El manto histórico de la Virgen del Pilar que custodió Palafox: así lo ha restaurado la Real Fábrica de Tapices

Durante el asedio francés, el general dio la orden de que todo lo concerniente al Pilar se protegiese adecuadamente
Proceso-de-restauración
photo_camera El proceso de restauración ha sido especialmente complejo. Foto: Real Fábrica de Tapices

Conservar el patrimonio histórico de Zaragoza es una obligación cultural por y para los zaragozanos. Especialmente relevante resulta la preservación de aquellas piezas vivieron y sufrieron las consecuencias de los Sitios de Zaragoza durante la Guerra de la Independencia. Porque cada objeto que sobrevivió al asedio representa la resistencia que tuvo que enfrentar toda una ciudad. Por eso, la restauración de cualquier elemento de aquel periodo no implica solo una intervención técnica, sino también recuperar un fragmento de la historia zaragozana. 

La Real Fábrica de Tapices ha culminado recientemente la restauración de este valioso manto, una pieza textil de gran significado histórico que pertenece a la Academia General Militar desde 1947. Su relevancia no reside solo en su carácter devocional o artístico, sino en su estrecha relación con uno de los episodios heroicos vividos por la ciudad. Y es que esta pieza estuvo vinculada al general Palafox durante el asedio de la ciudad en la Guerra de la Independencia.

EL PROCESO DE RESTAURACIÓN

El manto llegó al taller de restauración de la Real Fábrica de Tapices con graves signos de deterioro causados por el paso del tiempo que comprometían su integridad. Presentaba suciedad acumulada, manchas de diversa naturaleza, pérdidas de tejido, rasgaduras y descosidos en sus elementos decorativos. 

A ello se sumaban problemas estructurales como deshidratación del tejido, abrasiones generalizadas, deformaciones y un montaje inadecuado. Ante esta situación, el equipo de restauración diseñó una intervención orientada a frenar el avance del deterioro y estabilizar la pieza, aplicando tratamientos específicos de conservación que garantizan su preservación a largo plazo.

La actuación se ha llevado a cabo siguiendo una metodología especializada en restauración textil, alineada con los criterios internacionales de conservación del patrimonio. Entre ellos, destacan el respeto absoluto por el original, el uso de materiales compatibles y la reversibilidad de todas las intervenciones.

El proceso se ha desarrollado en varias fases. En primer lugar, se ha realizado una limpieza mecánica para eliminar la suciedad superficial. A continuación, se han corregido las deformaciones mediante la alineación del tejido y la retirada de intervenciones anteriores que generaban tensiones. Finalmente, se ha llevado a cabo la consolidación estructural del manto. Como valor añadido, se ha diseñado y fabricado un sistema de soporte específico que permitirá su correcta exhibición sin comprometer su conservación.

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