De tocar en las calles de Brighton con una batería de juguete y un ukelele a llenar la sala Oasis. Así comienza la historia del dúo zaragozano compuesto por Jorge Doherty y José Lapieza, más conocido como “Batz”. Juntos forman Modelo, un grupo que no deja de generar adeptos gracias a unas letras con las que la gente se siente identificada, un estilo fresco, sus apariciones inesperadas en festivales como el Sonorama o el Vive Latino y un lema que ha marcado sus últimos frenéticos tres años, “Siempre es verano en algún lugar”. La vida les dio un golpe de suerte el día en el que la banda británica UB40 les brindó la oportunidad de trabajar con ellos.
Desde entonces, recorren el mundo con la banda y hacen su particular gira en paralelo en cada sitio al que van. Australia, Estados Unidos… son solo algunos ejemplos de los lugares en los que la gente ha podido disfrutar del grupo emergente zaragozano que más está dando de que hablar.
PREGUNTA.- Comenzasteis tocando en la calle con un ukelele y una batería para niños en la costa sur de Inglaterra, en Brighton, ¿cómo fueron esos inicios de Modelo?
RESPUESTA.- Batz ya vivía en Brighton, se mudó allí como a los 18 años y yo me fui un verano a probar y estuvimos ahí, montamos el grupo y empezamos tocando en las calles de Brighton. Es una ciudad muy artística, muy musical, hay mucha música en la calle, en todos los bares y pillamos una batería de niños y un ukelele porque eran los instrumentos más pequeños que cabían en el carrito de la compra que pillamos para llevarlos por la calle.
P.- Además de cantantes sois miembros del staff técnico de la banda británica UB40, ¿cómo surge esta oportunidad?
R.- Empezamos tocando en la calle y tuvimos muchísima suerte porque a los tres días de estar tocando nos apareció un señor inglés y nos dijo “oye que me ha gustado mucho lo que hacéis, ¿queréis veniros a tocar a mi jardín en Francia?” Y ahí que nos fuimos. Ese verano nos pagó los barcos y nos fuimos a tocar a una fiesta que montaba en su pueblo. Tocamos ahí, hicimos amistad con él y resulta que era el Space Manager de UB40 y nos ofreció la oportunidad de trabajar para ellos como sus técnicos. Llevamos dos años trabajando para UB40 en su gira y lo que hemos hecho es aprovechar y cuando hemos estado por ahí en vez de llevarnos mucha ropa, nos compramos una batería todavía más pequeña y el ukelele y hemos estado tocando por el mundo en la calle. Hemos hecho una especie de gira alternativa.
P.- Vosotros que sabéis lo que es tocar en la calle, ¿es posible vivir de ello como artista?
R.- Tocar en la calle es una movida bastante divertida y es verdad que bastante diferente en Inglaterra. Creo que en España se tiene otra concepción, pero en Inglaterra es muy normal. En Zaragoza se empieza a ver ahora un poco más de músicos en la calle, pero Brighton como es tan artística, cada dos calles te encuentras a músicos tocando. Sí que se puede vivir, porque aparte de Modelo yo estaba tocando el violín en la calle y me pegué una temporada viviendo solo de eso. La diferencia con los conciertos que nos ha dado la calle son tablas porque en la calle nadie te está esperando. No es como un concierto que han pagado la entrada. En la calle tienes que convencer a gente que está por ahí.
P.-¿Cómo compagináis ambas mundos, tanto el de ir con la banda con el de vuestro grupo Modelo?
R.- Pues reventados, pero lo llevamos. De lo que hablamos un poco en las canciones, mucho viaje, mucha despedida, estar fuera de casa…porque son trabajos muy puntuales pero muy heavys. En Australia por ejemplo hemos estado un mes entero y en Estados Unidos hemos llegado a estar un mes y medio. Pero claro, si tuviéramos un trabajo normal no nos permitiría dedicar luego tiempo a Modelo que es lo que hacemos ahora. Ahora por ejemplo que llevamos unos meses sin gira y hemos tenido conciertos puntuales, lo que te permite este trabajo es tener mucho tiempo libre para poder dedicarle a tu proyecto. Entonces se combina bien, yo creo que nos ha caído del cielo.
P.- Volviendo a la música, ¿son todos temas vuestros o de vez en cuando hacéis alguna cover?
R.- Como venimos de la calle, en la calle tienes que intentar convencer a la gente para que se quede, entonces también les das píldoras de canciones que se saben o cosas que sabes que van a funcionar e intentamos hacer un mix de eso. Nuestros conciertos tienen varios mashups, unos que metemos varias canciones conocidas mezcladas con cosas nuestras. La cuestión es que no entendemos el concierto como que simplemente vamos a tocar nuestras canciones y ya está, sino que lo entendemos como un espectáculo en sí mismo donde hay cabida para todo.
P.- Usáis mucha referencia a los aviones, a los reencuentros, ¿imagino que todo ello está influido por vuestro estilo de vida?
R.- Claro, realmente escribimos sobre esto porque es lo que llevamos viviendo en los últimos tres años. Nuestra vida ha sido una locura desde que se nos planteó trabajar en una gira mundial. Ahora llevo un mes en casa y no me lo creo. Y también creemos que forma parte de unos sentimientos de nuestra generación de jóvenes que se van de Erasmus a estudiar fuera, gente que se ha ido a trabajar fuera. Creo que estamos en una generación la gente joven que nos ha tocado viajar tanto por ocio como por no tan ocio. Los sentimientos que transmitimos con las letras mucha gente se puede sentir identificada.
P.- Hay una especie de lema que tenéis como grupo que es “siempre es verano en algún lugar” ¿Dirías que es lo que más os define como grupo?
R.- Eso combina un poco nuestra vida y nuestro storytelling de lo que estamos viviendo con lo que queremos que sea Modelo y cómo enfocamos tanto las canciones como los conciertos. Cuando estábamos currando en la gira en Australia estábamos en enero, tomamos las uvas ahí y era una movida porque era verano. Entonces era aspirar a eso, al verano eterno, a esas ganas que te entran cuando llega el verano y empieza a venir el calor. Y eso es lo que intentamos transmitir en nuestros conciertos, que por mucho que toquemos en enero o en febrero a las 2.00 horas de la mañana hace calor y es la sensación esa que tienes cuando está llegando el verano y eso es lo que queremos que sea Modelo de alguna manera.
P.- Para llegar a la gente, os promocionáis de una forma de lo más original como una fiesta secreta que organizasteis mandando como si fueran tarjetas de embarque a vuestros invitados.
R.- La gente en Zaragoza nos está apoyando un montón. Hemos crecido mucho en gente que nos está siguiendo y le gusta lo que hacemos y de alguna manera queremos agradecer eso todo el rato. Entonces queríamos de alguna forma agradecerlo y montamos una fiesta sorpresa a modo de experiencia y siguiendo un poco nuestro rollo de aviones. Citamos a la gente a través de un correo falso que era Modelo Airlines, les pasamos un boarding pass como si fuera el ticket de un vuelo, pillamos a unos azafatos que fueron a buscarlos al punto de encuentro, les llevamos a una sala secreta donde habíamos montado un concierto, había pantallas con diferentes vuelos y en uno ponía Modelo Airlines y de destino no se sabía dónde. Entonces sí que nos mola hacer todo siguiendo nuestra marca y dándole ese valor añadido. Que no sea solo un concierto sino una experiencia en sí misma.
P.- Cantasteis por sorpresa en el festival Vive Latino, ¿cómo fue ese momento?
R- Antes de lo del Vive Latino, teníamos unos días de vacaciones y estaba el Sonorama, un festival donde es super complicado tocar y decidimos ir allí a tocar en el pueblo. Nos fuimos a la locura y nos metimos en medio del pueblo y no sabíamos si nos iban a echar, pero había que intentarlo. Superó todas nuestras expectativas. Empezábamos tocando delante de quince personas y a las dos canciones, la plaza llena y la gente al final coreando “Modelo, Modelo…” y eso nos dio bastante repercusión. Y luego repetimos un poco la anécdota en el Vive Latino y también nos “colamos” aunque la organización nos facilitó todo y tocamos entre concierto y concierto. Pusimos nuestras cosas y nos pusimos a tocar y ahí vimos que ya había gente que nos seguía, vino gente de propio a ver el bolo, gente cantando los temas y desde ahí en todos los conciertos que hacemos viene más gente y se las canta todas que es algo que nunca nos había pasado.
P.- El próximo 1 de marzo estaréis en la Sala Oasis de Zaragoza, ¿nervios?
R.- La sala Oasis es la típica sala que quieres llenar desde pequeño si tienes un grupo. Es como la sala mítica y como nos estaba pasando esto, cuando alquilas una sala no dejas de jugártela y tienes que llevar gente a tu concierto, pero nos la jugamos. Lo anunciamos en otro concierto que tuvimos en el Ebro Food Trucks y fue una locura. Se vendieron como 200 entradas en un día y ahora estamos yendo muy bien de entradas y están ya las últimas, estamos llenando la Oasis. El de la Oasis va a ser un punto de inflexión, es el concierto más importante de nuestra carrera y probablemente de nuestra vida como grupo. Una Oasis propia de pillar la sala, vender tuis entradas, va a ser muy emotivo.
