras colecciones más emblemáticas que están hoy en Cataluña”, aseguró, en referencia sin ir más lejos a los citados frescos de la sala Capitular.

“Tenemos que recuperar todavía esas pinturas que están en el Museo de Barcelona y necesitamos recuperarlas porque tienen ahí (en Sijena) un espacio, que es la sala Capitular, para que todo el mundo pueda ver esa Capilla Sixtina del Románico”, declaró también en ARAGÓN DIGITAL la responsable de Patrimonio Cultura, Gloria Pérez.