Algunos son más de mangas o animes, otros prefieren cómics que reflejen la historia de Aragón entre sus páginas, pero también los hay que se dejan llevar por el azar y la inmensidad de tebeos sin buscar uno en concreto. Lo cierto es que la diversidad del Salón del Cómic de Zaragoza, que se celebra este fin de semana en la sala Multiusos, facilita que los visitantes no se vayan con las manos vacías y encuentren un conjunto de viñetas que se ajuste a sus gustos.
Pasadas las once de la mañana, eran cientos de niños, familias, jóvenes, adultos o mayores los que recorrían con atención los más de 50 expositores con el objetivo de descubrir su “próxima lectura” o, simplemente, “echar un vistazo”. La realidad es que la pasión por el cómic no entiende de edades, ya que es una afición que siempre ha servido como punto de encuentro de generaciones muy distintas.
Para los más pequeños de la familia puede suponer la puerta de entrada a la lectura. Los hay que buscaban “un cómic de gatos o un cómic de Minecraft”, quien se fijaba en “los dibujos y en los títulos creativos de los tebeos” o quienes se declaraban fans de “los mangas y los dibujos cuando son con acciones muy épicas”. Incluso algunos niños se habían apuntado a talleres para aprender a dibujar viñetas y personajes como los que protagonizan los cómics que leen.
Sin embargo, desde hace unos años, los cómics se han colado también en las estanterías de los adultos a través de la historia. “A mí personalmente me atrae mucho el cómic histórico, más que otra cosa porque he leído mucho de historia”, expresaba uno de los visitantes. A su lado, con sus tebeos ya comprados, una mujer explicaba que estaba muy interesada en los cómics que relatan la vida de personajes ilustres del mundo. Aunque más allá de la temática histórica, hay quienes les gusta “todo”, desde “el manga, el cómic americano o la novela gráfica europea”.
Esa diversidad se refleja también en los puestos editoriales. En el stand de GP Ediciones, el editor Daniel Viñuales defiende el cómic como herramienta cultural: “Pensamos que es fundamental la divulgación histórica a través del cómic. Yo creo que es una de las mejores herramientas que hay para divulgar nuestra historia y una buena forma de contarla”. A su juicio, el formato permite llegar a públicos muy amplios: “Al final es un formato muy visual, muy de las nuevas tecnologías, imagen y texto. Yo creo que es muy atrayente y muy sugerente”.
Viñuales subraya que no se trata solo de jóvenes, de hecho tienen un público “más adulto”. Entre sus novedades destaca Roma derrotada, primer título de una trilogía sobre las guerras celtibéricas, o El porta aeronaves de Dédalo, centrado en la historia de la Armada Española. También hay espacio para propuestas juveniles y locales, como 27 gatos y un perro, ambientada en las tapias del cementerio de Torrero. “A nosotros nos gusta contar las pequeñas historias, y en nuestra tierra tenemos un montón de historias buenas”, asegura.
EL SALÓN DEL CÓMIC DE ZARAGOZA
La edición de este año reúne a nombres destacados del cómic nacional e internacional, como Candela Sierra, Premio Nacional de Cómic 2025, Mauro Entrialgo, David Rubín, Ana Miralles, Keko o Sagar, junto a autores aragoneses como Sara Soler, Álvaro Ortiz, Fernando Blanco o José Antonio Bernal. A ellos se suman talleres para jóvenes, charlas, torneos, cosplay y actividades infantiles, una oferta que explica la fidelidad del público. El año pasado pasaron por el salón 22.000 personas y la organización confía en superar esa cifra.
