El MNAC rechaza el cronograma de Aragón para devolver las pinturas a Sijena en siete meses
El Museo aporta nuevos informes al juzgado e insiste en los riesgos de la operación
El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ha remitido este lunes un escrito de oposición al Juzgado de Instrucción Número 2 de Huesca respecto a la ejecución de la sentencia para el regreso de las pinturas al Monasterio de Sijena. El MNAC rechaza en primer lugar el cronograma de siete meses propuesto por el Gobierno de Aragón, que arrancó este verano con la primera toma de muestras y debería prolongarse hasta mediados de febrero, tal como dio a conocer el Ejecutivo.
A través de un comunicado, el MNAC “mantiene los argumentos técnicos y jurídicos que ha defendido a lo largo de todo el proceso priorizando la preservación de la obra y señalando los riesgos de daños irreparables”. Respecto al calendario, confirman que propondrán uno alternativo “detallado y por fases”, para lo que el plazo expiraba a comienzos de este mes de septiembre. En él incluirán también “las aprobaciones administrativas necesarias y los procedimientos y las normas de actuación estándares de carácter internacional”.
El museo, explican, cuestiona tanto los tiempos de la DGA como los procedimientos e incluso la empresa escogida, que a su juicio “no tiene la experiencia y la solvencia necesarias para una operación de esta envergadura”. En este sentido, el MNAC insiste en la “extrema fragilidad y daños irreversibles” que “pueden sufrir, de manera altamente probable”, las pinturas. Por ello han aportado al juzgado varios informes, entre los que destacan uno de la doctora Simona Sajeva y otro del Centro Internacional para el estudio y la conservación del patrimonio cultural (Iccrom, en inglés).
Este último califica el estado de los frescos como “alterado, frágil y reactivo”. O lo que es lo mismo, expuesto a un mayor deterioro “en caso de cambios ambientales o perturbaciones físicas (golpes o vibraciones), según detalla el MNAC. El punto de vista de “dos expertas que trabajan en la comisión” de la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona añaden que se mantienen “relativamente estables gracias a un entorno ambiental monitorizado, con parámetros prácticamente invariables, y a la atención permanente de profesionales especializados”.
“El Museo no puede sino reiterar su incapacidad técnica para llevar a cabo la retirada y el traslado de las pinturas por el riesgo de daños irreparables que esta operación previsiblemente supone”, concluyen.
Con todo, el MNAC distingue la situación de las pinturas murales, de mayor complejidad, y las profanas. Para el segundo supuesto, señalan haber aportado ya borradores de los documentos necesarios para la licitación de los trabajos, que deberá completar Aragón, puesto que dicen desconocer “el destino y el método de instalación, así como las condiciones climáticas y de conservación del lugar donde estarán instaladas”.
LA DGA SE REAFIRMA EN EL CRONOGRAMA
El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha respondido en rueda de prensa al escrito del Museo. Lo ha hecho reafirmándose en el cronograma de siete meses y calificando de “absolutamente inaceptable” la oposición de la sentencia.
Según ha detallado, la alternativa del MNAC estiraría los plazos hasta el año y medio desde el inicio de los trabajos para las pinturas murales. “Sijena es un conjunto monumental que incluye patrimonio mueble e inmueble y no se entiende el uno sin el otro”, ha señalado en referencia a las profanas, donde sí se reportan avances en el comunicado. Olloqui ha defendido asimismo el trabajo del equipo técnico aragonés, que considera “impecable”.
“Una vez más los aragoneses tendemos la mano a las instituciones catalanas para el traslado de los bienes, siempre estaremos abiertos al diálogo y al entendimiento, pero desde el respeto a los derechos culturales de los aragoneses y siempre con la vuelta de las pinturas murales de Sijena como condición indispensable”, ha concluido.